moved here

Unión de acción por el clima para el hogar común: Declaración del Ecojesuit en Bonn COP23

30 Noviembre 2017
El equipo de Ecojesuit en Bonn, noviembre de 2017, aprendiendo del proceso global de la COP23. Foto de: S Miclat

El equipo de Ecojesuit en Bonn, noviembre de 2017, aprendiendo del proceso global de la COP23.

Ecojesuit, una red sobre ecología de jesuitas y colaboradores de todo el mundo, se unió a otras organizaciones en la COP23 para aprender del proceso global que trata de responder a los desafíos del cambio climático y su impacto en la gente y el planeta, compartiendo experiencias, comunicando las preocupaciones urgentes de lo local a lo global, y promoviendo una mayor colaboración.

La COP23 colocó a los pequeños estados insulares en desarrollo (SIDS en inglés) en el mapa mundial, dado que algunas de estas islas están desapareciendo, incrementando la vulnerabilidad de su población y haciendo la transición hacia una economía de bajas emisiones una cuestión vital.  Reafirmamos la urgencia de poner en práctica y aumentar la contribución al Fondo Verde para el Clima, prestado la atención necesaria a los SIDS.  Las tragedias humanas a las que se enfrentan los habitantes que pierden sus tierras y sus medios de subsistencia ya están ocurriendo.  Por ello, reafirmamos la necesidad de hacer frente al desafío más ambicioso de limitar el ascenso de las temperaturas a 1,5 grados centígrados.

Buscamos, por tanto, una acción y una comunicación más articuladas a través de una mejor colaboración para:

  1. Implementar programas y protocolos para la reducción del riesgo de desastres y apoyar a los SIDS y otras comunidades en todo el mundo que ya sufren inundaciones y sequías recurrentes como resultado del cambio climático
  2. Pasar de los combustibles fósiles y las industrias extractivas destructivas que degradan tanto el medio ambiente como los derechos humanos, cuyos efectos a menudo son soportados por los pueblos indígenas y los marginados, cada vez más criminalizados por defender los derechos humanos. Esta apuesta incluye esfuerzos de desinversión, así como evitar el retorno a la energía nuclear.
  3. Iniciar y buscar una mayor producción agroecológica de alimentos, contribuyendo a una gestión más comunitaria de los bosques, cuencas hidrográficas y recursos marinos, reduciendo los desechos y asegurando la protección de los biomas naturales adecuados para que la agricultura y otros usos de la tierra puedan ser equilibrados, evitando el colapso de los ecosistemas
  4. Involucrar a las comunidades, organizaciones religiosas y grupos religiosos en el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas y, de esta manera, aprender a simplificar los estilos de vida y las necesidades personales. La importancia de la reflexión personal, tal como el uso orante de un examen ecológico, ayuda a sostener la acción y a construir el diálogo y la colaboración entre parroquias e instituciones eclesiales.
  5. Promover una educación que asegure un aprendizaje y participación integral y capaz de formar una nueva generación con esperanza y responsabilidad para crear un mundo mejor. El desarrollo de productos de conocimiento como el libro digital Sanar la Tierra, Carbon Challenge, Flights for Forests y los resultados estratégicos de conferencias regionales de jesuitas y talleres ambientales son, todos ellos, recursos que necesitan ser integrados en un modelo educativo para el cambio.

Al vivir Laudato Si’, las instituciones y obras sociales, educativas y pastorales están llamadas a reflejar un testimonio decisivo y un compromiso con el grito del pueblo y el grito de la tierra.  Reflexionando sobre el estado del mundo, necesitamos discernir más profundamente nuestras prioridades y nuestro compromiso para una participación colectiva más enfocada a través de una Iglesia que cuida la Creación.  El Papa Francisco nos recuerda que “la crisis ecológica es también una llamada a la conversión interior profunda … y que Jesús vivió en plena armonía con la creación…”  De este modo, nos llama en la Iglesia a acompañar a las comunidades de un modo justo y práctico, a compartir una brújula moral y a engendrar una mayor esperanza.

El Equipo Ecojesuit en Bonn

17 de noviembre de 2017

Print Friendly

Este artículo también está disponible en:: Inglés

Etiquetas: , ,

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Comunidades indígenas y cooperación internacional para desarrollo en la COP23

15 Noviembre 2017

Cecilia Calvo y Pedro Landa 

En los días iniciales de la COP23-Fiji en Bonn, escuchamos los variados y diversos desafíos que afronta nuestra casa común y que contribuyen al cambio climático, entre ellos: los impactos destructivos de una economía excluyente, la destrucción de la Amazonía lugar que el Papa Francisco llamó ‘los valiosos pulmones de biodiversidad de nuestro planeta,’ la extracción y privatización de los recursos naturales, el desplazamiento y despojo de poblaciones locales e indígenas, la contaminación de sus fuentes agua dulce y tierras, la criminalización de los defensores y defensoras de los derechos humanos y el ambiente.  Todos estos problemas y desafíos forman parte de la cultura del descarte, que establece como prioridad las ganancias económicas por encima de los bienes comunes, lo que contribuye grandemente al cambio climático.

La centralidad del significado del diálogo, planificación y consulta, con las comunidades sobre propuestas que afectan su tierra y recursos

Entre muchas de las preocupaciones levantadas por los participantes a la COP23, en un foro desarrollado el 9 de noviembre sobre la Conservación Forestal a través de la comunidad de derechos y el papel de la participación financiera alemana surgió como una de las mayores preocupaciones, las insuficientes respuestas brindadas por la cooperación internacional para enfrentar el cambio climático.  Este foro es uno de los 40 eventos alternativos de la Zona de Interconexión, un espacio interdisciplinario, para diálogo sobre el desarrollo sostenible y acción climática, auspiciado por el German Development Institute / Deutsches Institut für Entwicklungspolitik (DIE).

La reunión “destacó el papel clave desempeñado por los pueblos indígenas y las comunidades forestales, en la conservación de los bosques, el conocimiento de las múltiples metas sobre el clima y el desarrollo y el papel de la cooperación financiera alemana en estos esfuerzos.”  Los oradores hablaron en representación de la Alianza Mesoamericana por los pueblos y los Bosques, El Programa Regional de Desarrollo y medioambiente de la Universidad de Kiel y la organización Alerta Indonesia.

En respuesta a estos desafíos, las agencias de desarrollo internacional, así como líderes indígenas de comunidades propusieron iniciativas para avanzar hacia políticas más efectivas sobre el clima y que apoyan los esfuerzos de conservación ecológica, que reducen desforestación y la emisión de gases de efecto invernadero, para ello es necesario reconocer el papel central de las comunidades indígenas locales como los mejores guardianes de sus bosques, sus tierras y su agua.

Pedro y Cecilia a la Zona de Bonn

Esto incluye respetar su autodeterminación y garantizar los derechos sobre la tierra y el territorio de comunidades locales e indígenas y colocar en el centro de estos procesos de diálogo y planificación, la consulta previa con las comunidades sobre propuestas que afectan sus territorios y sus recursos naturales.

El Papa Francisco en Laudato Si’ establece con claridad que el cuidado de la Creación no es opcional en nuestra fe católica, sino un requisito y una responsabilidad de cada una de las personas que habitamos este planeta.  Él declara que nosotros no podemos ignorar ‘el llanto de la tierra y el llanto de los pobres’ sobre la crisis ambiental y social que como humanidad enfrentamos actualmente.  La magnitud de esta crisis exige una respuesta múltiple e integral.

Como representantes de la Compañía de Jesús que hemos optado por la ecología integral, nos hemos reunido desde la red Ecojesuit en Bonn en el Marco de la Conferencia de Cambio Climático COP23 para contribuir al diálogo y a la urgencia de enfrentar este desafío global que confronta a la familia humana en la implementación de los Acuerdos de París sobre Cambio Climático y los Objetivos de Desarrollo Sostenibles (SDGs) a la luz de la visión del Papa Francisco sobre una ecología integral.  La delegación de Ecojesuit conjunta las perspectivas ecológicas de las redes jesuitas en África, América Latina, Asia, Europa y América del Norte.

Como una red jesuita, desde Ecojesuit estamos convencidos que enfrentamos un momento histórico en donde tenemos la oportunidad de abandonar la cultura del descarte y el actual modelo de consumo.  De acuerdo a reflexiones que el Coordinador de Ecojesuit, el Jesuita Pedro Walpole compartió en una reunión con estudiantes del Aloisiuskolleg, una escuela jesuita en Bonn, nosotros necesitamos “derribar la pared de carbono y construir en su lugar una cultura de solidaridad.”

Este es un momento de conversión ecológica.  Nosotros podemos redireccionar nuestros pasos y elegir avanzar por un camino sostenible enraizado en la gratitud, la generosidad y la protección de nuestra casa y destino comunes.

Cecilia Calvo es la Asesora Principal de Justicia Ambiental de la Oficina de Justicia y Ecología de la Conferencia Jesuita de Canadá y los Estados Unidos. Pedro Landa es hondureño y miembro de la Red Jesuita de Justicia y Minería, miembro coordinador de la red latinoamericana Iglesias y Minería, coordinadora de la Red Jesuita de Derechos Humanos y Justicia, y coordinadora de campañas de derechos humanos y medioambientales del Equipo de Reflexión, Investigación y Comunicación.

Print Friendly

Este artículo también está disponible en:: Inglés

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , ,

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Una reflexión en Bonn durante la COP23: Lo que exige el cambio de estilo de vida

15 Noviembre 2017
Bicicletas para ir y volver en el recinto de la COP23 en Bonn. Foto de: S. Miclat

Bicicletas para ir y volver en el recinto de la COP23 en Bonn. Foto de: S. Miclat

Pedro Walpole

El equipo de Ecojesuit se reunió en Bonn para participar en un proceso global para determinar cuál debe ser nuestra respuesta al desafío del cambio climático.  Durante una de nuestras sesiones, Pedro compartió reflexiones sobre las cartas del padre Arturo Sosa donde necesitamos discernir las prioridades y los cambios necesarios, a nivel global y local, y también los cambios en nosotros mismos, en nuestros estilos de vida, como se pide en Laudato Si ‘

El cambio central en nuestro estilo de vida es que debemos comenzar siempre y en todo momento por ser misericordiosos.  Ser misericordioso exige un cambio en el estilo de vida (GC36, D1.20).  Si comenzamos con una actitud de misericordia, entonces el desafío de la simplicidad es obvio y el mundo no es tan complejo que no podemos actuar.

Si comenzamos cada día con gratitud, gratitud por la vida y por la misericordia en el amor de Dios, entonces somos libres de salir al mundo y no quedar presos a él.  Esta es la alegría del Evangelio: que anunciemos la misericordia en el amor de Dios y el mensaje de reconciliación.  Incluso a los poderosos y los ricos les debemos hablar de su práctica de humildad y misericordia.

Debemos advertirnos a nosotros mismos que debemos actuar con humildad.  Para los ricos debemos hablar de humildad y misericordia, no simplemente de juicio.  El coraje es constitutivo de toda acción apostólica, no debemos subestimar la capacidad de las personas para decir “sí.”

“La consolación es alegría sin causa previa, el movimiento hacia Dios, que es la verdadera paz y la libertad de hacer la voluntad del Padre.  Constante en la tribulación (es importante no culpabilizarse a uno mismo), necesitamos vivir el conflicto y la humillación hasta el final sin minimizar o ser astutos; permanecer fieles al propósito, a discernir la voluntad de Dios.”

Necesitamos continuar experimentando la mirada misericordiosa de Dios. En el centro de cada iglesia, miramos la imagen del Cristo crucificado para experimentar la mirada misericordiosa de Dios que creó este universo y nos quiere en nuestras imperfecciones para vivir el misterio de la vida al máximo.  Cristo es crucificado por dos razones: para que podamos conocer el perdón, y aquellos que sufren saben que él sufre con ellos.  Cristo, que nos mira con misericordia, nos elige y “nos envía con la misma poderosa misericordia a los pobres, a los pecadores, a los abandonados, a los crucificados ya cualquiera que sufra injusticias y violencia en el mundo de hoy.” (tomado del Discurso del Santo Padre Francisco a los participantes a la 36 Congregación General de la Compañía de Jesús, el 24 de octubre de 2016.

La colaboración en la misión es confiar en Dios, no en ninguna acción.  Trabajar con los Pueblos Indígenas y la tierra, yendo tan lejos como abordar los límites del planeta no es solo mi preocupación, sino que es parte de la misión de los jesuitas: la misión de Dios.  Participo de esto al convertirme en un compañero en una misión de reconciliación y justicia en Filipinas, como todos lo hacemos en nuestras diferentes obras de reconciliación.  Constantemente tengo el desafío de abrir una participación más profunda en la comunidad e invitar a otros a participar en nuestra misión en Bendum es la comunidad y el paisaje vivo.

La conversación está marcada por una escucha activa y receptiva y un deseo de hablar de lo que nos toca más profundamente: crear confianza y acogida.  La solidaridad es que podemos entrar más profundamente en el sufrimiento de la humanidad y la creación a través de la pasión y la muerte de Jesús.

La instrumentalización de la muerte como herramienta de los poderosos para controlar e infundir miedo se experimenta más profundamente a través de la ley marcial en Filipinas, los asesinatos de defensores ambientales en Honduras, la situación permanente de los refugiados de África y Siria, entre otros.  Este es el desafío más profundo de nuestra fe, pasar por este sufrimiento en la espera del Sábado Santo, cuando todo está perdido, especialmente un salvador, y en esta espera y búsqueda activas, la promesa se cumple.

En la presencia del Señor resucitado, traemos esperanza a un mundo roto.  Nuestro encuentro y el estímulo para encontrarnos aquí en Bonn nos dan una novedad de vida y un mensaje de esperanza.

Print Friendly

Este artículo también está disponible en:: Inglés

Etiquetas: , , , , ,

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Colaborando en la cuenca del río Congo y compartiendo Laudato Si’ en la COP23

15 Noviembre 2017

2017_11_12_Blog4_Photo1Rigobert Minani SJ

Durante la COP23, uno de los temas principales fue cómo conectar mejor la Red Eclesial del Bosque de la Cuenca del Congo (Réseau Ecclésial de la Forêt du Bassin du Congo o REBAC) con otras iniciativas y, por ello, dedicamos los primeros días a comprender los esfuerzos de la Comisión Forestal Centroafricana (Commission des forêts d’ Afrique centrale o COMIFAC)  y a explorar vías para el diálogo.

La COMIFAC involucra a 10 países que forman parte de la cuenca del Congo: Burundi, Camerún, República Centroafricana, Chad, República Democrática del Congo, República Democrática del Congo, República Democrática del Congo, Guinea Ecuatorial, Gabón, Ruanda y Santo Tomé.  La base jurídica de la COMIFAC se estableció en 1999 con la Declaración de Yaundé que “reconoce la protección de los ecosistemas de la cuenca del Congo como un componente integral del proceso de desarrollo y reafirma el compromiso de los signatarios de trabajar juntos para promover el uso sostenible de los ecosistemas forestales de la cuenca del Congo.”

Explorando modos de colaborar en la cuenca del río Congo en la COP23

Explorando modos de colaborar en la cuenca del río Congo en la COP23

La COMIFAC se creó entonces con el mandato de coordinar la supervisión de las actividades de aplicación de la Declaración en la región.  En 2005, se aprobó un Plan de Convergencia de la COMIFAC que define una estrategia común de intervención regional para los países de la subregión y sus asociados internacionales para el desarrollo.

Durante las conversaciones con el personal de la COMIFAC en Bonn, algunos preguntaron por qué la REBAC estaba conformada únicamente por grupos católicos.  Luego se compartió cómo surgió la REBAC y dónde las redes católicas deberían estar presentes en las discusiones sobre el futuro del planeta y cómo la encíclica Laudato Si’ es una respuesta a este llamado.

El personal de la COMIFAC no había oído hablar de Laudato Si’, pero descubrió que su interpelación (“¿qué tipo de mundo dejamos a las próximas generaciones?”) va más allá de una mera discusión científica, demandando una responsabilidad moral y planteando un problema ético.

También se compartió que, en Laudato Si’, el Papa Francisco llama la atención sobre el ecosistema y la biodiversidad de la cuenca del Congo, “… esos pulmones ricos en biodiversidad de nuestro planeta, que son la Amazonia y las cuencas del Congo… Sabemos lo importantes que son para la tierra entera y para el futuro de la humanidad.” (LS 38)

Los bosques de la cuenca del Congo, con aproximadamente 200 millones de hectáreas, son una de las selvas tropicales primarias más grandes del mundo, sólo superadas por la Amazonía.  Los bosques de la región dan sustento a unos 60 millones de personas.  Luego, es importante centrarse en esta región, sobre todo porque la deforestación está creciendo y se duplica cada cinco años.

La COMIFAC compartió luego que los países de la cuenca del Congo están aprendiendo de los esfuerzos en la Amazonía y han incluido un sistema de monitoreo forestal que les permite obtener apoyo internacional para proteger los bosques y promover la gestión forestal sostenible.  La COMIFAC expresó su necesidad de que los asociados para el desarrollo proporcionen datos e información transparentes y fiables sobre los bosques de la cuenca del Congo para planificar mejor cómo apoyar a la región.  En la actualidad, todos los países de la COMIFAC están implementando políticas de conservación forestal y un sistema nacional de monitoreo forestal que permitirá a los países informar sobre sus resultados.

Rigobert en la exhibición de la COMIFAC en la COP23

Rigobert en la exhibición de la COMIFAC en la COP23

Existen muchas iniciativas en la región, como la Asociación Forestal de la Cuenca del Congo (CBFP), la Red de Áreas Protegidas de África Central (Red de Áreas Protegidas de África Central o RAPAC), la Red de Mujeres Africanas para el Desarrollo Sostenible, el Observatorio Forestal de África Central (L’Observatoire des Forêts d’ Afrique Central o OFAC), la Red de Instituciones de Capacitación y el Programa de Medio Ambiente de la FAO (OFAC).

La REBAC está dispuesta a colaborar con la COMIFAC y desea contribuir a garantizar que los gobiernos y las organizaciones internacionales apliquen eficazmente políticas compatibles con la preservación y conservación de los ecosistemas de la cuenca del Congo.  Una contribución adicional de la REBAC consiste en ayudar a conectar mejor las políticas nacionales y regionales con las actividades a nivel de comunidad, porque los miembros de la REBAC trabajan en pequeñas comunidades, parroquias, diócesis y conferencias episcopales en sus seis países miembros.

La COMIFAC reconoce la necesidad de establecer vínculos con las organizaciones religiosas y la REBAC se comunicará oficialmente para explorar las futuras posibilidades de colaboración en la cuenca del Congo.

Rigobert Minani SJ coordina el Apostolado Social de JESAM y es el director de la Red de Centros Sociales Jesuitas de África (JASCNET).

Print Friendly

Este artículo también está disponible en:: Inglés

Etiquetas: , , , , , , ,

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Educación superior para la transformación social en Europa

15 Noviembre 2017
El grupo HEST sobre ecología y desafíos ambientales quiere hacer una investigación para contribuir a la transformación ecosocial necesaria.

El grupo HEST sobre ecología y desafíos ambientales quiere hacer una investigación para contribuir a la transformación ecosocial necesaria.

