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COP21 primer resultado de la semana: un proceso suave y revisada de un primer proyecto de acuerdo climático

7 Diciembre 2015

El equipo de Ecojesuit

2015_12_07_Editorial2_Photo1La Conferencia de Copenhague (COP15) en diciembre de 2009  provocó un verdadero trauma en las negociaciones internacionales sobre el cambio climático, desde entonces este tipo de negociaciones, las sucesivas COP, han estado envueltas en un tono de fatalismo o, por lo menos, de enorme prudencia. Esta vez la COP 21, que tiene lugar en Paris, está teniendo un tono mucho más tranquilo y probablemente por ello más esperanzador. Los discursos de los jefes de estado o de gobierno en la sesión inaugural, el pasado 30 de noviembre, tuvieron un tono más optimista, y realista, que otras veces. También está resultando evidente que los trabajos preparatorios han permitido que las posiciones de las partes estén mucho mejor definidas que en 2009.

Por el momento la Conferencia está respondiendo a las expectativas. El Presidente de la Conferencia, el Ministro francés de Asuntos Exteriores Laurent Fabius, pidió a los diferentes grupos de trabajo que tuvieran listo un primer borrador suficientemente consistente para el sábado 5 de diciembre; borrador que serviría de base para las negociaciones de los ministros durante la semana siguiente.

Durante la primera semana han sido los expertos, de los diferentes países, los encargados de las negociaciones, pero ahora se abre el periodo para los ministros (de Exteriores o de Medio Ambiente) y les corresponde a ellos el liderazgo de las negociaciones. Esta segunda semana es el tiempo de la política, en el mejor sentido de la palabra, es el tiempo para negociar y para llegar a acuerdos.

Un proyecto de COP21 revisado acuerdo sobre el clima después de la primera semana, para la discusión de la segunda semana

Un proyecto de COP21 revisado acuerdo sobre el clima después de la primera semana, para la discusión de la segunda semana

La petición del ministro Fabius fue respondida adecuadamente y en la tarde del sábado 5 de diciembre se hizo público un primer borrador oficial que fue corregido a las pocas horas en una nueva versión que incluía las más recientes propuestas de modificación, titulado oficialmente como Proyecto Resultado de París – Proyecto de conclusiones revisado propuesto por los Copresidentes, Adición (FCCC/ADP/2015/L.6/Rev.1/Add.1).

Una primera lectura puede provocar la sorpresa porque el texto está lleno de palabras o frases entre paréntesis, y con frecuencia se indica la posibilidad de varias opciones ante un tema concreto. Esto significa que todavía hay muchos puntos sobre los que se tiene que llegar a un acuerdo, más bien se puede decir que son muchísimas las cuestiones que siguen abiertas. El lado positivo es que los puntos en cuestión han sido identificados, y que las negociaciones se concentrarán sobre ellos. Estamos en un claro paso hacia delante y la misma existencia de un borrador coherente es ya un mensaje positivo para la Conferencia.

A continuación, destacamos algunos de los aspectos más importante que formarán parte de la negociación durante esta semana:

1. El límite en el incremento de la temperatura media global debería estar como máximo en 1,5 grados C o muy por debajo de 2 grados C, que es la horquilla en la que se está discutiendo.

La ciencia informa que el aumento de la temperatura media global por encima de 2 grados C pondría al planeta ante escenarios catastróficos. Limitar las emisiones de gases para que el aumento de la temperatura media no supere 1,5 grados C es la única respuesta que ofrece posibilidades de éxito si queremos des-carbonizar nuestras sociedades para el año 2050. Aunque el tema pueda parecer de poca importancia, medio grado más o menos parece una pequeña diferencia, de hecho, es una diferencia muy importante que puede marcar una diferencia real para mucha gente, incluso puede significar su supervivencia. Por supuesto, la diferencia de cifras también supone diferencias significativas en los esfuerzos financieros que están asociados.

2. El carácter obligatorio del acuerdo

Este es un punto crítico de las negociaciones, y se han hecho algunas propuestas originales sobre esta cuestión. Primero está la cuestión del nombre, si se llamase “tratado” para los Estados Unidos es muy complicado porque allí los “tratados” internacionales tienen que estar aprobados por el Senado, y dada la composición actual del Senado norteamericano es muy difícil que fuese adoptado. Confiemos que se encuentre un nombre apropiado. En segundo lugar, es muy difícil para algunos estados aceptar que una autoridad internacional pueda imponer objetivos para la reducción de emisiones.