Jaime Tatay SJ y José Carlos Romero SJ

En el contexto de la COP23, donde las preocupaciones ecológicas están en el centro, el grupo HEST  sobre ecología y desafíos ambientales se ha reunido en Bonn con para colaborar con la red global de Ecojesuit  y elaborar una narrativa común basada en Laudato Si’ y en la reciente Congregación General 36.

La Educación Superior para la Transformación Social (HEST, por sus siglas en inglés) es un programa promovido por la Conferencia Jesuita de Provinciales de Europa.  HEST se concibe como un esfuerzo interdisciplinar, pan-continental, de quince años de duración que busca alcanzar los siguientes tres objetivos: (1) Realizar investigación significativa y de calidad, diseñando una sólida estrategia de difusión e incidencia en cada área; (2) Presionar para que se dé una mayor cooperación internacional en las reformas que se precisan para abordar las causas estructurales de la pobreza y la desigualdad en el mundo; (3) Fortalecer la identidad jesuita de las instituciones de educación superior y centros sociales de la Compañía de Jesús.

El objetivo a largo plazo de HEST es realizar investigaciones académicas de calidad en siete áreas que puedan ser comunicados a una amplia gama de audiencias para promover incidencia política en cada una de ellas: ecología y retos ambientales; economía, pobreza y ética; relaciones Musulmanas Cristianas; diálogo ciencia y religión; estudios Ignacianos; antropología; migraciones y refugio.

Ante retos tan complejos como el cambio climático y el declive medioambiental, la migración y la crisis de los refugiados, el surgimiento de políticas nacionalistas y los continuos problemas con nuestras economías regionales, los europeos pueden sentirse tentados por la desesperación y preguntarse: “¿Cómo podemos promover un cambio real? ¿Quién puede responder a los principales retos de nuestros días?”

La universidad puede ser un lugar privilegiado para el tipo de diálogo requerido para abordar estos problemas.  La buena investigación busca respuestas a los problemas cotidianos y, si las universidades entendieran más claramente su vocación en términos de compromiso con el bien común, podrían convertirse en centros de cambio que ayudarían a Europa a hacer frente a los retos a los que se enfrenta.  Con esta esperanza en mente, las instituciones europeas de enseñanza superior jesuita y los centros sociales se han unido para lanzar el programa HEST, un ambicioso plan de quince años para orientar su investigación hacia algunas de las cuestiones que más preocupan en la vida cotidiana a los europeos.

2017_11_11_Blog3_Photo2En cuanto a las preguntas de investigación concretas a trabajar, acordamos centrarnos en las siguientes:

  • ¿Cuál es la contribución específica que los jesuitas pueden aportar en estos asuntos?
  • ¿Están todos los valores jesuitas cubiertos en la literatura y la investigación previa?  ¿Cómo podemos situar la ciencia ambiental en un contexto social más amplio?
  • ¿Cómo pueden nuestras diferentes instituciones universitarias fomentar una mayor colaboración entre ellas y con otras instituciones, aprendiendo de la experiencia en incidencia de la red de obras sociales?
  • ¿Qué se ha hecho con respecto a las implicaciones sociales de los problemas ambientales, que también forman parte de la justicia ambiental?
  • ¿Cómo podemos incorporar los valores jesuitas, la opción por los pobres y la justicia en una decisión política real (por ejemplo, respecto a la energía)?

Todas estas preguntas permanecen abiertas y esperan ser contestadas.  Precisamente ese será el objetivo de este encuentro: identificar el “qué” y el “cómo” de nuestro trabajo cooperativo para desarrollar una actividad investigadora al servicio de la necesaria transformación ecosocial.

Jaime Tatay, SJ, trabaja en la Universidad Pontificia Comillas, donde José Carlos Romero, HEST coordinador, completa sus estudios de doctorado.

Síguenos en Twitter: #COP23 #HEST #EcojesuitCOP23 #Bonn

Print Friendly

Este artículo también está disponible en:: Inglés

Etiquetas: , , , , , ,

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Premio Razón Abierta para Sanar la Tierra

11 Noviembre 2017
The Expanded Reason award recipients at the Pontificia Academy of Sciences. The recipients are on the second level. The award ceremony was presided over by Fr. Frederico Lombardi, S.J. President of the Joseph Ratzinger – Pope Benedict XVI Foundation (left), Cardinal Gianfranco Ravasi (center), and President Daniel Sada of Universidad Francisco de Vitoria (right). Photo Credit: Josef Toth

Los galardonados del Premios Razón Abierta en la Academia de Ciencias de Pontificia. Los destinatarios están en el segundo nivel. La ceremonia de entrega fue presidida por el Padre Frederico Lombardi, SJ, Presidente de la Fundación Joseph Ratzinger – Papa Benedicto XVI (izquierda), el Cardenal Gianfranco Ravasi (centro), y el Presidente Daniel Sada de la Universidad Francisco de Vitoria (derecha). Foto: Josef Toth

Sanar la Tierra (Healing Earth en ingles), un libro de texto en línea de acceso libre en ciencias ambientales, ética, espiritualidad y acción para estudiantes de secundaria de nivel superior, estudiantes universitarios y principiantes, y estudiantes adultos, recibió el Premio de Razón Abierta del Vaticano el 27 de septiembre, un galardón que celebra y promueve “innovaciones académicas … para ampliar los horizontes de la razón.”

El profesor de Teología Michael Schuck y la decana Nancy Tuchman del Institute of Environmental Sustainability-Loyola University Chicago, quienes codirigieron Sanar la Tierra y pasaron cinco años desarrollando el proyecto, recibieron el premio en el Vaticano con otros cuatro galardonados y tuvieron la oportunidad de conocer al Papa Francisco muy cerca de la Plaza de San Pedro, a pocos metros mientras daba su mensaje semanal.

Para ellos, la encíclica del Papa Francisco Laudato Si’ llegó en un momento crucial en el desarrollo de Sanar la Tierra, y donde habló incisivamente sobre la crisis ambiental de nuestro mundo, llamándonos a todos a convertirnos en personas compasivas para el planeta.

“Él habló de esperanza.  Este Papa es mi héroe,” comenta Tuchman.  “No solo es un líder mundial ético de oro sólido, sino que también es consciente de la necesidad de cuidar nuestro medio ambiente.  Laudato Si’ fue muy importante para Sanar la Tierra.  Es una buena conexión e inspiración para este proyecto.”

El Premio de la Razón Abierta, otorgado a través de una asociación entre la Fundación Vaticana-Joseph Ratzinger/Benedicto XVI y la Universidad Francisco de Vitoria en España, ofrece la oportunidad de conocer al Papa, participar en una conferencia de premios de dos días y 25,000 euros honorarios.  El premio encarna la ecología integral y el enfoque interdisciplinario que el Papa Francisco discute en su encíclica y que el Papa Benedicto XVI defiende a través de este premio.

Para los presentadores de los premios, ‘Razón Abierta’ es un esfuerzo por integrar múltiples formas de razonamiento en un solo tema, como reunir la ciencia y la teología en una discusión sobre sostenibilidad ambiental o economía y pensamiento social católico en una comprensión del espíritu empresarial.  Este esfuerzo contrasta con la tendencia en la erudición contemporánea a permanecer aislada dentro de la propia área de especialización.

Durante su tiempo como Cardenal y luego Pontífice, el Papa Benedicto XVI trabajó para alentar a los académicos a expandir su imaginación y sus compañeros de conversación.  “El Papa Benedicto XVI estaba convencido de que lo que definimos como razón en el mundo occidental es demasiado limitado,” dice Schuck.  “Alentó la creación de una Fundación del Vaticano para llevar las humanidades y la ciencia a una conversación, para abordar de manera más efectiva los complejos problemas del mundo de hoy.”

“Sabemos lo necesario que es educar a estudiantes como personas, como seres intelectualmente inquisitivos, en el desarrollo moral y espiritualmente agraciados.  Esa es la marca registrada de una educación jesuita.  Pero también sabemos que hay pocos recursos de enseñanza que puedan guiar la exploración de las dimensiones científicas, éticas y espirituales de los desafíos ambientales de hoy en día en un libro de texto,” dice Schuck.

Desde 2012, más de 100 académicos han contribuido con información o documentos escritos del texto en Sanar la Tierra.  Estos académicos provienen de una variedad de disciplinas que incluyen ecología, teología, biología, física, química y filosofía.  Hasta la fecha, el libro es utilizado por más de 85 maestros en una variedad de aulas en 19 países e incluye una traducción al español.

¿Qué sigue después de Sanar la Tierra?  Tanto Tuchman como Schuck están de acuerdo en que el libro debe traducirse al francés y al polaco, y gran parte del dinero del premio se destinará a mejorar la plataforma tecnológica.  Por eso, cuando llegó el momento de la bendición papal de los objetos, Tuchman levantó su teléfono celular. “Levanté Sanar la Tierra en mi teléfono con la esperanza de que la bendición del Papa adorne el futuro del proyecto Sanar la Tierra.”

Este artículo fue publicado originalmente en el sitio web del Institute of Environmental Sustainability-Loyola University Chicago.

Print Friendly

Este artículo también está disponible en:: Inglés

Etiquetas: , , , , , , , , , ,

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Comunidades de creyentes de Fijo llaman a actuar de manera decidida: Carta Pluri-religiosa de la COP23

31 Octubre 2017
Photo credit: UNEP-David Griggs, in Climate Change 2001, Synthesis Report. Contribution of working groups I, II and III to the Third Assessment Report of the Intergovernmental Panel on Climate Change

Foto: UNEP-David Griggs, en Climate Change 2001, Informe de síntesis. Contribución de grupos de trabajo I, II y III al Tercer Informe de Evaluación del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático

Con el apoyo de la Presidencia de la COP23, un grupo de organizaciones religiosas de Fiji, con sus comunidades y líderes, se reunieron para redactar y compartir la Carta Pluri-religiosa de la COP23, en la que se comprometen a hacer más para ayudar a abordar los efectos del cambio climático dentro de sus propias comunidades religiosas, y a hacer llamamientos específicos a las Partes para que y los actores no estatales para que aumenten su ambición y su acción.

Se alienta a todas las mujeres y hombres y grupos de buena voluntad a apoyar esta declaración que se comparte con los líderes religiosos, espirituales, indígenas y de organizaciones religiosas relacionadas con el cambio climático, en la COP23 el 6 de noviembre de 2017 en Bonn, Alemania.

La Carta Pluri-religiosa

Como creyentes de varias religiones del mundo, nos reunimos para expresar nuestra profunda preocupación por el calentamiento climático que amenaza a la Tierra, y especialmente por nuestros mares e islas vulnerables, que se nos han encomendado.  Creemos que no somos dueños de la tierra, sino sus custodios, y que somos confiados por el Creador a la administración de este planeta.  Somos responsables del cuidado de nuestros ríos y océanos y de toda la flora y criaturas que dependen de la tierra para la vida.  No podemos fracasar para dejar un planeta sano a nuestros hijos y a todas las generaciones futuras.

El consenso de la comunidad científica de que el cambio climático es causado por la actividad humana es un llamado a la acción para todas las naciones de la tierra.  Confesamos que hemos sido malos administradores, y que el mal comportamiento de la humanidad y los estilos de vida insostenibles, han conducido a la crisis que vivimos hoy en día: el cambio climático y la pérdida masiva de especies -peces, corales, criaturas silvestres- y la degradación de bosques, costas, glaciares y fuentes de agua limpia.  Como custodios de este gran planeta, es nuestra responsabilidad moral y ética emprender acciones colectivas urgentes para hacer todo lo que sea posible para combatir el cambio climático y salvar nuestro planeta y a la humanidad.

La responsabilidad es nuestra, y las soluciones están en nuestras manos a través del conocimiento científico y técnico que hemos acumulado, en asociación con la sabiduría tradicional de los pueblos indígenas y las percepciones espirituales de las personas creyentes en todo el mundo.  Debemos sacrificar nuestra actual actitud egocéntrica, y nuestros hábitos y patrones de consumo insostenibles.  Debemos encontrar ahora, y mantener dentro de nosotros, la voluntad de hacer lo que es éticamente y moralmente correcto, la previsión de renunciar a los beneficios inmediatos para el bien mayor, y la esperanza de que podamos transmitir a nuestros hijos un legado de vivir en armonía con la naturaleza.

Nos comprometemos a trabajar, dentro de nuestras comunidades religiosas, para alentar a tomar todas las medidas necesarias para consumir los recursos de manera responsable, proteger la biodiversidad del mundo y ayudar a reducir las emisiones de carbono.  Nuestra fe nos desafía individual, y colectivamente, a comprometernos con esta tarea en nuestra vida cotidiana.  También animaremos a los fieles -y a todas las personas- a presionar a sus líderes para que actúen a nivel internacional, regional y local para que reduzcan las emisiones de carbono, fomenten la adaptación y resiliencia de la comunidad a los impactos del cambio climático, y adopten políticas que eduquen y alienten a cada individuo a hacer su parte.

No se puede negar que existe un imperativo moral y espiritual urgente para actuar con decisión ahora.  Nuestro pueblo necesita la seguridad de un futuro más seguro y sostenible para sí mismo y para sus hijos.  Hacemos un enérgico llamamiento a todos los dirigentes políticos para que redoblen sus compromisos de actuar y, cuando sea necesario, demuestren el valor que exige el liderazgo.  Afirmamos las declaraciones formuladas por las comunidades de fe a lo largo de la historia de la Conferencia de las Partes en la Convención.  Específicamente, reafirmamos la declaración interreligiosa hecha en Marrakech en la COP22.

Nosotros:

Pedir urgentemente a los Estados que adopten medidas decididas para reducir rápidamente las emisiones, de conformidad con el objetivo de 1,5 grados C 2017_10_31_Reflection_Photo2

Buscar un Diálogo Facilitado efectivo que dé resultados:

Mayor ambición antes de 2020

Mejora de los objetivos de reducción de emisiones de NDC después de 2020

Acelerar el avance hacia economías netas de emisión cero

Aumentar e innovar en la financiación tanto pública como privada para lograr el objetivo de 1,5 grados C

Instar a la comunidad mundial a que apoye, mediante una financiación sostenible, la creación de capacidad y la transferencia de tecnología para promover enfoques basados en los ecosistemas para la adaptación al cambio climático y la mitigación de sus efectos, y la reducción del riesgo de desastres como instrumentos rentables para todos los pequeños países insulares en desarrollo

Apoyado por las siguientes organizaciones confesionales en Fiji:

Ahmadiyya Anjuman Isha’at-i-Islam (Lahore) Fiji
Interfaith Search Fiji
Arya Pratinidhi Sabha of Fiji
Methodist Church in Fiji
Fiji Council of Churches
Roman Catholic Archdiocese of Suva
Anglican Diocese of Polynesia
Salvation Army in Fiji
St. Andrew’s Presbyterian Church
Fiji Evangelical Fellowship
Coptic Orthodox Church in Fiji
Fiji Baptist Convention
Fiji Community Churches of Christ
Methodist Church in Fiji
Congregational Christian Church of Samoa – Fiji

Para más información, contactar info(at)cop23.com.fj para más información.

Print Friendly

Este artículo también está disponible en:: Inglés

Etiquetas: , , , , , , , ,

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Aprendiendo de los pueblos indígenas en Guyana: Las relaciones importan

31 Octubre 2017
Pope Francis in Colombia, September 2017

Pope Francis in Colombia, September 2017

Joel Thompson SJ

Se necesitan nuevas formas de relacionarse con la tierra y entre sí.  El diálogo con los pueblos indígenas proporciona una manera de ampliar nuestra imaginación mientras trabajamos con aquellos que se verán más afectados por el cambio ambiental.  “La espiritualidad cristiana propone un modo alternativo de entender la calidad de vida, y alienta un estilo de vida profético y contemplativo, capaz de gozar profundamente sin obsesionarse por el consumo.” (LS 222)

Vivir mejor con menos

“La vida siempre es mejor con un poco de terapia de venta al por menor.”  Sugieren que el consumo de productos de alta calidad mejorará el bienestar y la felicidad del individuo.  Comprar para sentirse mejor con la vida es motivo de preocupación considerando nuestro uso anual del equivalente a 1.6 Tierras para proveer recursos y absorber desechos.

El bienestar humano depende completamente del medio ambiente y la paradoja de la crisis ecológica es que los esfuerzos por mejorar la vida de algunas personas han empeorado las cosas para todos.  Esto se debe a un enfoque demasiado estrecho en dos aspectos del bienestar: el ingreso y el crecimiento económico.  El bienestar no es riqueza; el desarrollo no sólo debe ser definido por el crecimiento económico.  Lo que se necesita es una visión integral del desarrollo humano.

El Papa Francisco describió sucintamente lo que implica el desarrollo humano integral: integrar a diferentes pueblos, integrar los diversos elementos de bienestar como la cultura, la vida familiar y la economía, integrar las tensiones entre los deseos individuales y comunitarios, e integrar el cuerpo y el alma.  La clave para el desarrollo humano integral es promover relaciones correctas entre las personas, el medio ambiente y Dios.

El bienestar de los Pueblos Indígenas se ve afectado directamente por los cambios en la calidad ambiental.  Dependen totalmente del medio ambiente y para ellos es un espacio sagrado y no sólo un ‘proveedor de servicios.’ (LS 146)

Tenemos mucho que aprender de las comunidades indígenas sobre lo que constituye la ‘buena vida’: han vivido vidas ecológicamente sensibles durante siglos, manteniendo la armonía con su entorno y tienen una trayectoria comprobada en el manejo de los recursos naturales.  Sus formas de relacionarse entre sí y con el medio ambiente ofrecen enfoques alternativos para incorporar los programas de desarrollo basados en la explotación y extracción a gran escala de los recursos naturales.

Laudato Si’ propone que sean los principales interlocutores en el diálogo a la hora de evaluar el impacto de las intervenciones ambientales sobre sus tierras y su modo de vida (LS 146).  De hecho, podrían ser nuestros principales interlocutores en el diálogo para explorar un paradigma anti-consumista.  Demuestran que es posible vivir bien con menos.  El Papa Francisco es un ejemplo destacado de la promoción del diálogo con los pueblos indígenas, ya que se dedica especialmente a sus visitas papales para escucharlos.

Una cosmovisión relacional

Joel (extreme left) listening to a group of indigenous men in Karasabai, Guyana. Photo credit: Sr. Seraphina Kerketta OSU

Joel (extreme left) listening to a group of indigenous men in Karasabai, Guyana. Foto: Sr. Seraphina Kerketta OSU

¿Por qué los Pueblos Indígenas han sido conservacionistas tan eficaces?  Un argumento es que tiene algo que ver con su cosmovisión, que no ve el medio ambiente como una entidad despersonalizada, sino como un ‘otro’ con el que se relacionan.  Esto es similar a la visión avanzada en Laudato Si’, que el ‘medio ambiente’ es “una relación existente entre la naturaleza y la sociedad que vive en ella.  La naturaleza no puede ser considerada como algo separado de nosotros mismos o como un mero escenario en el que vivimos.” (LS 139)

Relational values versus intrinsic and instrumental values. Photo credit: Chan et al, 2016

Relational values versus intrinsic and instrumental values. Foto: Chan et al, 2016

El apuntalamiento de las acciones y la cultura indígenas es una forma distinta de ver el mundo que se hace eco del enfoque relacional de San Francisco hacia el cosmos.  Recientemente terminé la investigación entre dos comunidades Makushi (Karasabai y Tiger Pond) en el sur de Pakaraimas, donde los jesuitas de Guyana han estado ministrando por más de 100 años.

El objetivo de la investigación fue entender cómo los Pueblos Indígenas conciben el bienestar y su comprensión del papel del medio ambiente en la contribución al mismo.  El principal hallazgo fue que el bienestar se percibe en términos relacionales.  Los factores determinantes más importantes fueron las buenas relaciones dentro de la familia y la comunidad, así como el hecho de vivir y trabajar en las aldeas.  Las dimensiones del bienestar, como los ingresos, se ven principalmente a través de una lente relacional.  Por ejemplo, el propósito de tener un ingreso no es amasar una fortuna individual, sino proveer para las necesidades de los hijos y miembros de la familia.

Reconocer nuestra interconexión es el primer paso hacia una conversión ecológica, pero enfatizar nuestra interrelación y los valores que gobiernan las buenas relaciones es la verdadera clave.  Las relaciones importan!

La concepción Makushi de la ‘buena vida’ se basa en las relaciones.  Es evidente que los individuos ven su bienestar como vinculado al bienestar de la comunidad y al bienestar del medio ambiente.  Por lo tanto, la desigualdad, el egoísmo y la codicia son objeto de censura y se respeta a la gente y se la ve como floreciente si son generosos y contribuyen a la vida de la comunidad.

Imaginación indígena

Seis temas surgieron de un análisis de las percepciones Makushi sobre medio ambiente.  El medio ambiente se ve como una madre, un don, un facilitador de la experiencia religiosa, una fuente de identidad cultural y libertad, y un lugar donde se fortalecen los lazos familiares, comunitarios e intergeneracionales.  Los marcos y las imágenes influyen en la forma en que nos relacionamos con el medio ambiente.  Por ejemplo, ver a la naturaleza como Madre evoca la imagen de ser proveída y cuidada a pesar de nuestras deficiencias.  Las normas sociales dictan que las buenas personas no abusan de los padres y las interacciones se marcan con cuidado, generosidad y reciprocidad.

Las ideas indígenas sobre lo que constituye una ‘buena vida’ amplían nuestra imaginación y ofrecen una visión del mundo alternativa y resistencia a conceptos consumistas como ‘terapia de venta al por menor’ que contribuyen a la degradación ambiental.  La acumulación no es parte de la cultura Makushi ya que ser rico no es un fin en sí mismo.

Concebir el bienestar como algo relacional enfatiza la compleja naturaleza social y ambiental de la crisis ecológica y nos ayuda a ver que los modos de relacionarnos con el medio ambiente y con las personas son similares. (LS 48,139,141)

El desarrollo de valores relacionales – las preferencias, principios y virtudes asociadas con las relaciones como el cuidado, el respeto y la reciprocidad – van más allá de los enfoques que abogan por el valor intrínseco o instrumental de la naturaleza y destacan que lo que es bueno para la naturaleza es lo que es bueno para sostener cualquier relación. (Chan, Kai MA, et al. “Opinion: Why protect nature? Rethinking values and the environment.” Actas de la Academia Nacional de Ciencias 113.6 (2016): 1462-1465. doi: 10.1073/pnas. 1525002113)

La vida siempre es mejor cuando nos relacionamos bien con los demás, con el medio ambiente y con Dios.

Joel Thompson SJ es un escolástico jesuita de Guyana, interesado en las cuestiones relacionadas con la relación entre la tecnología, la ética y el medio ambiente.  Recientemente ha completado un Maestría en Ciencias del Medio Ambiente y Desarrollo en la London School of Economics y Political Science. Joel puede ser contactado a través de su correo electrónico: [email protected]

Print Friendly

Este artículo también está disponible en:: Inglés

Etiquetas: , , , ,

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Compromiso con un proceso global con una solidaridad universal: Ecojesuit se reúne en la COP23-Fiji en Bonn

31 Octubre 2017

2017-10-30-Site-Logo-Hires

Ecojesuit reúne a 30 jesuitas y socios en Bonn, Alemania, del 6 al 17 de noviembre para participar activamente, unirse, participar y aprender de un proceso global que trata de estimular con las naciones del mundo los compromisos del Acuerdo de París, el primer pacto mundial que responde al calentamiento global.

Este proceso global es la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) COP23, que es la 23ª conferencia anual sobre el cambio climático de la ONU, una ronda de negociaciones al que asisten las naciones del mundo.  La presidencia de la COP23 es el estado de Fiji, pero la cumbre tendrá lugar en Bonn.  El centro de las discusiones son los pequeños Estados insulares y para avanzar en los objetivos y ambiciones del Acuerdo de París.

El Acuerdo de París se basa en la CMNUCC-COP21 “y por primera vez reúne a todas las naciones en una causa común para realizar esfuerzos ambiciosos para combatir el cambio climático y adaptarse a sus efectos, con un mayor apoyo para ayudar a los países en desarrollo a hacerlo.  Como tal, traza un nuevo curso en el esfuerzo climático global.  El objetivo central del Acuerdo de París es fortalecer la respuesta global a la amenaza del cambio climático manteniendo un aumento de la temperatura global este siglo muy por debajo de los 2 grados Celsius por encima de los niveles preindustriales y continuar los esfuerzos para limitar el aumento de la temperatura hasta 1,5 grados Celsius.  Además, el acuerdo tiene como objetivo fortalecer la capacidad de los países para hacer frente a los impactos del cambio climático.” (CMNUCC, Acuerdo de París, 2015)

Ecojesuit participó activamente en la COP21 en París y un grupo de jesuitas y socios y amigos laicos se reunieron e interactuaron con otros grupos y personas, buscando explorar nuevas y más amplias formas de colaborar y establecer contactos.  Con Laudato Si’ lanzado unos meses antes, Ecojesuit obtuvo una afirmación y una base más firme para colaborar y establecer contactos con los jesuitas en la llamada mundial al cambio, compartiendo y contribuyendo a los esfuerzos para responder a las preocupaciones sociales y ambientales en nuestras propias comunidades, instituciones y en nuestros estilos de vida.

Este fue también el año en que el Papa Francisco se dirigió a la ONU durante el lanzamiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).  Por tanto, Laudato Si’ y los ODS son marcos globales importantes que Ecojesuit utiliza para desarrollar y actualizar la agenda ecológica, al tiempo que promueve una “ciudadanía ecológica” que el Papa Francisco nos pide que adquiramos.

Este año, mientras se celebran las conversaciones de la ONU en la zona de Bula, el principal evento Ecojesuit será una conferencia de diálogo el 13 de noviembre bajo el título Laudato Si’- El medio ambiente es la relación organizada por Aloisiuskolleg, una conocida escuela jesuita en Bonn.

Abierto a todos los delegados de la COP23, organizaciones no gubernamentales y de la sociedad civil, estudiantes y personal académico, y miembros del público, el evento reunirá a ponentes de varias Conferencias Jesuíticas, incluyendo Micronesia, Filipinas en Asia Pacífico, América Latina, África Central, Sur de Asia, Estados Unidos y Canadá, y Europa.  Los oradores reflejarán e intercambiarán sobre los desafíos en el cuidado de nuestro hogar común y los temas incluyen la seguridad alimentaria y la explotación de los recursos.

Ese mismo día, Ecojesuit acogerá la Feria Laudato Si’ en la que representantes de diversas instituciones jesuitas, conferencias e iniciativas relacionadas con la ecología expondrán sus actividades.  Otros eventos durante la COP23 incluyen una reunión del grupo de ecología de los Jesuitas en Europa, el llamado Educación Superior para la Transformación Social (HEST).

La inspiración para la presencia de Ecojesuit en la COP23 es el llamamiento del Papa Francisco en Laudato Si’ para una “solidaridad nueva y universal.”  También resulta relevante la Congregación General Jesuita 36 del año pasado para una mayor “colaboración entre jesuitas y apostolados jesuitas a través de redes.”

Al comentar la iniciativa, el representante de Ecojesuit Europa, Henry Longbottom SJ, explica que “la COP23 nos brinda una plataforma fantástica para conocer y aprender de los demás en la Compañía y en otras partes involucradas en la sostenibilidad.  También esperamos comunicarle al mundo algo acerca de un enfoque ignaciano a los desafíos del cambio climático.”

Como una red global de jesuitas y socios que colaboran con otros en investigación, educación y defensa para promover la sostenibilidad y la reconciliación con la creación, Ecojesuit cree que COP23 es un contexto donde la Compañía de Jesús puede promover su llamado a la reconciliación entre la creación y las personas.

El equipo de Ecojesuit apoya un mayor compromiso, solidaridad y acción.  Alentamos un liderazgo más fuerte en el compromiso de la Sociedad con los principios de Laudato Si’.  Este proceso fortalecerá nuestra contribución al discernimiento de la Sociedad de las prioridades apostólicas.

Ecojesuit en línea tendrá problemas especiales mientras esté en Bonn y publicará informes diarios.  Síganos en EcojesuitCOP23 y en Twitter con el hashtag #EcojesuitCOP23.

Print Friendly

Este artículo también está disponible en:: Inglés

Etiquetas: , , , , , , , , , ,

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Ecojesuit: Colaboración y acción global jesuita sobre medio ambiente entendida como una relación

15 Octubre 2017

2017_10_15_Editorial_Photo

Las respuestas de los jesuitas a un mundo que cambia rápidamente, las preocupaciones ambientales, la pobreza y la violencia están desafiando sus ministerios en todo el mundo.  Es evidente la necesidad de iniciar nuevos procesos para un compromiso más amplio de los jesuitas en la transformación que el Papa Francisco busca en el cuidado de la creación en Laudato Si’.  Al difundirse el mensaje de la CG 36 y las conversaciones con el Santo Padre, la reflexión se profundiza silenciosamente y es aquí donde Ecojesuit desea responder estratégicamente.

Conocida anteriormente como la Red Global de Incidencia Ignaciana (GIAN)-Ecología, Ecojesuit facilita los compromisos entre los institutos jesuitas sociales, educativos y pastorales, así como otras congregaciones religiosas y la Iglesia, para abordar la llamada a la acción y colaboración de Laudato Si’ con otros en reconciliación con el mundo.  Y para lograr esto, Ecojesuit persigue las siguientes acciones en tres niveles:

  • Promover la cooperación global a través del diálogo para discernir sobre el papel de los valores y la sociedad civil en el logro de un cambio efectivo, con la comunidad científica y con los sistemas de creencias
  • Acompañando acciones regionales a través de la colaboración para fomentar vínculos con redes regionales y con diversos interesados
  • Apoyar las iniciativas locales a través del trabajo en red para fortalecer los esfuerzos locales en la conversión ecológica y satisfacer las necesidades de la gente

Límites en el paisaje

El desafío mundial de los jesuitas en la curación de un mundo roto debe respetar los equilibrios naturales de la química y la diversidad biológica de la Tierra.  Estos son los límites naturales de la vida tal como la conocemos y hay nueve relaciones clave que estamos rompiendo en el uso indebido de los recursos.  Cuando se pone en el paisaje, los límites del planeta es más fácil para las personas ver dónde se pueden conectar y contribuir.

La quema de combustibles fósiles es la principal causa del aumento del carbono atmosférico e impacta el cambio climático y todos los demás límites del planeta tal como lo conocemos.

El cambio en el uso de la tierra es una segunda fuente de carbono y ahora está debilitando de manera crítica la interconectividad de los sistemas ecológicos y la diversidad natural que afecta negativamente a muchos de nuestros entornos únicos, desde los arrecifes de coral hasta el Ártico.  Los pulmones del mundo – la Amazonia, la cuenca del Congo y las selvas tropicales de Asia- están perdiendo su influencia moderadora sobre el clima y la integridad de la biosfera.

Un tercer límite son las entidades nuevas que incluyen hidroclorofluorocarbonos, que también contribuyen a las emisiones de carbono y otros productos químicos utilizados en el negocio agroquímico con altos niveles de toxicidad ambiental.  La eutrofización por el uso excesivo de fertilizantes de nitrógeno y fósforo amenaza los flujos bioquímicos naturales y la sostenibilidad de nuestros suelos y fuentes de agua, un cuarto límite.

Los pueblos indígenas y las comunidades agrícolas en muchos casos se ven afectados negativamente por el cambio climático y la agricultura comercial agresiva.  Con frecuencia se identifica la destrucción del bosque, sin reconocimiento de los impulsores, pero carecen del apoyo adecuado de programas agroforestales y tenencia, mientras que están sujetos a desplazamientos por infraestructura y minería para el desarrollo económico nacional.

Los desafíos de esta generación, recientemente establecidos por una encuesta de agenda global, se pueden resumir en tres niveles.  El primero es la voluntad política, cambios geopolíticos cada vez menos claros, ascenso de líderes populistas y grandes cambios en el comercio mundial.  El próximo nivel es sobre juventud, desempleo, educación, desarrollo de habilidades.  El tercer nivel de desafíos globales son las desigualdades y la condición ambiental del mundo.

Las tendencias mundiales y los riesgos globales resuenan con las desigualdades, la polarización, la desafección pública por los procesos políticos que afectan la toma de decisiones a nivel mundial y el debilitamiento de la colaboración global.  Muchos procesos sociales globales también están siendo probados en gran medida.  Seguimos hablando de riesgos y tratando de gestionar estos riesgos, pero respondiendo a la reacción popular masiva, a veces con una comprensión limitada y las causas de estos riesgos en un esfuerzo por ponerles fin.  Como resultado, la resiliencia global se reduce.

“Las líneas para la solución requieren una aproximación integral para combatir la pobreza, para devolver la dignidad a los excluidos y simultáneamente para cuidar la naturaleza.” (Laudato Si’, 139)

Temas de Ecojesuit

Ecojesuit identificó 10 temas contemporáneos para enfocar el trabajo y usarlos como base para fortalecer una colaboración más amplia a través de experiencias en relación con estos temas.  Esta lista temática no es exhaustiva, pero es un esfuerzo por sintetizar acciones que ya están teniendo lugar.

Muchos de estos temas requieren ajustes importantes en la forma en que pensamos y acompañamos a los demás a medida que respondemos, lo que a su vez afecta la forma en que abordamos los temas de la sostenibilidad global.  Todos están vinculados, pero hay una creatividad que está surgiendo y que está influyendo en nuestra educación, nuestra espiritualidad, nuestro uso de la ciencia, las comunicaciones y las redes globales con una integridad y un sentido del servicio mucho mayores.  Los 10 temas de Ecojesuit son:

  1. Ecojesuit Online (regístrate por favor)
  2. Agricultura ecológica y cambio en el uso de la tierra (incluidas las redes eclesiales para el uso de la tierra y los pueblos indígenas)
  3. Reducción del riesgo de desastres y agua
  4. Sanear la Tierra, un texto vivo 
  5. Vuelos por bosques  y el reto del carbono 
  6. Desinversiones de energía y combustibles fósiles
  7. Iniciativas de estilo de vida, utilizando SDG locales a globales
  8. Laudato Si’ y la espiritualidad de la acción
  9. Ciencia y valores
  10. Las iniciativas en relación con los procesos mundiales, como la Conferencia anual de las Naciones Unidas sobre el cambio climático y que en 2017 se celebrará en Bonn, Alemania, bajo la Presidencia de Fiyi 

Invitación a discernir, colaborar y establecer contactos

Laudato Si’ pone el medio ambiente y los pobres en el centro del cambio climático y las discusiones sobre desarrollo sostenible.  Si se traduce y se comparte, en primer lugar es una experiencia de compasión sentida por los pobres que alguien comparta su dolor y sufrimiento mientras buscan un sustento al tiempo que fortalecen su resiliencia ambiental.

La conversión ecológica necesaria para producir un cambio duradero también es una conversión de la comunidad a nuevas formas de practicar el cambio en conjunto y primero implica gratitud y reconocimiento de que el mundo es un regalo.

Con esto, te invitamos a unirte a este esfuerzo en una colaboración jesuita global en reconciliación y acción en la que el ambiente es una relación con Dios y el prójimo.  Te invitamos a que ayudes a sanar nuestro mundo quebrantado participando en la construcción de la cooperación global de los jesuitas, fortaleciendo las acciones regionales en las Conferencias Jesuitas y sosteniendo iniciativas locales para la conversión ecológica.

“El Papa Francisco ha enfatizado la conexión fundamental entre la crisis ambiental y la crisis social en la que vivimos hoy… No se trata de crisis separadas, sino de una crisis que es síntoma de algo mucho más profundo: la forma defectuosa en que se organizan las sociedades y las economías.  El sistema económico actual, con su orientación depredadora, descarta tanto los recursos naturales como a las personas.  Por esta razón, el Papa Francisco insiste en que la única solución adecuada debe ser radical.  La dirección del desarrollo debe ser alterada para que sea sostenible.  Los jesuitas estamos llamados a ayudar a sanar un mundo quebrado, promoviendo una nueva forma de producir y consumir, que pone a la creación de Dios en el centro.” (CG 36, Decreto 1.29)

Para saber más sobre las actividades de Ecojesuit y los enlaces y contactos regionales que se reúnen periódicamente en línea, especialmente en preparación para el evento paralelo Ecojesuit del 13 de noviembre en Aloisiuskolleg en Bonn, Alemania, junto con las actividades de la COP23, envíe un correo electrónico a [email protected].  El folleto Ecojesuit en inglés, español y francés también se puede ver y descargar aquí.

Print Friendly

Este artículo también está disponible en:: Inglés

Etiquetas: , , , , , , ,

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Reconciliación con Dios, la creación y la humanidad: un Examen Ecológico

15 Octubre 2017

2017_10_15_Reflection_Photo1

La Conferencia Jesuita de Canadá y los EE.UU. ha elaborado un nuevo examen ecológico La reconciliación con Dios, la creación, y la Humanidad, juntamente con la Red de Solidaridad Ignaciana, se trata de una herramienta de reflexión para ayudar a las personas e instituciones a participar más profundamente en el cuidado de la creación y la promoción de la justicia ecológica.

El examen responde a la llamada del Papa Francisco en Laudato Si’ para cuidar de la creación, y para promover la reconciliación de nuestra relación con Dios, la creación, y de unos con otros tal y como lo expresa la Congregación General 36 de la Compañía de Jesús.  Se nos pide reflexionar sobre nuestra relación personal con la creación, reconocer y enmendar nuestros comportamientos, y promover la justicia ecológica siendo solidarios con los más afectados por los daños al medio ambiente.

Las cinco secciones del examen -gratitud, reconocimiento, comprensión, la conversión y la reconciliación – y la oración final aparecen en un breve resumen de una página:

  1. Le doy gracias a Dios por la maravilla de la creación. ¿Dónde sentí hoy la presencia de Dios en la creación?
  2. Pido la gracia de ver la creación como lo hace Dios, en todo su esplendor y sufrimiento. ¿Veo la belleza de la creación y escucho los gritos de la tierra y los pobres?
  3. Pido la gracia de mirar con atención para ver cómo las opciones de mi vida impactan en la creación, y en los pobres y vulnerables. ¿Qué desafíos o alegrías experimento cuando considero mi cuidado por la creación?  ¿Cómo puedo alejarme de una cultura de “usar y tirar” y en cambio ser solidarios con la creación y los pobres?
  4. Pido la gracia de la conversión hacia la justicia ecológica y la reconciliación. ¿Dónde me he quedado corto en el cuidado de la creación y mis hermanos y hermanas?  ¿Cómo busco una conversión del corazón?
  5. Pido la gracia de la reconciliación de mi relación con Dios, la creación y la humanidad, y para ser solidario a través de mis acciones. ¿Cómo puedo reparar mi relación con la creación y tomar decisiones consistentes con mi deseo de reconciliación con la creación?
  6. Ofrezco una oración final por la tierra y los vulnerables en nuestra sociedad.