Una alternativa que se está considerando es que la obligatoriedad de estos objetivos se pueda asegurar con la propia legislación interna sin necesidad de recurrir a una autoridad externa. Esto puede ser una vía muy interesante para incorporar en el acuerdo a los Estados Unidas y a China.

3. La posibilidad de revisar los acuerdos cada cinco años

Esta opción está ganando apoyos durante las negociaciones. La Unión Europea se manifestó en contra de esta posibilidad porque, por un lado, teme que podamos entrar en un bucle infinito de re-negociaciones y acuerdos que pueden suponer un enorme esfuerzo para lograr acuerdos. En segundo lugar, la Unión Europea espera que este acuerdo movilice importantes inversiones en el medio y largo plazo (infraestructuras, tecnología…) y eso requiere recursos y tiempo para diseñar e implementar etas acciones; una revisión periódica de los objetivos podría llevar a que estas inversiones no se lleguen a materializar.

Sin embargo, la lógica de los objetivos que se pueden revisar es bastante consistente, ello permitiría, por ejemplo, ajustar mejor las Contribuciones Concretas Propuestas por los Estados (INDCs en inglés), es decir los objetivos de reducción de emisiones propuestos por cada estado. Si se pueden revisar estos objetivos se podrían ir ajustando cada cinco años.

4. Los compromisos financieros

La cifra de 100 mil millones de USD, para 2020, sigue siendo una referencia muy concreta; y como la Organisation for Economic Co-operation and Development (OECD)  ha recordado recientemente el total de las inversiones internacionales para afrontar el cambio climático ascendería actualmente a la mitad de ese objetivo. Indudablemente va a ser un importante esfuerzo financiero, pero existe la convicción de que la cifra se puede alcanzar razonablemente.

Pero hay también cuestiones abiertas en el aspecto financiero. Primero, se trata de determinar quién va a contribuir; China, India y África del Sur se resisten a contribuir a este fondo con el argumento de que ellos han contaminado mucho menos que los países desarrollados. Los países desarrollados, por su parte, insisten que el esfuerzo se tiene que hacer según las capacidades presentes.

Se trata, desde luego, de una cuestión importante abierta a discusión. También la sociedad civil tiene dudas sobre el uso de este dinero. Existe el temor de que las instituciones intermedias que gestionarán estos fondos, concretamente los bancos y agencias de desarrollo, pueden usar estos fondos para financiar grandes infraestructuras o, incluso peor, para sostener gobiernos dictatoriales. El temor es que estos fondos no tendrán un impacto real en la vida de aquellos que se esfuerzan por sobrevivir ante los impactos del cambio climático.

5. El papel de la sociedad civil en COP 21

Se está confirmando en Paris la tendencia a reducir la presencia de la sociedad civil en este tipo de negociaciones. La sociedad social se reúne con ella misma aquí en París en una gran variedad de conversaciones e iniciativas como la siguiente Paris-Le Bourget site, Global Village of Alternatives in Paris (Montreuil), y Zone d’Action Climate (Climate Zone Action), Coalition Climate 21 mostrando una enorme creatividad y compromiso, pero lo cierto es que la sociedad civil está lejos de ejercer una intensa incidencia en estas negociaciones. No podemos culpar solo a la conferencia del cambio climático porque ésta es una tendencia que podemos observar mucho a nivel nacional e internacional. Funcionarios y políticos quieren guardar distancia de la sociedad civil y la confinan a espacios donde el diálogo puede ser más controlado. Se necesita mucha imaginación para cambiar estas condiciones de juego, y tenemos que poner más énfasis al volver a nuestros países en este papel de la sociedad civil.

Imprevisible, pero el proceso va bien hasta ahora

Todo está abierto a discusión, esto hace que el resultado final sea impredecible. El tono de las comunicaciones, el contenido del primer borrador y la responsabilidad que recae sobre estas negociaciones todo esto nos hace ser moderadamente optimista y permite esperar un acuerdo aceptable al final de esta semana.

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One Response to COP21 primer resultado de la semana: un proceso suave y revisada de un primer proyecto de acuerdo climático

  1. Des O'Grady, S.J., en 10 Diciembre 2015 en 7:12 pm

    Thanks for the above summary. Things are going better than I had hoped. The matters under discussion are of the utmost importance for future generations, our children and our children’s children. Without action now we will be doing much more than spending the children’s inheritance, we will be depriving them of their birthright. What if our parents had acted as irresponsibly? Let’s keeping praying and working where we can. Des.

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