El P. Timothy Kesicki, SJ, Presidente de la Conferencia Jesuita de Canadá y los EE.UU., ofrece una introducción en video  para el examen ecológico y comparte que “la belleza de el examen es que se necesita la repetición.  Nuestra relación con Dios lleva tiempo, y en esa relación, estamos llamados a la conversión.”

Este Examen Ecológico es una herramienta para la oración, la reflexión y la acción tanto individualmente como en nuestro hogar, parroquia, escuela, universidad o comunidad, profundizando así nuestra llamada a cuidar de la creación y de los más vulnerables.  Los interesados están invitados a unirse a la familia ignaciana en la búsqueda de una conversión del corazón para abrazar la justicia ecológica y la llamada del Papa Francisco para cuidar de nuestra casa común.

Print Friendly

Este artículo también está disponible en:: Inglés

Etiquetas: , , , , , , , ,

2 Responses to Reconciliación con Dios, la creación y la humanidad: un Examen Ecológico

  1. Pady en 25 Octubre 2017 en 4:20 pm

    Está traducido al español? gracias

    • sylvia en 29 Octubre 2017 en 3:26 pm

      Hola Pady, por ahora solo está en inglés. ¡Gracias!

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Ecojesuit acoge la feria de Laudato Si’ en Bonn durante la COP23

15 Octubre 2017

2017_10_15_N&E_Photo

Ecojesuit acogerá un diálogo Laudato Si’ – El medio ambiente como relación en el marco de la Conferencia de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC-COP 23 Fiji)  que se celebrará en Bonn, Alemania, bajo la Presidencia de Fiji del 6 al 17 de noviembre.

El evento de medio día organizado por Ecojesuit el 13 de noviembre se llevará a cabo en Aloisiuskolleg, un colegio jesuita en Bonn, y está atrayendo el interés de otras escuelas jesuitas, la iglesia local, organizaciones de desarrollo como Misereor y CIDSE, otros socios alemanes.  Los temas sobre Laudato Si’ en relación con la seguridad alimentaria y la explotación de los recursos se discutirán en un foro abierto y se espera que la actividad involucre a una amplia audiencia.

Los miembros de Ecojesuit Task Force de las seis conferencias jesuitas se reunirán en este evento, y los participantes previstos incluirán delegados de la CMNUCC y organizaciones observadoras.  Por la tarde, también se organiza una feria y exposición Laudato Si’ para involucrar a los jóvenes y otras audiencias interesadas.

El evento Ecojesuit cuenta con el apoyo de la Red Xavier, Jesuitenmission, Aloisuiskolleg y la Secretaría de Justicia Social y Ecología y cuenta con el respaldo del jurado compuesto por los socios de la CMNUCC, la Presidencia de Fiji de la COP23, el Ministerio Federal de Medio Ambiente, Conservación de la Naturaleza, Construcción y Seguridad Nuclear y la Ciudad de Bonn.

Para más información sobre este evento, por favor contacten con nosotros a través de [email protected]

Print Friendly

Este artículo también está disponible en:: Inglés

Etiquetas: , , , , , ,

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Escolásticos crean hábitos ecológicos en la Unidad Puna en Yakarta, Indonesia

15 Octubre 2017
El jardín en Puna Unit

El jardín en Puna Unit

Scholastic F Ray Popo, SJ

La casa de formación escolar en Pulo Nangka (Unidad Puna) en el este de Yakarta, Indonesia, ofrece oportunidades para que los escolásticos residentes cultiven hábitos ecológicos.  Y como escribió el Papa Francisco en Laudato Si’, “La conciencia de la gravedad de la crisis cultural y ecológica necesita traducirse en nuevos hábitos” (LS 209).  La palabra “hábitos” ilustra que el cuidado del medio ambiente nunca se puede hacer como un programa de un día o un proyecto de un año.  El hilo común necesario para superar los desafíos ambientales es un nuevo estilo de vida o una nueva forma de proceder que es continua.

La Unidad Puna es una de las cinco unidades en Hermanum College y la comunidad y actualmente hay nueve escolásticos que viven en esta unidad (cinco de Indonesia, dos de Tailandia y dos de Myanmar) y dos jesuitas de Indonesia.  Los escolásticos están estudiando filosofía en STF Driyarkara (Driyarkara School of Philosophy).  Una unidad es una casa de formación independiente, por lo que cada unidad tiene su propia forma de proceder con respecto a la vida cotidiana de los residentes, como la hora de la masa diaria, el horario de la comunidad, las políticas, entre otros.  Esta es su manera de ejercer el discernimiento comunitario como comunidad.

Como escolásticos residentes, tratamos de aplicar políticas ecológicas en nuestra vida diaria que sean producto de nuestra reflexión y discernimiento comunitario sobre inquietudes que requieren atención en nuestro hogar común en la Unidad Puna.

Un ejemplo es nuestro hábito de usar el aire acondicionado.  En la Unidad de Puna, cada dormitorio de un colegio tiene un acondicionador de aire instalado que es diferente de las otras cuatro casas de formación escolásticas en Yakarta.

El aire acondicionado es sin duda una instalación conveniente, especialmente en un lugar como Yakarta, que tiene un clima cálido y húmedo.  Nos quedan dos opciones: usar el aire acondicionado todo el tiempo que queramos o usarlo con conciencia ecológica.  Acordamos usar el acondicionador de aire con moderación y el hábito que decidimos cultivar es apagar el aire acondicionado cuando la habitación está fría, generalmente después de una hora.  Este es un hábito diario simple que cualquiera puede hacer.

Aire natural en una habitación de escolástico

Aire natural en una habitación de escolástico

Apagar el aire acondicionado a veces es similar a apagar las luces cuando no está en uso.  Pero es diferente porque apagar el aire acondicionado cuando aún lo necesitamos para vencer el calor es una forma de sacrificio, un “compromiso ecológico desinteresado,” como dice el Papa (LS 154).  Reducimos nuestra tendencia a satisfacer nuestra comodidad al pensar en aquellos que viven sin ningún tipo de acondicionador de aire.

También hay un jardín en nuestra unidad que logramos reorganizar recientemente.  El lugar solía estar lleno de varias plantas en macetas que estaban superpobladas y en todo el jardín.  Heredamos esas plantas de escolásticos anteriores que previamente plantaron o compraron plantas.

Cada miembro de la comunidad tiene la responsabilidad del jardín, aunque es principalmente el deber del bedel.  La decisión de reorganizar nuestro jardín se hizo en conjunto en comunidad después de una discusión abierta.  Consideramos el jardín como una comparación sólida con la Tierra que heredamos de nuestros antepasados (en nuestro caso, los escolásticos anteriores que vivían en Puna).  Además, también comenzamos a pensar en lo que legaremos a los futuros miembros de la Sociedad que residirán en Puna.  Sin duda, un jardín tranquilo no es una mala idea.

El cuidado del jardín nos permite prestar atención constante a la creación.  Aprendemos a ser conscientes de qué planta necesita cortar, del suelo nuevo, una maceta más grande, riego.  También aprendemos a apreciar la naturaleza y a ver cómo las plantas crecen cada día, viendo cómo se abre una nueva hoja por sí misma, y mirando las coloridas mariposas que revolotean sus alas entre las flores que rara vez se ven en Yakarta.

Tener un jardín es un privilegio en un contexto urbano y cuidar un jardín es un trabajo que quizás sea mejor dejar a los jardineros, no experimentar el viaje oculto de una semilla que se convierte en un enorme árbol.  Estar en contacto directo con la creación nos ayuda a relacionarnos y darnos cuenta de que nosotros, como creación nosotros mismos, estamos conectados con el mismo Creador.

Nuestro próximo compromiso es comprar frutas locales tradicionales en lugar de importadas de los supermercados.  Después de nuestra última discusión, acordamos cambiar nuestro hábito y comprar frutas a los vendedores tradicionales del mercado.  El propósito no es solo por razones económicas, ya que las frutas locales son más baratas, pero al regresar a los mercados tradicionales, reconocemos las frutas locales y apoyamos a la economía y a los agricultores locales.

Estos son algunos ejemplos y experiencias de los hábitos ecológicos que estamos empezando a practicar como escolásticos en la Unidad Puna.  A diferencia de los programas o proyectos que finalizan después de un cierto período de tiempo, los hábitos que se presentan en forma de formas diarias de proceder se mantienen y se convierten en prácticas.

Sería bueno saber cómo otras comunidades de las casas de formación cultivan sus hábitos ecológicos.

popoF. Frederick Ray Popo, SJ es un escolástico de primer año de la Provincia de Indonesia de la Compañía de Jesús y compartió esta historia con Ecojesuit. Él puede ser contactado a través de su correo electrónico popofray(at)gmail.com.

Print Friendly

Este artículo también está disponible en:: Inglés

Etiquetas: , , ,

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

2017 Jornada Mundial de Oración por la Creación: Mensaje conjunto del Vaticano-Phanar

1 Septiembre 2017

Papa Francisco y Patriarca Ecuménico Bartolomé

El Papa Francisco y el Patriarca Ecuménico Bartolomé emitieron esta breve declaración conjunta sobre ecología  para la Jornada Mondial de Oración por la Creación, que desafía “a todas las personas de buena voluntad a que el 1 de septiembre dediquen un tiempo de oración por el medio ambiente” para “cambiar el modo en que percibimos el mundo para modificar la manera de cómo nos relacionamos con el.”

Foto de: catholicecology.net

Foto de: catholicecology.net

La historia de la creación nos presenta una vista panorámica del mundo.  La Escritura revela que, “en el principio,” Dios quiso que la humanidad cooperara en la preservación y protección del medio ambiente.  En un primer momento, como se lee en el Génesis, “no había aún matorrales en la tierra, ni brotaba hierba en el campo, porque el Señor Dios no había enviado lluvia sobre la tierra, ni había hombre que cultivase el suelo.” (2,5)  La tierra nos fue confiada como un don y un legado sublime, del que todos somos responsables hasta que, “al final”, todas las cosas en el cielo y en la tierra serán recapituladas en Cristo (cf. Ef 1,10).  Nuestra dignidad y bienestar humano están profundamente conectados con nuestro cuidado por toda la creación.

Sin embargo, “mientras tanto,” la historia del mundo presenta un contexto muy diferente.  Revela un escenario moralmente decadente donde nuestra actitud y comportamiento hacia la creación oscurece nuestra vocación como cooperadores de Dios.  Nuestra propensión a interrumpir los delicados y equilibrados ecosistemas del mundo, nuestro deseo insaciable de manipular y controlar los recursos limitados del planeta, y nuestra codicia ilimitada de ganancias en los mercados, todo esto nos ha alejado del sentido original de la creación.  No respetamos ya la naturaleza como un regalo compartido; por el contrario, la consideramos una posesión privada.  Ya no nos relacionamos con la naturaleza para sostenerla, sino que la dominamos para sostener nuestras propias invenciones.

Las consecuencias de esta cosmovisión alternativa son trágicas y duraderas.  El medioambiente humano y el de la naturaleza se están deteriorando juntos, y este deterioro del planeta recae sobre las personas más vulnerables.  El impacto del cambio climático afecta, ante todo y más que nada, a los que viven en la pobreza en todos los rincones del mundo.  Nuestra obligación de usar los bienes de la tierra con responsabilidad implica el reconocimiento y el respeto de todas las personas y de todos los seres vivos.  La urgente llamada y el desafío de cuidar la creación son una invitación dirigida a toda la humanidad para que trabaje en favor de un desarrollo sostenible e integral.

Por tanto, unidos en un mismo interés por la creación de Dios y reconociendo la tierra como un bien a compartir, invitamos fervientemente a todas las personas de buena voluntad a que el 1 de septiembre dediquen un tiempo de oración por el medio ambiente.  Con este motivo, queremos dar las gracias al Creador amoroso por el gran don de la creación y comprometernos en su cuidado y preservación por el bien de las generaciones futuras.  Después de todo, sabemos que nuestro trabajo es en vano si el Señor no está a nuestro lado (cf. Sal 126-127), si la oración no está en el centro de nuestra reflexión y celebración.  En efecto, un objetivo de nuestra oración es cambiar el modo en que percibimos el mundo para modificar la manera de cómo nos relacionamos con él.  El objetivo de nuestro compromiso es el de empeñarnos en alcanzar una mayor simplicidad y solidaridad en nuestras vidas.

Hacemos un llamamiento urgente a quienes ocupan puestos de responsabilidad social y económica, así como política y cultural, para que escuchen el grito de la tierra y atiendan las necesidades de los marginados, pero sobre todo para que respondan a la súplica de millones de personas y apoyen el consenso del mundo por el cuidado de la creación herida.  Estamos convencidos de que no puede haber una solución sincera y duradera al desafío de la crisis ecológica y del cambio climático si no se da una respuesta concordada y colectiva, si la responsabilidad no es compartida y responsable, si no damos prioridad a la solidaridad y al servicio.

Print Friendly

Este artículo también está disponible en:: Inglés

Etiquetas: , , , , , , ,

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Construyendo alianzas entre el agua y la fe para alcanzar los ODS

1 Septiembre 2017
Foto de: worldwaterweek.org

Foto de: worldwaterweek.org

Jaime Tatay, SJ

Se percibe un interés creciente en el papel que las Organizaciones Confesionales (FBOs en inglés) pueden desempeñar para impulsar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), articular la colaboración y construir puentes culturales el activar sus extensas redes institucionales.  Durante la Semana Mundial del Agua de este año, celebrada el pasado mes de agosto en Estocolmo, tres distintas iniciativas abordaron – por primera vez en los 27 años de historia de este foro – la conexión entre agua y fe.

Esta conversación fue estimulada por el éxito del encuentro del 2016 con líderes religiosos. Fue entonces cuando la Global Water Partnership, el Stockholm International Water Institute y la Church of Sweden organizaron un panel titulado: Water and Faiths: Faith Based Organizations contributing to the SDGs.

El primer evento, Protection of the Sacred: Wastewater management and indigenous realities, reflexionó sobre el modo como las comunidades indígenas marginalizadas abordan el acceso al agua en diversas partes del mundo y cómo han desarrollado estrategias para denunciar la injusticia asociada al acceso limitado y, al mismo tiempo, convertirse en actores protagonistas en los procesos de decisión.

Un segundo evento, Religious jurisprudence related to reuse of water, presentó la visión del agua de tres grandes religiones – Islam, Cristianismo e Hinduismo – tratando de implicar a los participantes en un diálogo fructífero, buscando puntos de encuentro e identificando posibles áreas de colaboración interreligiosa.

Foto de: J. Tatay

La Semana Mundial del Agua tuvo lugar en Stockholm del 27 de agosto al 1 de septiembre de 2017. Se trata de un encuentro anual sobre y agua y desarrollo que reúne a más de 3000 participantes de 130 países. Provenientes,  entre otros, del gobierno, el sector privado, la sociedad civil, la academia y de organizaciones confesionales, se busca compartir y explorar acciones capaces de abordar los restos concernientes al agua. (Foto de: J. Tatay)

Por último, cabe destacar la segunda sesión consecutiva Water and Faith: Building partnerships to achieve the SDGs.  Organizada por la Comunión Mundial de la Iglesias (CMI), Church of Sweden, Global Water Partnership, Stockholm International Water Institute y el Swedish Institute of Alexandria, los participantes insistieron en la importancia de reducir la distancia entre las organizaciones confesionales y los diversos grupos interesados en el agua.

François Brikké (Global Water Partnership) dijo en sus observaciones introductorias que “necesitamos a todos trabajando juntos, incluidas las organizaciones confesionales.”  Aunque pueda parecer obvio, este no siempre ha sido así.

Peter Weiderud, director del Swedish Institute of Alexandria, señaló que “la diplomacia internacional, las instituciones financieras y las agencias de desarrollo han sido influenciadas por la visión secular y occidental de la religión como un tema privado. Sin embargo, la religión no es privada, implica moral, rituales, identidad y comunidad.  Y todo esto es público y político.”

Dinesh Suna, coordinador de la Ecumenical Water Week del CMI, criticó la brecha existente entre las comunidades de fe y los grupos interesados en el agua, reconociendo que 8 de cada 10 personas se identifican como religiosas.  Y, lo que es más importante, “las religiones tienen una amplia red que a menudo permanece activa cuando otras instituciones fallan o se van.”

Foto de: J Tatay

Jaime Tatay en la Semana Mundial del Agua

En un sentido similar, Adam Russell Taylor, pastor bautista y líder de la iniciativa confesional (Faith-Based Initiative) del Banco Mundial, insistió en “la necesidad de trascender las líneas divisorias y los silos en la agenda de desarrollo… No podemos olvidar que el agua es un problema de desarrollo transversal, que afecta directamente a muchos, sino a todos, los ODS.  Y el agua también es central en todas las religiones.”  Para más del 80% de la población mundial la religión influye significativamente en su visión del mundo, sus valores y su comportamiento.  “La religión juega un papel profundo en el desarrollo.  La pregunta es cómo nos relacionamos con las Organizaciones Confesionales… los ODS fracasarán a menos que involucremos a las religiones.”

Según Russell Taylor, las Organizaciones Confesionales son actores cruciales en el logro del ODS 6 porque pueden hacer cinco contribuciones clave:

Primero, pueden capturar la imaginación moral de las personas, hablando sobre la importancia del agua en los espacios sagrados.

En segundo lugar, las Organizaciones Confesionales canalizan una gran influencia moral a través de sus redes educativas, pastorales y sanitarias que puede influir en el comportamiento sobre la importancia de reutilizar y reducir la cantidad de agua que se utiliza.

En tercer lugar, las Organizaciones Confesionales, a diferencia de otros actores y partes interesadas, pueden y deben denunciar la injusticia y la inmoralidad asociadas a la falta de agua y saneamiento.

En cuarto lugar, la autoridad moral de los líderes religiosos puede tener en cuenta a los políticos.  Dado que los ODS y el acuerdo climático de París son acuerdos no vinculantes, el papel de las Organizaciones Confesionales podría ser fundamental para impulsarlos.

En quinto lugar, las Organizaciones Confesionales pueden fomentar un sentido de urgencia moral y catalizar la acción de una manera única.  Lo han hecho antes, desde India hasta Sudáfrica y Estados Unidos, y pueden hacerlo nuevamente.

Print Friendly

Este artículo también está disponible en:: Inglés

Etiquetas: , , , , ,

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Los jesuitas australianos se desprenden de los combustibles fósiles, apoyan los Vuelos por los Bosques para el Día Mundial del Medio Ambiente 2017

31 Mayo 2017

2017_05_31_Editorial_Photo1Brian F McCoy, SJ

Tengo en la Oficina de la Provincia unos pocos cuadros.  Uno de ellos es de un artista aborigen que fue instrumental en traer a la gente de Walmajarri de nuevo a su tierra ancestral en 1979, después de que una estación del ganado se estableciera en ella a principios del siglo pasado.

Su pintura es un mapa, pero revela más que un mapa.  Describe los contornos de la tierra, riachuelo y pozos de agua.  También observa los antiguos sitios de importancia y los lugares de significado espiritual y la historia.  Nunca vi ni aprecié ninguno de esos niveles más profundos de significado cuando lo visité por primera vez en 1974.  Con el tiempo, a través de amistades y la participación en ceremonias, llegué a ver y valorar mucho más lo que significa caminar sobre esta tierra.

Está claro desde hace años que los seres humanos tendrán que reconsiderar nuestra relación con la tierra si queremos preservar nuestro mundo para las generaciones futuras.  Cuanto más aprendemos sobre la interconexión de la vida, más vemos cómo nuestras decisiones y acciones pueden tener impactos de largo alcance, particularmente en las comunidades vulnerables en las partes más pobres del mundo.

“La pobreza, la exclusión social y la marginación están vinculadas a la degradación ambiental” (Decreto 1 de GC36, Compañeros en Misión de Reconciliación y Justicia, 29).  Reuniendo estos retos, nuestro trabajo hoy debe enfocarse en la construcción de relaciones correctas con Dios, entre sí, y con la creación (Decreto 3 de GC35, repetido en GC36, Decreto 1, 21).  Sabemos cómo cristianos que donde hemos fracasado en nuestras relaciones, se necesita un proceso de reconciliación.  Se nos pide que nos comprometemos a poner en orden lo que ha sido roto.

Por eso hablamos de Reconciliación con la Creación en nuestra respuesta a los desafíos ambientales.  Al comprometernos a conciliar nuestra relación con la creación, se nos pide que reflexionemos sobre el impacto de las elecciones que hacemos sobre el medio ambiente y sobre las comunidades vulnerables de todo el mundo.

Nuestra nueva fuerza de trabajo de Reconciliación con Creación, que ha sido organizada por Jim Barber, ha reflexionado sobre estas cuestiones para nosotros, en el ámbito provincial.  Ellos han identificado un trabajo valioso que se está haciendo en nuestras escuelas, nuestro retiro y casas residenciales, en los Servicios Sociales de los Jesuitas y en otros ministerios, que esperamos destacar y construir en toda la Provincia en los próximos meses.

El grupo de trabajo también ha presentado algunas propuestas para la Provincia en torno al impacto de nuestras inversiones y actividades que describiré a continuación.

Desinversión de combustibles fósiles

La Provincia tiene fondos que deben ser manejados de manera que sostengan el trabajo en curso de la Compañía en Australia.  El principio clave de la estrategia de inversión de la Provincia es que todas las decisiones de inversión deben reflejar la misión y los valores de la Provincia.  La Compañía de Jesús ha desarrollado e implementado “Directrices de Inversión Responsable” para ayudar en esto.

Las inversiones no deberían realizarse en empresas en las que hay serias preocupaciones por su respuesta a la justicia social y al medio ambiente.  Las industrias que la Provincia consideraría contrarias a su misión y sus valores incluyen la fabricación de tabaco, los juegos de azar, la pornografía y la prostitución, la fabricación y distribución de armamentos y el gas de veta de carbón.

Actualmente, nuestras directrices adoptan dos metodologías de selección: selección negativa, evitar inversiones en la organización o industrias que tienen un impacto negativo en la sociedad y el medio ambiente; y la detección positiva, buscando inversiones que contribuyan positivamente a la sociedad y al medio ambiente.  La Provincia tiene una serie de inversiones en empresas que contribuyen positivamente a la sociedad y al medio ambiente, incluyendo los vínculos sociales, las granjas de turbinas eólicas y la energía solar.

En el futuro, estaremos trabajando estrechamente con nuestros gestores de activos externos para desarrollar estrategias que ayuden a la Provincia a deshacerse de combustibles fósiles o compañías de nivel 1 como se detalla en el informe del Instituto Australiano en marzo de 2014, con el fin de añadir esto a nuestros requisitos de selección.

A la luz de nuestro compromiso con la reconciliación con la creación, creemos que la desinversión es una oportunidad ética, impactante y valiosa para considerar no sólo a la Provincia Australiana sino a todas las empresas australianas.

Vuelos por los bosques

Viajar nos une y puede ser importante en la construcción de relaciones a través de Australia y en todo el mundo.  Sin embargo, la aviación es también uno de los principales contribuyentes al cambio climático.

La iniciativa de los Vuelos por los Bosques  fue lanzada por la Conferencia Jesuita Asia Pacífico en 2011.  Proporciona una manera de compensar el impacto ambiental de los viajes contribuyendo con 5 dólares a la iniciativa por cada vuelo tomado.  Los fondos aportados a Vuelos por los Bosques (Flight for Forests en inglés) se utilizan para apoyar la silvicultura y otros proyectos de regeneración ambiental en toda la región.

Aliento fuertemente a las comunidades y a los ministerios jesuitas a considerar comprometerse a hacer contribuciones voluntarias a este esquema basado en sus vuelos presupuestados a través del año.  La Provincia realizará contribuciones trimestrales a Flight for Forests, basado en los vuelos anuales presupuestados, por lo que también pido a los ministerios que presupuesten sus propias contribuciones a este plan.  Las facturas basadas en las cantidades presupuestadas serán enviadas trimestralmente de la Oficina de la Provincia.  Al hacer estas contribuciones regulares, esperamos poder ser más conscientes del impacto de nuestras actividades en el medio ambiente.

Vuelos por los Bosques actualmente apoya proyectos en Filipinas, Camboya y Timor-Leste.  Sin embargo, a medida que la iniciativa crece, la esperanza es ampliar el número y el alcance de los proyectos que apoya.  Les animo a que también consideren si hay proyectos ambientales conectados con su propio ministerio, particularmente en áreas y comunidades vulnerables, que podrían ser apoyadas a través de esta iniciativa.

Ninguna de estas nuevas iniciativas significa que dejemos de buscar formas de mejorar nuestras huellas de carbono en la forma en que emprendemos nuestro ministerio.  Los individuos y los ministerios también deben considerar si los viajes son siempre esenciales y si son más viables otras maneras de hacer conexiones como la videoconferencia.  Debemos examinar nuestro uso de los recursos y encontrar maneras de ejecutar nuestros trabajos de manera más sostenible.  Y debemos considerar cómo animamos a las muchas personas con las que interactuamos en nuestros ministerios a considerar más profundamente su propia relación con la creación.

Junto con este artículo para el Día Mundial del Medio Ambiente, tenemos un recurso de oración que las comunidades y los ministerios podrían usar juntos. Si bien los desafíos pueden parecer insalvables a veces, debemos recordar que como dijo el Papa Francisco recientemente, para los cristianos “el futuro tiene un nombre, y su nombre es Esperanza.”  A medida que construimos asociaciones en toda nuestra Provincia y compartimos ideas e iniciativas sobre cómo gestionar mejor los recursos y reducir nuestro impacto en el medio ambiente, espero que también encontremos aliento en el conocimiento de que Dios está con nosotros en nuestros esfuerzos.

Photo credit: gc36.org

Photo credit: gc36.org

Brian McCoy, SJ es el Superior Provincial de la Provincia Australiana de la Compañía de Jesús y encomendó a los jesuitas australianos a unirse a los jesuitas en el Canadá inglés e Italia con otras organizaciones de todo el mundo para responder a la llamada a desprenderse de los combustibles fósiles.  Jesuit Communications Australia publicó por primera vez esta reflexión en el sitio web de la Provincia Australiana en una edición especial de Australian Jesuit News.

Print Friendly

Este artículo también está disponible en:: Inglés

Etiquetas: , , , , , , , , , ,

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

El Papa Francisco al mirar el futuro a través de un “tú”

31 Mayo 2017
In a video, His Holiness Pope Francis speaks at TED2017 - The Future You, April 24-28, 2017, Vancouver, BC, Canada. Photo: Ryan Lash / TED

In a video, His Holiness Pope Francis speaks at TED2017 – The Future You, April 24-28, 2017, Vancouver, BC, Canada. Photo: Ryan Lash / TED

Buenas tardes… o buenos días, no sé qué hora es allí.  Sea la hora que sea, estoy feliz de participar en este encuentro.  Me ha gustado mucho el título “The Future You,” porque, mientras mira al mañana, invita ya desde hoy al diálogo: de cara al futuro, invita a consultar a un “tú.”  “The Future You”: el futuro está hecho de ti, está hecho de encuentros, porque la vida fluye a través de las relaciones.  Muchos años de vida me han afianzado cada vez más la convicción de que la existencia de cada uno está ligada a la del otro: la vida no es tiempo que pasa, sino tiempo de encuentro.

Al conocer o escuchar a enfermos que sufren, a migrantes que afrontan tremendas dificultades en búsqueda de un futuro mejor, a presos que llevan el infierno en el propio corazón, a personas, especialmente jóvenes, que no tienen trabajo, a menudo me pregunto: “¿por qué ellos y no yo?”  Yo también nací en una familia de migrantes: mi papá, mis abuelos, como muchos otros italianos, partieron para Argentina y conocieron la suerte de quien se queda sin nada.  Yo también podría haber estado entre los “descartados” de hoy.  Por eso, en mi corazón, siempre permanece esta pregunta: “¿Por qué ellos y no yo?”

Me gustaría, sobre todo, que este encuentro nos ayude a recordar que todos necesitamos los unos de los otros, que ninguno de nosotros es una isla, un yo autónomo e independiente del otro, que solamente podemos construir el futuro juntos, sin excluir a nadie.  A menudo no pensamos en ello, pero en realidad todo está vinculado y necesitamos recuperar nuestros vínculos: también ese duro juicio que llevo en el corazón contra mi hermano o mi hermana, esa herida no curada, ese mal no perdonado, ese rencor que solo me hará daño, es un pedacito de guerra que llevo dentro, un foco en el corazón que debe extinguirse para que no desate un incendio y no deje cenizas.

Muchos hoy, por diversos motivos, no parecen creer que sea posible un futuro feliz.  Estos temores se toman en serio.  Pero no son invencibles.  Se pueden superar, si no nos cerramos en nosotros mismos.  Porque la felicidad solo se experimenta como el don de armonía de cada uno con el todo.  También las ciencias – lo saben mejor que yo – nos indican hoy una comprensión de la realidad, donde cada cosa existe en relación, en interacción continua con las otras.

Esto me lleva a mi segundo mensaje.  Qué maravilloso sería si el aumento de las innovaciones científicas y tecnológicas correspondiese también con una mayor equidad e inclusión social.  Qué maravilloso sería si, mientras descubrimos nuevos planetas, descubriésemos las necesidades del hermano y la hermana que orbitan a mi alrededor.  Qué maravilloso sería que la fraternidad, esta palabra tan bonita y a veces incómoda, no se redujese solo a la asistencia social, sino que se convirtiese en la actitud básica en las decisiones a nivel político, económico, científico, y en las relaciones entre personas, entre pueblos, y países.  Solo la educación en fraternidad, en una solidaridad concreta, puede superar la “cultura del descarte,” que no trata solo de alimentos y bienes, sino ante todo de personas marginadas de sistemas tecno-económicos, en cuyo centro, sin percatarse, a menudo ya no está más el hombre, sino los productos del hombre.

La solidaridad es una palabra que muchos quieren quitar del diccionario.  Sin embargo, la solidaridad no es un mecanismo automático, no se puede planificar o controlar: es una respuesta libre que nace del corazón de cada uno.  Sí, ¡una respuesta libre!  Si uno entiende que su vida, aunque en medio de tantas contradicciones, es un don, que el amor es la fuente y el sentido de la vida, ¿cómo puede contener el deseo de hacer el bien a los otros?

Para participar activamente en el bien hace falta memoria, hace falta coraje, y también creatividad.  Me han dicho que en TED se reúne mucha gente muy creativa.  Sí, el amor pide una respuesta creativa, concreta, ingeniosa.  No bastan los buenos propósitos y las fórmulas ya consagradas, que a menudo solo sirven para tranquilizar conciencias.  Juntos, ayudémonos a recordar que el otro no es unas estadísticas o un número: el otro tiene un rostro, el “tú” es siempre un rostro concreto, un hermano al que cuidar.

Hay una historia que contó Jesús para explicar la diferencia entre quien no se preocupa y quien cuida del otro.  Probablemente la conozcan, es la parábola del Buen Samaritano.  Cuando preguntaron a Jesús: “¿quién es mi prójimo?” – es decir, ¿a quién debo cuidar? – Jesús contó esta historia, la historia de un hombre al que los ladrones habían asaltado, robado, golpeado y abandonado en el camino.  Dos personas muy respetables de la época, un sacerdote y un levitalo vieron, pero pasaron de largo sin pararse.  Después llegó un samaritano, que pertenecía a una etnia despreciada, y este samaritano al ver a ese hombre herido en el suelo, no pasó de largo como los demás, como si no pasara nada, sino que tuvo compasión.  Se conmovió y esta compasión lo llevó a actuar de manera muy concreta: vertió aceite y vino sobre las heridas de aquel hombre, lo llevó a un albergue y pagó de su bolsillo los cuidados necesarios.

La historia del Buen Samaritano es la historia de la humanidad de hoy.  En el camino de los pueblos hay heridas provocadas por el hecho de que en el centro está el dinero, están las cosas.  No las personas.  A menudo es costumbre de quienes se creen respetables no cuidar de los otros, dejando a tantos seres humanos, pueblos enteros, atrás, tirados por el camino.  Existe sin embargo quien da vida a un mundo nuevo, cuidando de los otros, incluso asumiendo los costos.  De hecho, decía la Madre Teresa de Calcuta, no se puede amar si no es a costo propio.

Tenemos mucho que hacer, y debemos hacerlo juntos.  Pero, ¿cómo hacer con todo el mal que respiramos?  Gracias a Dios, ningún sistema puede prohibir que nos abramos al bien, a la compasión, a la capacidad de reaccionar al mal que nace del corazón del hombre.  Ahora me dirán: “Sí, bellas palabras, pero yo no soy el Buen Samaritano y mucho menos la Madre Teresa de Calcuta.”  Sin embargo, cada uno de nosotros es precioso; cada uno de nosotros es irremplazable ante los ojos de Dios.  En esta noche de conflictos que estamos atravesando cada uno de nosotros puede ser una vela iluminada que nos recuerda que la luz prevalece sobre las tinieblas, y no al contrario.

Para nosotros cristianos el futuro tiene nombre, y este nombre es esperanza.  Tener esperanza no significa ser optimistas, ingenuos, ignorantes del drama de los males de la humanidad.  La esperanza es la virtud de un corazón que no se aferra a las sombras, que no se refugia en el pasado, que no vive a duras penas el presente, sino que sabe ver el mañana.  La esperanza es la puerta abierta al porvenir.  Es una semilla de vida, humilde y oculta, que con el tiempo se transforma en un gran árbol; es como una levadura invisible que hace levar la pasta, que da sabor a toda la vida.  Es capaz de mucho, porque basta solo una pequeña luz que se alimente de esperanza, y la oscuridad ya no estará completa.  Basta un solo hombre para que haya esperanza, y este hombre puedes ser tú.  Después otro “tú,” y otro “tú,” y entonces somos “nosotros.”  Y cuando hay un “nosotros,” ¿comienza la esperanza?  No, ya ha comenzado con el “tú.”  Cuando hay un nosotros, comienza una revolución.

El tercer y último mensaje que me gustaría compartir hoy es sobre la revolución: la revolución de la ternura.  ¿Qué es la ternura?  Es el amor que se acerca y se hace concreto.  Es un movimiento que parte del corazón y llega a los ojos, a las orejas, a las manos.  La ternura es usar los ojos para ver al otro, usar las orejas para sentir al otro, para escuchar el grito de los niños, de los pobres, de quien teme al futuro; escuchar también el grito silencioso de nuestra casa común, de la Tierra contaminada y enferma.  La ternura significa usar las manos y el corazón para acariciar al otro, para cuidarlo.

La ternura es el lenguaje de los más pequeños, de quienes necesitan del otro.  Un niño se encariña y conoce al papá y a la mamá por las caricias, por la mirada, por la voz, por la ternura.  Me gusta escuchar cuando el papá o la mamá hablan con su hijo pequeño, y ellos también se hacen niños, hablando como habla él, el niño.  Eso es la ternura: rebajarse al nivel del otro.  También Dios se rebajó en Jesús para estar a nuestro nivel.  Este es el camino recorrido por el Buen Samaritano.  Es el camino recorrido por Jesús, que se rebajó, que recorrió toda la vida del hombre con el lenguaje concreto del amor.

Sí, la ternura es el camino que han recorrido los hombres y mujeres más valientes y fuertes.  La ternura no es debilidad, es fortaleza.  Es el camino de la solidaridad, el camino de la humildad.  Permítanme decirlo claramente: cuanto más poderoso eres, cuanto más tus acciones tienen un impacto sobre la gente, mucho más humilde has de ser.  Porque si no el poder te arruina, y tú arruinarás a los demás.  En Argentina, se decía que el poder es como tomar ginebra en ayunas: la cabeza te da vueltas, te embriaga, te hace perder el equilibrio y te lleva a hacerte daño a ti mismo y a los demás, si no lo juntas con la humildad y la ternura.  Sin embargo, con humildad y amor concreto el poder – el más alto, el más fuerte – se hace servicio y difunde el bien.

El futuro de la humanidad no está solo en manos de los políticos, de los grandes líderes, de las grandes empresas.  Sí, su responsabilidad es enorme.  Pero el futuro está sobre todo en las manos de las personas que reconocen al otro como un “tú” y a sí mismos como parte de un “nosotros.”  Necesitamos los unos a los otros.  Y por eso, por favor, recuérdenme también con ternura, para que lleve a cabo la tarea que me ha sido encomendada para el bien del otro, de todos.  De todos Uds., de todos nosotros.  Gracias.

Su Santidad el papa Francisco, rodado en la Ciudad del Vaticano en exclusiva para TED2017 

Print Friendly

Este artículo también está disponible en:: Inglés

Etiquetas: , , , , , , , , , ,

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Universidades Jesuitas de EEUU continúan su compromiso con la acción contra el cambio climático

31 Mayo 2017

2017_05_31_N&E_Photo1Personal de la Red Ignaciana de Solidaridad

Los presidentes de las universidades jesuitas de los Estados Unidos firmaron We Are Still In (Seguimos estando), una carta abierta a la comunidad internacional y las partes del Acuerdo de París de parte de 1.200 alcaldes, gobernadores, líderes universitarios, empresas e inversores estadounidenses, que se han unido por primera vez para continuar apoyando la acción climática para cumplir con el Acuerdo de París.

Las universidades jesuitas son el Colegio de la Santa Cruz, la Universidad Fordham, el Colegio Le Moyne, la Universidad Loyola de Chicago, la Universidad Loyola de Nueva Orleans, la Universidad de San Pedro, la Universidad de Seattle y la Universidad de San Francisco.  Se unen a otros a declarar su intención de continuar asegurando que Estados Unidos siga siendo un líder mundial en la reducción de las emisiones de carbono.

Juntos, estos líderes están enviando una señal fuerte a la comunidad internacional y a las otras 194 partes del Acuerdo de París sobre el compromiso continuo de los Estados Unidos con una acción ambiciosa sobre el cambio climático a pesar de una retirada del acuerdo a nivel federal.  Los signatarios están produciendo colectivamente medidas para reducir las emisiones que ayudarán a cumplir las promesas de EEUU bajo el Acuerdo de París. “En Estados Unidos, son los gobiernos locales y estatales, junto con las empresas, quienes son los principales responsables de la dramática disminución de las emisiones de gases de efecto invernadero en los últimos años,” dice el comunicado.  “Las acciones de cada grupo se multiplicarán y acelerarán en los próximos años, sin importar las políticas que Washington pueda adoptar.”

Los signatarios incluyen líderes de 125 ciudades, nueve estados, 902 empresas e inversionistas, y 183 universidades.  Las ciudades y estados participantes representan a 120 millones de estadounidenses y contribuyen con US 6,2 billones de dólares a la economía estadounidense, e incluyen a Oregón y ciudades como Nueva York, Los Ángeles y Houston, así como ciudades más pequeñas como Pittsburgh, Pennsylvania y Dubuque, Iowa.  Universidades privadas, escuelas estatales y colegios comunitarios, tanto pequeños como grandes, han agregado sus instituciones a la declaración.  En total, los negocios y los inversionistas suscritos representan un ingreso anual total de1,4 billones de dólares e incluyen más de 20 compañías de la lista Fortune 500, incluyendo Apple, eBay, Gap, Google, Intel, Microsoft y Nike, además de cientos de pequeñas empresas, que también han firmado la declaración. Además, la Universidad de Georgetown se unió por separado a 11 instituciones de investigación de los Estados Unidos, firmando un compromiso similar.  “Como una universidad católica y jesuita, creemos que cuidar nuestro medio ambiente es una de las preocupaciones morales y prácticas más urgentes de nuestro tiempo”, dice el presidente de Georgetown, John J. DeGioia.  La universidad también anunció esta semana una política de inversión socialmente responsable, con el objetivo de alinear las inversiones universitarias con su compromiso con la administración ambiental, así como la justicia social, la protección de la vida y la dignidad humanas y la promoción del bien común.

Esta historia esta publicada en la Red Ignaciana de Solidaridad.

Print Friendly

Este artículo también está disponible en:: Inglés

Etiquetas: , , , , , , ,

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Reconstruir mejor en la Ecoaldea de San Roque: Hogares más seguros tras el paso del tifón Haiyan en Filipinas

31 Mayo 2017
La Ecoaldea de San Roque, un proyecto del ESSC de reconstrucción para la reubicación de viviendas, fue lanzado el 2 de junio de 2017 con el apoyo de la Red Xavier y la Provincia Filipina de la Compañía de Jesús. Durante la actividad pionera, el Director de Investigación de la ESSC, Pedro Walpole (tercero de la izquierda, en hardhat) explicó el mapa geohazard de la zona y el lugar de reubicación, con Melchor Mergal (alcalde de Salcedo), Joselito Abrugar (Oficial provincial de medio ambiente y recursos naturales de la provincia Samar del Este), y Sylvia Miclat (Directora Ejecutiva del ESSC). Foto de: ESSC

La Ecoaldea de San Roque, un proyecto del ESSC de reconstrucción para la reubicación de viviendas, fue lanzado el 2 de junio de 2017 con el apoyo de la Red Xavier y la Provincia Filipina de la Compañía de Jesús. Durante la actividad pionera, el Director de Investigación de la ESSC, Pedro Walpole (tercero de la izquierda, en hardhat) explicó el mapa geohazard de la zona y el lugar de reubicación, con Melchor Mergal (alcalde de Salcedo), Joselito Abrugar (Oficial provincial de medio ambiente y recursos naturales de la provincia Samar del Este), y Sylvia Miclat (Directora Ejecutiva del ESSC). Foto de: ESSC

El instituto de Ciencia Medioambiental para el Cambio Social (ESSC), con el apoyo de la Red Xavier y la Provincia Filipina de la Compañía de Jesús, está ayudando a los esfuerzos de reubicación de Barangay Cagaut a un sitio seguro que han recolocado en la Ecoaldea de San Roque (San Roque Ecovillage en ingles).  Barangay Cagaut es una aldea costera en Salcedo, Samar Oriental en Filipinas, de unos 200 hogares que experimentaron oleadas de tormenta y vientos fuertes del tifón Haiyan, danando sus casas y su pesca y el cultivo de algas marinas.

En su revisión de los sitios para posible reubicación de apoyo de vivienda en la Región 8 y más afectados por el tifón Haiyan, ESSC elaboró una lista de criterios para la selección de sitios y revisó varios de estos lugares.  Uno de ellos fue el municipio de Salcedo que solicitó el apoyo de la ESSC para reubicar 37 hogares en Barangay Cagaut.  Después del tifón Yolanda, la prioridad de Salcedo era encontrar maneras de asegurar una mejor reconstrucción (building back better, BBB, en ingles) a través del buen gobierno y la participación de la gente en la reconstrucción y reubicación, y asignó recursos para comprar terrenos destinados a la reubicación y su desarrollo.

¿Por qué reconstruir mejor que antes?

Volver a construir mejor que antes previene el riesgo de desastres y mejora la resiliencia mediante la participación de la comunidad como un aporte crítico para el adelanto y la responsabilidad del gobierno local.

Filipinas se encuentra en una situación post-Haiyan, en la que están teniendo lugar una reestructuración y rediseño.  Se están aprendiendo lecciones del desastre y se están informando las decisiones y los planes por parte de las comunidades y los gobiernos locales.  La construcción de una economía social y más segura es un principio rector y es un buen momento y oportunidad para revisar las normas de construcción, los planes y políticas de zonificación y los programas de desarrollo económico socialmente inclusivos.  El establecimiento de redes y la organización permiten compartir más ampliamente las capacidades, a medida que se establecen alianzas y acuerdos más eficaces entre el gobierno, organismos internacionales, profesionales y otros miembros de la sociedad civil.

En colaboración con la comunidad de Cagaut y el gobierno local, este proyecto de dos años que comenzó en diciembre de 2016 acompaña a la comunidad en los aspectos administrativos, técnicos, sociales y financieros de urbanización.  El acompañamiento adopta un enfoque participativo y multipartito, promueve la integración de la evaluación del sitio y desarrolla opciones para el sustento en el proceso de reubicación.  Estos procesos son fundamentales para construir viviendas y comunidades mejores y más seguras en un contexto posterior a un desastre.

Reubicación de viviendas de la Ecoaldea de San Roque en Barangay Cagaut, Salcedo en la provincia Samar del Este. Foto de: ESSC

Reubicación de viviendas de la Ecoaldea de San Roque en Barangay Cagaut, Salcedo en la provincia Samar del Este. Foto de: ESSC

Participación de la comunidad para construir mejor que antes

Barangay Cagaut identificó un lote de 1,4 hectáreas que fue subdividido, y las asignaciones de lotes de viviendas de 100 metros cuadrados cada una fueron repartidas entre los beneficiarios de viviendas que la propia comunidad identificó.  El sitio de reubicación propuesto está situado en una colina elevada y ancha, al lado de una pendiente gradual que comienza a esta de 10 a 20 metros sobre el nivel del mar.  El sitio no tiene una gran cuenca de agua detrás de él, eliminando los riesgos de inundaciones y los flujos de escombros.  El peligro de deslizamientos a lo largo de los bordes puede ser abordado por medidas de mitigación tales como servidumbre adecuada de casas y un sistema de drenaje bien planificado.  El sitio está a unos 1,3 km de la costa real y no sufrirá de ningún evento basado en el mar.  Y debido a que el sitio de reubicación está a unos 100 metros del actual asentamiento, los hogares que se reubican no se alejan significativamente de sus fuentes de sustento.

Trabajando con los residentes y el gobierno local, el proyecto del ESSC garantizará que los materiales y métodos de construcción de BBB se revisen cuidadosamente para asegurar su durabilidad, resiliencia y seguridad, al tiempo que explora lo económico sin comprometer la seguridad.

El diseño incorpora tecnologías de construcción de materiales que implican capacitación de habilidades para los miembros de la comunidad como fuente de sustento.  Los bloques de tierra comprimidos con bloqueo (interlocking compressed earth blocks, ICEB en ingles) se utilizarán para las paredes, minimizando el uso extensivo y costoso de bloques de hormigón y proporcionando una alternativa robusta.  Las tejas de micro-hormigón para techos (micro-concrete roofing, MCR en inlges) son las alternativas a las planchas de hierro galvanizado para material de techado.

El proyecto de ESSC integra la capacitación de los beneficiarios de la vivienda de Cagaut y otros residentes de la comunidad en la producción de MCR y ICEB, y prevé eventualmente sus propios materiales para el techo y la pared de sus casas. ESSC y el gobierno local están dispuestos a buscar ambas tecnologías como posibles opciones de subsistencia en Cagaut.

Por su parte, el gobierno local de Salcedo está llevando a cabo la planificación del desarrollo del sitio y los trabajos iniciales del sitio antes de la construcción de viviendas.  En la actualidad se está llevando a cabo una nueva encuesta geodésica del emplazamiento de la vivienda, el estacionamiento de lotes asignados y el desarrollo de los sistemas de carreteras y drenaje.  ESSC ha dejado claro que la construcción de viviendas comenzará cuando se establezcan las carreteras y el drenaje, antes de la construcción de las casas.

Dirigir la atención de los gobiernos locales y los beneficiarios de la comunidad en la necesidad de evaluar y desarrollar el sitio de antes de la construcción de la casa, incluidos los sistemas de drenaje y la red de carreteras. Foto de: ESSC

Dirigir la atención de los gobiernos locales y los beneficiarios de la comunidad en la necesidad de evaluar y desarrollar el sitio de antes de la construcción de la casa, incluidos los sistemas de drenaje y la red de carreteras. Foto de: ESSC

Contribución a una respuesta jesuita global más efectiva después de un desastre

ESSC es un instituto de investigación y formación jesuita en Filipinas que promueve la sostenibilidad ambiental y la justicia social a través de la integración de metodologías científicas y procesos sociales.  ESSC también trabaja en toda la región de Asia y el Pacífico para promover una agenda de ciencia para la sostenibilidad.  Parte del trabajo de ESSC es contribuir a la reducción del riesgo de desastres al conectar a la gente con la comprensión de un peligro o una combinación de peligros y ayudarlos a encontrar una forma más estratégica de hacer frente que construye la resiliencia a largo plazo.

Al aprender y entender los desastres pasados, ESSC, a través del Grupo de Trabajo Filipino (PWG) sobre resiliencia al riesgo de desastres, continúa colaborando con varios socios y comunidades, adquiriendo lecciones valiosas de eventos dolorosos, explorando maneras de compartir un entendimiento más amplio de inundaciones y deslizamientos de tierra.  Al tiempo entiende la necesidad crítica de realizar evaluaciones de sitios en la selección de sitios para viviendas y otras estructuras, la incorporación de las necesidades socioeconómicas de las comunidades en la recuperación y reconstrucción después de los desastres, el establecimiento normas y estándares en materiales y construcción, la transparencia y el fomento de la capacidad en los gobiernos y comunidades locales para una planificación más eficaz de la RRC, y la integración de los riesgos geológicos como punto de partida en la planificación integral del uso de la tierra, entre otros.

Estos son todos los elementos de un mejor enfoque de la construcción y donde las comunidades son parte del proceso.  Este esfuerzo de reubicación de la vivienda que pretende reconstruir mejor en Filipinas contribuye a la colaboración jesuítica global en la respuesta después de un desastre y donde se pueden aprender lecciones para una acción local más efectiva.

Para más información, pueden descargarse el folleto del projecto en la web de ESSC.

Print Friendly

Este artículo también está disponible en:: Inglés

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , ,

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Jesuitas Italianos se unen a la mayor desinversión católica de combustibles fósiles

15 Mayo 2017
Foto de Ignatian Solidarity Network

Foto de Ignatian Solidarity Network

Ecojesuit comparte este reciente comunicado de prensa sobre la mayor acción conjunta de grupos católicos, hasta ahora, para despojarse de las inversiones en carbón, petróleo y gas, de las cuales los jesuitas italianos formaban parte.  Gianfranco Matarazzo, SJ, Padre Provincial de los Jesuitas italianos, apuntó: “Expreso la adhesión de la provincia italiana de la Compañía de Jesús a la campaña de desinversión.  Con esta adhesión, anuncio la intención de iniciar un proceso más detallado sobre las diferentes formas de eliminar nuestras inversiones de los fósiles, progresivamente en los próximos 5 años.”

En octubre de 2016, los jesuitas del Canadá inglés se unieron a otras instituciones católicas de todo el mundo y anunciaron su desinversión de la extracción de combustibles fósiles, deteniendo inmediatamente todas las inversiones futuras en combustibles fósiles y trabajando para deshacerse de la cartera actual en cinco años. Fue el mayor anuncio de desinversión basado en la fe entonces.  “El cambio climático ya está afectando a las comunidades pobres y marginadas a nivel mundial, a través de la sequía, el aumento del nivel del mar, la hambruna y el clima extremo y estamos llamados a tomar posición,” dijo el Padre Peter Bisson, SJ, Provincial (Superior) Provincia.

Nueve organizaciones católicas de todo el mundo anunciaron el 10 de mayo de 2017 su decisión de retirar sus carteras de las compañías de carbón, petróleo y gas en la mayor desinversión conjunta de combustibles fósiles católicos hasta la fecha.

Los grupos – incluyendo órdenes religiosas y diócesis del Reino Unido, Estados Unidos e Italia – hicieron el anuncio antes de las negociaciones internacionales de este mes sobre las medidas de aplicación en el Acuerdo de París sobre el cambio climático.  Los combustibles fósiles como el carbón, el petróleo y el gas son la principal causa de las emisiones de gases de efecto invernadero que están cambiando el clima y empujando a las comunidades más pobres del mundo a ser aún más pobres.  Globalmente, 2016 fue el año más caluroso desde que comenzaron los registros, un título celebrado en 2015 y 2014.

El anuncio también es significativo en el número de diferentes órdenes católicas -incluyendo jesuitas y franciscanos- uniéndose una vez más detrás de este tema, que está ganando un creciente apoyo en todos los niveles de la Iglesia Católica.  La noticia se produjo después de la conferencia de enero, a la que asistió el Cardenal Turkson, Prefecto del Dicasterio de Desarrollo Humano Integrado y uno de los asesores más cercanos del Papa en asuntos ambientales, así como la ex directora del clima de la ONU, Christiana Figueres, sobre el tema de invertir de acuerdo con los principios establecidos en Laudato Si’.

Los jesuitas italianos son ahora el segundo grupo jesuita nacional que se han despojado y por lo tanto han prestado atención a la llamada a cuidar la creación de su compañero el Papa Francisco.  La Comunidad Monástica Siloe es la primera comunidad monástica católica en el mundo en hacer esta desinversión.  La Diócesis de Pescara se convierte en la segunda diócesis que se ha despojado hasta la fecha, mientras que la Diócesis de Bolonia, junto con la Conferencia Episcopal Italiana y la coalición de ONGs católicas FOCSIV promoverán temas de desinversión durante una conferencia el 8 de junio en presencia del ministro italiano de Medio Ambiente Gian Luca Galletti dos días antes de que se dirija a la reunión de ministros de medio ambiente del G7 en Roma.

El récord previo para el número de instituciones católicas que se desprenden conjuntamente fue de siete y se estableció en octubre de 2016.  Un total de 27 instituciones católicas han desinvertido.

El anuncio llega apenas un mes antes del segundo aniversario de Laudato Si’, que llamó tanto a católicos como a no católicos a cuidar nuestra casa común.  Con algunos de los líderes más poderosos del mundo reunidos para la cumbre del G7 en Sicilia del 26 al 27 de mayo para discutir las mayores amenazas a la estabilidad global y con casi 200 países reunidos en Bonn del 8 al 18 de mayo para las negociaciones de la Convención Marco de la ONU para el Cambio Climático (CMNUCC)  para añadir los detalles técnicos importantes al marco del Acuerdo de París, la desinversión también envía una poderosa señal del impulso y el apoyo popular para una acción ambiciosa sobre el cambio climático.

Este último anuncio también viene en medio de la movilización global de la desinversión de una semana  organizada por el cambio climático ONG 350.org donde miles de personas en todo el mundo están tomando medidas para impulsar ciudades, universidades, iglesias, fondos de pensiones, museos y otras instituciones para demostrar el liderazgo climático al romper sus lazos financieros con las compañías de combustibles fósiles.

Las instituciones que desinveriten son la Congregación Misionera de los Siervos del Espíritu Santo (Global, Curia General), Diócesis de Pescara (Italia), Il Dialogo (Italia), los Jesuitas italianos (Italia), Rete Interdiocesana Nuovi Stili di Vita (Italia), la Comunidad Monástica Siloe (Italia), la Fundación MGR (USA), las Hermanas Franciscanas Wheaton, las Hijas de los Sagrados Corazones de Jesús y María (USA), y la Provincia San Jose de la Congregación de la Pasión – Provincia Inglesa de los Pasionistas (UK).

Este comunicado de prensa es del Movimiento Católico Mundial por el Clima Católico (GCCM), una coalición de más de 100 organizaciones católicas que trabajan para responder al imperativo moral de la crisis del cambio climático. Puede encontrar más información en el GCCM Catholic Divest-Invest Hub.

Print Friendly

Este artículo también está disponible en:: Inglés

Etiquetas: , , , , ,

4 Responses to Jesuitas Italianos se unen a la mayor desinversión católica de combustibles fósiles

  1. Dermod OReilly en 27 Noviembre 2017 en 9:48 pm

    The illustration at the top of the page http://www.ecojesuit.com/italian-jesuits-join-largest-catholic-divestment-from-fossil-fuels/10429/ is of water vapour emerging from cooling towers. Is this water vapour also part of the threat to Earth’s climate, alongside carbon dioxide?

  2. Jesuits en 12 Mayo 2017 en 11:27 pm

    I was hoping the article would mention that in October The Jesuits in English Canada were part of the original group.
    See: http://jesuits.ca/news-detail?TN=NEWS-20161004091623
    Thank you.

    • sylvia en 22 Mayo 2017 en 1:20 pm

      Yes, we will do so. Thanks for the reminder.

      Kind regards, Sylvia Miclat

    • Pedro JCAP en 11 Junio 2017 en 6:47 pm

      Now that the Jesuits of English Canada, Italy and Australia are taking to step seriously and as Jesuits are universal we need to collaborate and expand the network both of more Jesuit provinces but also our connections in broader society. WE need to be contributing to a broader movement of divestment and commitment economic change. much thanks, Pedro

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Una conversación sobre el cambio climático y sus respuestas, la comunidad y la justicia social, la juventud y la esperanza

15 Mayo 2017
El personal de ESSC de los silvicultores comunitarios, jóvenes voluntarios jesuitas, agricultores de agricultura ecológica, participantes en la capacitación de jóvenes y maestros de escuelas comunitarias se reúnen en las faldas del Pantaron, compartiendo una visión y esperanza comunes con una comunidad de montaña en Bukidnon, Filipinas, en un clima cambiante. Foto de: S Miclat, ESSC

El personal de ESSC de los silvicultores comunitarios, jóvenes voluntarios jesuitas, agricultores de agricultura ecológica, participantes en la capacitación de jóvenes y maestros de escuelas comunitarias se reúnen en las faldas del Pantaron, compartiendo una visión y esperanza comunes con una comunidad de montaña en Bukidnon, Filipinas, en un clima cambiante. Foto de: S Miclat, ESSC

Ecojesuit comparte esta breve entrevista de radio con Worldview en WBEZ  en Chicago, Estados Unidos, donde el anfitrión Jerome McDonnell habló con Pedro Walpole sobre el cambio climático y su impacto en las Filipinas y en la región de Asia Pacífico, la reducción del riesgo de desastres, el cambio de uso de la tierra, las comunidades indígenas, Standing Rock, la juventud y la esperanza y también de la construcción de un sentido más fuerte de la sociedad humana y el cuidado y la reconciliación.

Jerome McDonnell (JD): Esta es la Worldview en WBEZ.  Soy Jerome McDonnell.  Vamos a hablar de Filipinas y del medio ambiente con el P. Pedro Walpole.  Es director de Investigación del instituto de Ciencias Ambientales para el Cambio Social y utilizan datos científicos para hacer que las comunidades pobres sean menos susceptibles a los desastres naturales.  También es coordinador del programa Reconciliación con la Creación para la Conferencia Jesuita de Asia Pacífico.  Además, es colaborador del libro de Healing Earth de la Universidad de Loyola, un libro de texto ambiental gratuito escrito por más de 90 contribuyentes de todo el mundo. Muchas gracias por acompañarnos al P. Pedro Walpole.

Pedro Walpole (PW): Gracias, un placer estar con vosotros.

JD: Yo quería hacer una pregunta sobre el cambio climático en Filipinas porque estaba leyendo algunas de las encuestas sobre el cambio climático en los Estados Unidos y mucha gente piensa que no va a afectar pronto sus vidas.  Pero en Filipinas, me imagino que es una isla-nación muy diferente, las tormentas todo el tiempo.  Me imagino que el tipo de conversación sobre el cambio climático es realmente diferente.

PW: La conversación y las experiencias son diferentes.  Ya no discutimos sobre el cambio climático.  Nos preguntamos cómo podemos protegernos de lo que estamos experimentando.

Por ejemplo en el último año, hemos tenido el fenómeno El Niño seguido por La Niña.  Pero estamos apreciando que cada vez sea para peor.  El año pasado, por ejemplo, perdimos una cosecha entera.  Y esto es en los trópicos húmedos.  No son los trópicos secos, las áreas desérticas.  Y para el verano no tuvimos lluvia durante cuatro meses.  Perdimos una cosecha entera de cualquier cosa que crezca sobre la tierra.  Debido a que la gente la que vivo en las montañas son pueblos indígenas, están más cerca de la tierra y tienen una mayor subsistencia.  Gran parte de su comida patatas dulces, ñame, yuca.  Así que saben mejor cómo mantenerse en estos tiempos difíciles.

JD: ¿Puedes describir un poco más dónde estás exactamente allí en las montañas de Filipinas?

PW: Si estás en Mindanao, sales de la meseta en Bukidnon (una provincia central en la región de Mindanao) al este.  Vivo en un valle de unos cien kilómetros.  Es muy hermoso.  Todavía está boscosa en las laderas más altas y vivo con cerca de 80 familias.  Son granjeros, cultivan camote, maíz, caucho, yuca, y antes de tomar mucho café.  Hay un montón de productos forestales no maderables, tejiendo y cestas.  Estamos cerca de la tierra y realmente experimentamos el cambio en los eventos climáticos.

JD: ¿Hay algo que los datos científicos puedan hacer para ayudar a una comunidad como esa?  ¿Hay algo que puede ayudar a las personas que parecen saber cómo adaptarse bien ya?

PW: He estado trabajando en otras áreas también porque soy un hidrólogo de profesión y trabajo con la reducción del riesgo de desastres en Samar y Leyte donde golpeó el tifón Haiyan.

Lo que se ha vuelto muy importante no es sólo para obtener un pronóstico del tiempo preciso, sino para comprender los peligros que se enfrentan.  Entonces, ¿de dónde viene el riesgo?  ¿Viene del río?  ¿Viene de fuertes vientos?  ¿Proviene de deslizamientos de tierra en las laderas de las montañas?

Debido a que la mitad de Filipinas es montañosa, estamos en gran riesgo en muchas áreas y muchas personas viven a lo largo de los ríos porque esa es la tierra que a menudo es rechazada por otros.  Las personas más pobres suelen estar a lo largo de los ríos y la gente necesita reunirse como una comunidad para elaborar estrategias, entender dónde están las áreas seguras y cómo pueden evacuar.  Todo esto es un proceso de aprendizaje que siento que estamos mejorando, y lo hacemos como comunidad.  Esta es una gran ayuda cuando tienes una comunidad que trabaja y vive en conjunto.  Entonces actuamos con coraje más que con miedo.

JD: Usted ha estado en este país por un tiempo y hemos tenido un montón de conversaciones ambientales de cómo el presidente Trump ha firmado propuestas legislativas sobre el medio ambiente y el gobierno.  ¿Qué has hecho de ese tipo de cosas?  Parece muy lejos de donde estás.

PW: Supongo que esto es parte de la naturaleza humana.  Nos gustaría alejarnos de la realidad a veces, y podemos crear otras realidades.  América es un país maravilloso tienen hermosos ecosistemas y el medio ambiente y hermosos parques y reservas de vida silvestre.

Es muy difícil entender que cualquiera de ellos está amenazado.  Es muy difícil llegar a un acuerdo para que la biodiversidad pueda verse afectada.  Creo que es el columpio del péndulo, pero vamos a centrarnos en los problemas que tenemos a nivel mundial.  Las cosas pueden ponerse algo peor antes de que mejoren.

Espero que en todo el mundo podamos unirnos porque somos 7.000 islas en Filipinas.  Ya se han perdido un par de islas oceánicas en el Pacífico, y eso también significa la pérdida de comunidades y culturas.  Y en Filipinas, millones de personas se verán afectadas si el aumento de la temperatura se mantiene en el proceso actual.

Gran parte del enfoque se centra aquí en los combustibles fósiles y despojarse de los combustibles fósiles y mucho se ha hecho civil y socialmente sobre eso.  Creo que eso es muy bueno y la generación más joven, los que están aprendiendo los detalles en la escuela, estarán más acostumbrados a ello.

En gran parte de Asia, también nos enfrentamos a los problemas del cambio de uso de la tierra.  Cuando cambiamos los ecosistemas, desestabilizamos los flujos naturales de aire, de temperatura, de agua, todas estas cosas.  Debemos hacer nuestra parte también y es difícil.

Yo estaba hablando con usted sobre el trabajo a nivel comunitario, y ahí es donde usted puede obtener una mayor resiliencia en términos de cambios climáticos.  Esto debería acumularse en sistemas más amplios de gobierno local, gobierno nacional y acuerdo internacional.

Estos son años difíciles en la honestidad, porque una gran parte de ella es sólo la construcción de la comprensión correcta y la justicia en el proceso.  Esto no es un juego de culpa.  Se está realmente construyendo un sentido más fuerte de la sociedad humana y el cuidado, la reconciliación.  Eso es lo que es.  Y creo que si conseguimos eso, junto con la información científica, entonces podremos tomar las decisiones correctas.

JD: Una cosa que quizás tenemos en común con Filipinas es la gente indígena en esta área que han estado trabajando como una gran comunidad como en Filipinas, y han sido una fuente de inspiración en el frente ambiental con algunas de las actividades del oleoducto, aquí y en Canadá, y simplemente defendiendo la tierra.  Hay algo que todos podemos aprender en este asunto.

PW: Lo hay.  Cómo las comunidades están luchando en Standing Rock sólo como una comunidad, sin el oleoducto, que es lo que ha reunido a la gente.

¿Cuál es el futuro de su juventud?  Realmente es la tierra.  No es un título universitario.  No es en sobresalir en los negocios y lograr grandes alturas a nivel individual.  En realidad, la comunidad de Standing Rock ha pasado por muchos desafíos.  Y es por ese amor a la vida, por el deseo de vivir y por saber a veces cuánta falta de esperanza y falta de seguridad hay, que realmente atrae a la gente.  Y donde se obtiene esa integridad de la comunidad, entonces se obtiene una voz que habla realmente de la vida.

Cómo la gente ha hablado en Standing Rock, lo hemos oído en Filipinas.  También nos da fuerza porque sabemos que el sufrimiento de unos pocos da testimonio del dolor global, la ansiedad global de hacia dónde vamos.  Aunque ha habido mucho sufrimiento y malentendidos en la sociedad sobre Standing Rock, creo que también da testimonio y esperanza a los jóvenes y una promesa de mejores relaciones en el futuro, tanto con la tierra como con el vecino.

JD: El P. Pedro Walpole trabaja con el Instituto de Ciencias Ambientales para el Cambio Social y trabaja en la reducción del riesgo de desastres en Filipinas y es colaborador del libro de Healing Earth de la Universidad de Loyola.  Es un libro de texto ambiental gratuito que está en línea, escrito por 90 colaboradores de todo el mundo.  Tú eres uno de ellos.

PW: Yo estaba muy contento de ser parte del grupo cuando esto fue discutido inicialmente y luego escribir el texto.  Es realmente un gran programa.  Necesitamos mucho más material como este, especialmente si es para la escuela secundaria del año pasado, la universidad de primer año.  Ayuda a los jóvenes a integrarse en el mundo en que viven.

Hablamos de energía, hablamos de agua, de recursos naturales, todas estas cosas se interrelacionan.  Hablamos de seguridad alimentaria y biodiversidad y de todos los cambios que están sucediendo.  Así que ayuda a la gente a ver un mundo más amplio y complejo en el que tenemos que vivir.

A veces en una vida urbana y en la vida académica y a través de la universidad, hay mucho de la realidad mundial que está bloqueado.  Esto realmente nos ayuda a juntar las diferentes piezas.  Ayuda a jóvenes profesionales a hacer preguntas mucho más integrativas.  Eso es realmente lo que necesitamos para un mundo mejor.

JD: En este libro de texto Healing Earth (Cuidando la Tierra), se dan ejemplos de la vida real.  Con cada lección, hay algo que sucede en la vida real, es concreto.

PW: Sí.  Estamos realmente desafiados en esta etapa ahora.  Estamos empezando a ver si podemos escribir seis casos de cada continente sobre cada tema.  Queremos aprovechar las vidas de las personas en África, los retos a los que se enfrentan.  Queremos hablar a través de Asia, con gente desde China hasta Australia.  Necesitamos experiencias de vida de la gente.

Esto es muy importante para comprometerse.  Lo uso en cursos donde estoy hablando de liderazgo de servicio.  Ahí es donde realmente ayuda el libro de texto de Healing Earth.  Abre la juventud a una comprensión de la sostenibilidad, de las personas y del paisaje.  Porque si usted pasa por esos seis temas, no puede dejar de afrontar la sostenibilidad.  Y en eso, también está el espíritu humano, una espiritualidad, un amor a toda vida, un sentimiento de temor y mucho más consuelo del mundo en el que vivimos y, por lo tanto, lo que necesitamos hacer.

Siento que esa es una buena manera de empezar a involucrar al mundo, una buena base para tomar decisiones claras como seres humanos.  Realmente tenemos que pensar globalmente, pero pensar globalmente en una forma de reconciliación, en una forma de liderazgo humilde.  Eso es lo para lo que creo que los jóvenes han sido desafiados y es también lo que les da una gran esperanza.  Necesitamos esperanza.

Siempre digo que cuando la gente viene a la escuela de la aldea basada en la cultura que funcionan en su propio idioma.  A veces los visitantes quieren llevar cuadernos, y pasta de dientes, y chinelas, y eso es genial.  Necesitamos las cosas materiales.  Pero, sobre todo, digo, cuando estás con los niños, escucha sus historias y mira cómo puedes compartir esperanza con ellos.  Eso es lo que necesitamos.

Pedro Walpole, SJ es también el coordinador de la Red Ecologista Global de Incidencia Ignaciana y se unió a la cuarta Conferencia Anual del Cambio Climático del Instituto de Sostenibilidad Ambiental de la Universidad Loyola de Chicago  en marzo de 2017.  La creación del libro electrónico de ciencias ambientales Healing Earth es una respuesta del Proyecto Internacional de Ecología Jesuita para abordar las principales preocupaciones ambientales a través de un recurso educativo y para desarrollar la colaboración entre maestros y estudiantes en contextos de educación secundaria, universitaria y de educación de adultos.

Print Friendly

Este artículo también está disponible en:: Inglés

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , ,

2 Responses to Una conversación sobre el cambio climático y sus respuestas, la comunidad y la justicia social, la juventud y la esperanza

  1. Judith Stadler en 4 Junio 2017 en 12:22 am

    Thank you, Eco Jesuit. And thank you Father Walpole. You are reaching young people everywhere with the Healing Earth textbook. I wish we had a textbook to reach political and financial decision makers. That is where the obstacles are.

    • Pedro JCAP en 11 Junio 2017 en 6:42 pm

      I do hope we can reach millions of youth with increased collaboration. Yes, we need to reach politicians but also business and get greater transparence and commitment to humanity. Our hope is in a greater commitment and a growing movement for change.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Rediseñando sistemas alimentarios en Chiapas, México

15 Mayo 2017
Mujeres tseltales seleccionan su café a mano. Foto de: Enrique Carrasco, SJ-Canadian Jesuits International

Mujeres tseltales seleccionan su café a mano. Foto de: Enrique Carrasco, SJ-Canadian Jesuits International

Emilio Travieso, SJ

Tenemos que reinventar nuestros sistemas alimentarios.  El modelo dominante de agricultura industrializada y mercados capitalistas globalizados no ha logrado resolver el problema del hambre, a pesar de producir más que suficiente para la población mundial.  Al mismo tiempo, le hace daño al medioambiente, mientras que empeora la desigualdad y genera nuevos problemas de salud.  Es un modelo insostenible.

Como respuesta, muchos innovadores sociales están experimentando con modelos alternativos de producción, distribución y consumo de alimentos, notablemente a través de iniciativas que combinan la agroecología con la economía social y solidaria.  Los jesuitas de Chiapas, México, acompañan una de estas iniciativas en la Misión de Bachajón (fundada 1958).

El objetivo de la Misión va más allá de la soberanía alimentaria; busca la “soberanía sin adjetivos,” es decir, la soberanía en sentido integral para el pueblo indígena Tseltal.  En mis estudios de doctorado, estoy tratando de entender cómo la Misión le da viabilidad económica a este proyecto más amplio.

La primera estrategia de la Misión de Bachajón es separar su economía en dos esferas apartes.  La primera esfera contiene aquellos elementos que son esenciales para la reproducción de la comunidad a muy largo plazo; éstos “no se venden.”  La tierra es propiedad colectiva, la comida se produce para el propio consumo y para compartir, los recursos naturales se cuidan, y algunos tipos de trabajo al servicio de la comunidad (según el sistema de “cargos,” un modo de auto-gobierno) se realizan gratuitamente.  Si el mercado entrara en esta esfera, tratándola como mercancía, podría amenazar la “base” que garantiza la sobrevivencia de la comunidad; por eso se mantiene protegida.

Por otro lado, hace falta tener algo de dinero, así que venden café y miel orgánicos en el mercado nacional y global.  Lo interesante es que al acercarse al mercado, lo hacen de tal manera que lo “domestican,” poniendo sus fuerzas al servicio de la comunidad, y no al revés.

El café es uno de los productos que más se comercializa en el mundo, y Chiapas es de los lugares que más lo produce.  Sin embargo, también es un lugar con altos niveles de pobreza.

La Misión interpreta esta realidad por el lente del poder.  Por lo general, los productores de Chiapas venden café pergamino como materia prima a intermediarios; no tienen acceso al resto de la cadena de valor (tostado y venta en taza), donde están las mayores ganancias.  El vender materia prima también los hace vulnerables a la volatilidad de los precios, debido a la especulación financiera en el mercado de commodities, que está totalmente fuera de su control.

Infografía promocional de Capeltic, la marca de cafeterías en ciudades de México que hace parte del modelo Yomol A’tel, para promover la justicia social, el comercio justo y la sostenibilidad ecológica desde las comunidades indígenas tseltales

Infografía promocional de Capeltic, la marca de cafeterías en ciudades de México que hace parte del modelo Yomol A’tel, para promover la justicia social, el comercio justo y la sostenibilidad ecológica desde las comunidades indígenas tseltales

Ante esta realidad injusta, la Misión ha “domado” el mercado a través de Yomol A’tel, su grupo de cooperativas y empresas sociales fundado en el año 2000.  Yomol A’tel ha logrado la “integración vertical hacia delante,” de manera que tienen su propia planta donde tuestan el café en Chiapas, y una cadena de cafeterías gourmet en las zonas urbanas de México.  Así, controlan todo el valor de su café.  Han hecho lo mismo con la miel y otros productos de valor agregado.

Para garantizar que el dinero beneficie a la gente, Yomol A’tel no solo ha establecido un precio más alto y más estable para sus productores, sino que se ha organizado de tal manera que pone a las personas en el centro.  Se aseguran de que las mujeres tengan acceso a puestos de alto valor, y que todas las personas tengan oportunidades de desarrollar sus capacidades.  Se comparten las ganancias y también el poder, y la riqueza colectiva que se va creando se maneja a través del banco de microfinanzas de Yomol A’tel.

Toda la producción de Yomol A’tel es orgánica y su café se produce bajo sombra.  Por suerte, la agroecología (que implica bosques biodiversos, restauración de suelos, y cero venenos) es justamente lo que produce las características en el café y la miel que más se valoran en el mercado.

Este modo de producción también conlleva un trabajo cuidadoso y cualificado, lo cual se presta a un modelo de distribución equitativa de la tierra, en el que pequeños productores también cultivan su propio alimento, en vez de un modelo donde la gente trabaja como mano de obra barata en grandes plantaciones.  A su vez, esto contribuye al proyecto más amplio de revitalizar la cultura tseltal y construir su soberanía plena.

En pocas palabras, la Misión de Bachajón ha encontrado la manera de conectar las dimensiones económica, social y ecológica en un círculo virtuoso que genera vida en abundancia en todos los sentidos.  A través de la red Comparte, el modelo se está enriqueciendo y replicando por toda América Latina, y una nueva esperanza va germinando.

Foto de: Ileana Oroza

Foto de: Ileana Oroza

Emilio Travieso, SJ, es doctorando en Desarrollo Internacional en la Universidad de Oxford.  Colabora con organizaciones de base que están construyendo sistemas alimentarios más sostenibles, justos y sanos.

Print Friendly

Este artículo también está disponible en:: Inglés

Etiquetas: , , , , , , , ,

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Trabajo de los jesuitas latinoamericanos sobre justicia social y ambiental a través del apoyo de comunidades locales y la construcción del conocimiento

15 Mayo 2017
El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) publicó en 2016 la última evaluación regional para América Latina y el Caribe, parte de la Perspectiva del Medio Ambiente Mundial. Entre los problemas más destacados se incluyen la mejora del acceso al agua y el saneamiento, la reducción de la pobreza, la eliminación gradual de las sustancias que agotan el ozono y la ampliación de la red de áreas protegidas. Sin embargo, la región aún enfrenta desafíos ambientales significativos caracterizados por la degradación de la tierra, la pérdida de biodiversidad, la contaminación, la vulnerabilidad al cambio climático y los patrones de producción y consumo insostenibles. Foto de: unep.org

El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) publicó en 2016 la última evaluación regional para América Latina y el Caribe, parte de la Perspectiva del Medio Ambiente Mundial. Entre los problemas más destacados se incluyen la mejora del acceso al agua y el saneamiento, la reducción de la pobreza, la eliminación gradual de las sustancias que agotan el ozono y la ampliación de la red de áreas protegidas. Sin embargo, la región aún enfrenta desafíos ambientales significativos caracterizados por la degradación de la tierra, la pérdida de biodiversidad, la contaminación, la vulnerabilidad al cambio climático y los patrones de producción y consumo insostenibles. Foto de: unep.org

Sergio Coronado Delgado

Este artículo explora una posible respuesta a la amplia cuestión de cómo los jesuitas y sus instituciones contribuyen a responder a los problemas ambientales en América Latina, centrándose en el trabajo de los centros sociales jesuitas de la región, especialmente en temas relacionados con la minería.  El argumento principal es que los agudos conflictos ambientales causados por el auge de la minería en la región están siendo atendidos por estrategias de promoción inspiradas por el movimiento de justicia ambiental.

El artículo se divide en tres partes: en primer lugar, describe las amplias características del actual auge minero en América Latina; en segundo lugar, ofrece ejemplos de las estrategias de promoción desarrolladas por dos centros sociales jesuitas en Colombia y Honduras; tercero, analiza el lugar de dicho trabajo dentro de las diversas corrientes del movimiento ecologista.  Concluye buscando una conexión entre la labor de promoción y las reflexiones teológicas pertinentes dentro de la Compañía, la Iglesia Católica y la sociedad global.

Durante las dos últimas décadas, los centros sociales jesuitas en América Latina han aumentado sus preocupaciones, y por consiguiente, sus labores en favor de los asuntos ambientales.  Al menos tres causas se pueden identificar para este cambio: aumento de la conciencia ambiental debido a la aparición de preocupaciones ambientales como el cambio climático; la destrucción y degradación de ecosistemas cruciales en la selva amazónica y en otras áreas menos conocidas; y la presencia de temas ambientales en el ministerio jesuita, fomentados por el contacto con las comunidades locales que viven con las consecuencias de la destrucción ambiental y que sufren de ellas.

En consecuencia, existe la necesidad urgente de proveer alternativas pensativas y factibles a los desafíos políticos, sociales y económicos actuales a los que se enfrentan los países latinoamericanos y de exigir la consideración del medio ambiente y la sostenibilidad.

En la actualidad, los centros e instituciones sociales jesuitas tienen numerosos esfuerzos para abordar los desafíos ambientales.  Algunas organizaciones han desarrollado proyectos a largo plazo para apoyar a las comunidades rurales en la generación de modelos alternativos de desarrollo basados en el uso sostenible de los recursos naturales.  Otras instituciones jesuitas se enfocan en estrategias de incidencia a través de un ámbito de derechos humanos, presentando casos de violación de derechos de tierra y medioambientales a organizaciones internacionales de derechos humanos, particularmente la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.  Otras instituciones apoyan proyectos de investigación que examinan cuestiones socio ambiéntales, como el impacto directo del desarrollo (muchos de los cuales se relacionan con las secuelas de la minería y otras actividades extractivas) sobre el bienestar de las comunidades locales.

En este artículo se analiza el trabajo realizado por el Centro de Investigación y Educación Popular (CINEP)  en Bogotá, Colombia y el Equipo de Reflexión, Investigación y Comunicación (ERIC)  en Honduras, sobre todo en la forma en que la rama social de la Conferencia de Provinciales en América Latina  (CPAL) se compromete a los desafíos ambientales a los que se enfrentan sus provincias.

El enfoque del artículo en la exploración y análisis del papel de los jesuitas en un tema específico, a saber, la minería, puede proporcionar un estudio de caso y, a modo de aproximación, podríamos suponer que dicho trabajo es parte de una estrategia más amplia implementada por los centros sociales para promover el cumplimiento de los derechos humanos, una plataforma en la que la justicia ambiental es una dimensión esencial.  Sin embargo, es relevante señalar que la articulación de estos principios entre las instituciones involucradas sigue siendo un trabajo en progreso.

En este artículo se intenta ofrecer una visión general de los conflictos sociales y ambientales actuales en América Latina, particularmente en Colombia, para hacer frente a las consecuencias y dificultades que plantea el boom minero de las últimas décadas.  También examina las estrategias desplegadas por los centros e instituciones sociales jesuitas regionales como una respuesta ética a esas diversas circunstancias.  Finalmente, concluye correlacionando tales posiciones con un modelo heurístico de justicia ambiental que se adopta a partir de la erudición de teóricos como Joan Martínez Allier, Carlos Walter Porto Gonçalves y Enrique Leff.

Sergio Coronado Delgado es investigador del CINEP y anteriormente trabajó como profesor en la Escuela de Estudios Ambientales y Rurales de la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá, Colombia.  Sergio es abogado con maestría en derecho constitucional y desarrollo rural y su trabajo e investigación están relacionados con los derechos humanos, la política de tierras, los conflictos territoriales y los derechos indígenas, así como las comunidades afrodescendientes y campesinas.

El artículo completo del artículo de Sergio Los Centros Sociales Jesuitas de América Latina y Justicia Ambiental: Abogacía y Apoyo a las Comunidades Locales y Construcción de Conocimientos  se pueden leer y descargar en un número especial de la Revista de Estudios Jesuitas.  Este texto es un extracto del resumen y la introducción originales.  Ecojesuit anteriormente presentó historias relacionadas con el trabajo Jesuita global en el medio ambiente  y los jesuitas de Asia Pacífico en tiempos de Laudato Si’.

Print Friendly

Este artículo también está disponible en:: Inglés

Etiquetas: , , , , , , , , , , ,

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Un reto al tamaño del alma al revertir nuestra conciencia y nuestras acciones 180 grados

31 Marzo 2017
En mayo de 2016, se informó de que cinco islas de arrecife en las Islas Salomón en el suroeste del Pacífico desaparecieron, y otras seis experimentaron severas costas de retroceso, debido al aumento del nivel del mar. Esto surgió de un estudio australiano que analizó la dinámica costera de del aumento del nivel del mar por Simon Albert, et al (http://iopscience.iop.org/article/10.1088/1748-9326/11/5/054011), que utilizó imágenes cronometradas aéreas y satelitales de las 33 islas de 1947 a 2014, junto con el conocimiento histórico y el conocimiento local.. Foto de: un.org

En mayo de 2016, se informó de que cinco islas de arrecife en las Islas Salomón en el suroeste del Pacífico desaparecieron, y otras seis experimentaron severas costas de retroceso, debido al aumento del nivel del mar. Esto surgió de un estudio australiano que analizó la dinámica costera de del aumento del nivel del mar por Simon Albert, et al (http://iopscience.iop.org/article/10.1088/1748-9326/11/5/054011), que utilizó imágenes cronometradas aéreas y satelitales de las 33 islas de 1947 a 2014, junto con el conocimiento histórico y el conocimiento local.. Foto de: un.org

John Surette, SJ

Ecojesuit comparte esta oportuna pieza del National Catholic Reporter, en el que John Surette, SJ nos recuerda urgentemente el desafío del tamaño del alma en convertir nuestra conciencia y acciones 180 grados para responder a la perturbación climática que la humanidad enfrenta este siglo.

En tiempos bíblicos, el arrepentimiento se manifiesta en signos externos como el ayuno, las lamentaciones públicas, los gritos fuertes y el uso de cilicio y ceniza.  Estos signos externos indicaban un cambio de corazón, un giro radical.  El arrepentimiento significaba un giro en la dirección, no uno menor, sino un giro de 180 grados.

Cuando una persona o una civilización entera se dirige a toda velocidad hacia un precipicio, lo más inteligente y lo más sagrado que hay que hacer es arrepentirse, hacer un cambio total de dirección.  ¿Qué tipo de giro se requiere de la humanidad en nuestro siglo XXI?

Nos acercamos a un precipicio planetario.  Somos cada vez más conscientes del cambio climático, o lo que se llama con mayor precisión la disrupción catastrófica del clima.  Los bosques están desapareciendo, las capas freáticas están cayendo, los suelos se están erosionando, las pesquerías se están desmoronando, los ríos se están secando, los glaciares y las capas de hielo se están derritiendo, el océano se está volviendo más ácido, las especies vegetales y animales se están extinguiendo y los niños de todas las especies nacen cada vez más enfermos.

Todo esto arroja una sombra oscura sobre nuestras vidas y se ha convertido en el tema principal de nuestro tiempo.

Este tema climático es el contexto dentro del cual cada esfuerzo futuro para nutrir una mayor justicia y relaciones más auténticas será cada vez más difícil.  A mediados de siglo, nuestros hijos y nietos probablemente vivan en un planeta gravemente comprometido.  Más tarde en el siglo, posiblemente se estarán enfrentando a interrupciones más serias y catastróficas dentro de la red de vida de la Tierra.

Para algunos de nosotros, esta realidad es demasiado temible para enfrentar y así nos movemos hacia la negación o la parálisis.  Este temor es comprensible porque somos los primeros seres humanos llamados a enfrentarnos a un precipicio planetario.  Ningún humano anterior podría haberlo imaginado. Incluso nuestra dotación genética no parece tan útil para ayudarnos a actuar.

Las cosas, sin embargo, no son inútiles.  Nuestra esperanza se encuentra en un cambio radical actual de 180 grados en nuestra conciencia y acciones – un arrepentimiento.  Nunca se nos ha pedido un cambio de corazón.  Es un cambio difícil de imaginar.  Es la llamada profética de nuestro tiempo.

Nuestro giro requerirá que nos reinventemos.  Por ejemplo, tendremos que salir de la ilusión de separación humana en la verdad de que somos miembros integrales de la red de la Tierra de la vida.  Tendremos que experimentar no como estar en la Tierra sino como ser de la Tierra.  Tendremos que nutrir nuestra conciencia de que tenemos un papel que desempeñar en el drama sagrado del despliegue evolutivo de la Tierra.

El desafío que tenemos ante nosotros es el tamaño del alma.  Algunas preguntas para nuestra observancia de Cuaresma, en sus últimos días de este año, como individuos y como comunidad humana son: ¿Queremos arrepentirnos?  ¿Tenemos el coraje de hacer ese giro de 180 grados?  ¿Qué vamos a hacer los humanos?

Nuestros hijos, nietos y sus hijos esperan nuestra respuesta.

2017_03_31_Reflection_Photo2John Surette es un jesuita de la Provincia Noreste de los Estados Unidos y es escritor y director de retiros.  Durante los últimos 26 años, John ha estado dando retiros y talleres centrados en la “Historia del Universo” y ayudando a los buscadores a descubrir la sabiduría contenida en esta historia fundamental – una sabiduría para nutrir y profundizar sus relaciones con Dios, los seres humanos y el planeta Tierra.  Todos sus retiros están inspirados por el Papa Francisco que, en su reciente encíclica sobre el medio ambiente Laudato Si’, nos urge a desarrollar una dimensión de la Tierra a nuestra espiritualidad.  Ecojesuit publicó previamente la reflexión de John sobre el sueño de un jesuita mayor.

Print Friendly

Este artículo también está disponible en:: Inglés

Etiquetas: , , , , , ,

One Response to Un reto al tamaño del alma al revertir nuestra conciencia y nuestras acciones 180 grados

  1. Leo Peter Cachat en 9 Mayo 2017 en 9:20 pm

    Thanks for this, John. It is a very good read. We live in turbulent times, which offer us (all) possibilities. We need sound guidance. Your article provides it.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

23º Foro Mundial Anual de IAJBS: ¿Es sostenible una economía compartida y una sociedad colaborativa?

31 Marzo 2017

2017_03_31_N&E_Photo1La sostenibilidad de una economía compartida y una sociedad colaborativa es el foco del 23º Foro Mundial Anual de la Asociación Internacional de Escuelas de Negocios Jesuitas (IAJBS), que será organizado por la Facultad de Ciencias Económicas, Ciencias Sociales y Administración de Empresas de la Universidad de Namur, en Bélgica del 16 al 19 de julio de 2017, bajo el lema “Compartir por un mundo sostenible.”

Las iniciativas colaborativas como Airbnb, Uber y BlaBlaCar son ejemplos populares de un nuevo paradigma que se está desarrollando rápidamente, donde el uso de un bien o un servicio prevalece sobre su propiedad y donde tales enfoques basados en el acceso son apoyados dentro de la sociedad, la economía y por la tecnología.

2017_03_31_N&E_Photo2¿Pero es esta revolución todo sobre el compartir?  A lo largo del foro, se discutirán los múltiples impactos de la economía compartida sobre los comportamientos individuales, la industria y la competencia, y la regulación pública.  Se prestará especial atención a la medida en que una sociedad colaborativa contribuye a la sostenibilidad.  Se presentarán ponencias que discutirán las preguntas de investigación en este tema, así como las experiencias de la comunidad pedagógica en torno a tales prácticas de intercambio.  También se organizará una mesa redonda especial con gerentes y encargados de formular políticas sobre el tema “¿Es realmente sostenible la economía compartida?”

Entre los oradores destacados están Michael Garanzini, SJ, Secretario de Educación Superior de la Sociedad de Jesús y ex-presidente de la Universidad Loyola de Chicago, y el Dr. Gaël Giraud, SJ, economista jefe de la Agence Française de Développement propuestas para salir de la ilusión financiera y para involucrarse en las transiciones ecológicas necesarias, como presenta en su libro ‘Sortir du mensonge.”

Por favor consulten IAJBS para más información sobre el foro.

Print Friendly

Este artículo también está disponible en:: Inglés

Etiquetas: , , , ,

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Los jesuitas de América Latina y el Caribe evalúan el impacto de la misión

31 Marzo 2017

2017_03_31_P&P_Photo1Ecojesuit comparte este comentario de Roberto Jaramillo, SJ  al asumir su cargo como nuevo presidente de la Conferencia de Provinciales Jesuitas en América Latina y el Caribe (CPAL).

Fue un gusto fraterno encontrarnos más de 110 colaboradores en Lima, entre el pasado 20 y 24 de marzo.  ImPACtando  reunió por primera vez en la historia de la Compañía de Jesús en América Latina y el Caribe miembros de todas las redes y proyectos (24) y de todas las provincias (12) del continente, junto con el Pe. General y cuatro de sus asistentes; como en un gran sínodo jesuítico latinoamericano y caribeño.

Mediante un trabajo bien organizado de presentación de los desafíos de la realidad actual frente a las seis prioridades de la Conferencia de Provinciales en América Latina y el Caribe (CPAL)  (cercanía y servicio a los excluidos, trabajo con las juventudes, conciencia latinoamericana y territorios prioritarios, diálogo intercultural e interreligioso, espiritualidad encarnada y apostólica, gobierno renovado para la misión en colaboración), de oración personal y compartir en grupos, fuimos alimentando un discernimiento común que sin duda llevará a la renovación de nuestro servicio en las redes, programas y proyectos de la CPAL, así como en nuestras respectivas provincias.

Algunos de los puntos más relevantes que han surgido como desafíos no sólo para el equipo central de la CPAL (y su acción en nombre de la Asamblea de Provinciales) sino para ser repensados y acogidos como “llamados divinos” por todas las redes, proyectos, programas y provincias son:

  • La urgencia de mejorar la comunicación entre nosotros y de utilizar de manera más creativa y eficaz las posibilidades que tenemos a disposición; así como la necesidad de una profunda conversión personal que nos permita salir de nuestro “querer e interés” y saber que “juntos somos más”.
  • La práctica del discernimiento como modo de gobierno en lo personal y en lo institucional, pues somos servidores de lo que el Espíritu hace y quiere hacer con nosotros y entre nosotros; y junto con el discernimiento, la necesidad de planificar nuestra misión, y de monitorear y evaluar nuestras acciones para obtener los resultados queridos.
  • El desafío de educarnos e integrar el “cuidado de nuestra casa común” como una práctica personal, comunitaria e institucional cotidiana, consciente y responsable; y la importancia de sumarnos de manera propositiva a iniciativas de defensa de la ecología.
  • La renovación de la conciencia de que el cuerpo apostólico de la Compañía está formado por todos los que colaboramos en La Misión de Cristo; se ve enriquecido y potencializado cuando somos capaces de co-laborar entre jesuitas, laicos y laicas, otros religiosos y religiosas, otros creyentes y no creyentes, en torno de objetivos misionales comunes. Una nueva práctica fraterna, entre todos y todas, es necesaria.
  • La necesidad de “enredarnos” de manera creativa entre las obras diversas de la Compañía en América Latina y El Caribe aprovechando la intersectorialdiad, la interinstitucionaldiad y la internacionaldiad de nuestra presencia. Impactos significativos sólo podremos alcanzar sumando en acciones y objetivos comunes, y junto con otros.

Nuestro encuentro fue un momento privilegiado para sentirnos y renovar la conciencia de ser todos compañeros de Jesús: trabajar con él, tener sus mismos sentimientos, no adelantársele porque La Misión es suya, pero no quedársele atrás por nuestros miedos, inseguridades, tradiciones y comodidades; al ejemplo de Ignacio que “seguía al Espíritu.  No se le adelantaba.  De ese modo era conducido con suavidad a donde no sabía.  Poco a poco se le abría el camino, y lo iba recorriendo sabiamente ignorante.  Puesta sencillamente su confianza en Cristo.” (Nadal, FN II, 252)

Paco Ivern, el primer presidente de la CPAL me decía en una conversación de corredor: “mucho hemos avanzado.  Hace 20 años esto era prácticamente imposible.”  Mucho falta todavía por recorrer.  A Moisés, parado delante de las aguas del mar muerto, con el pueblo angustiado y las tropas del faraón persiguiéndolo, Dios le dice: “¿Por qué clamas a mí?  Dile a mi Pueblo que avance!”  A nosotros hoy, como un solo Cuerpo Apostólico, Dios nos hace la misma invitación.

La CPAL somos todos.  El Plan Apostólico Común es de todos.  No nos preguntemos qué puede hacer la CPAL por mí, sino qué debo hacer yo en la CPAL.  El equipo ejecutivo está a su servicio.

Print Friendly

Este artículo también está disponible en:: Inglés

Etiquetas: , , , , ,

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Los jesuitas de Estados Unidos califican la decisión del oleoducto de Dakota como “moralmente inaceptable”

28 Febrero 2017
“Aquí se encuentra un importante punto de discordia entre la reserva y las empresas de gasoductos. Los Pueblos Indígenas tienen una gran reverencia por la tierra y el agua. Ellos saben que una calidad de vida razonable es imposible sin agua limpia y tierra apropiadamente manejada. Los mismos Pueblos Indígenas han sido testigos de la destrucción que la industria del petróleo y el gas ha hecho desde que se perforaron los primeros pozos." (De "Un Informe Especial sobre el Oleoducto Dakota Access en Standing Rock", The Millennium Report, 29 de octubre de 2016). Foto de: themillenniumreport.com

“Aquí se encuentra un importante punto de discordia entre la reserva y las empresas de gasoductos. Los Pueblos Indígenas tienen una gran reverencia por la tierra y el agua. Ellos saben que una calidad de vida razonable es imposible sin agua limpia y tierra apropiadamente manejada. Los mismos Pueblos Indígenas han sido testigos de la destrucción que la industria del petróleo y el gas ha hecho desde que se perforaron los primeros pozos.” (De “Un Informe Especial sobre el Oleoducto Dakota Access en Standing Rock”, The Millennium Report, 29 de octubre de 2016). Foto de: themillenniumreport.com

Las provincias de Estados Unidos y Canadá de la Sociedad de Jesús desean compartir con Ecojesuit su reciente comentario sobre la decisión del Cuerpo de Ingenieros del Ejército de los Estados Unidos  de conceder el último derecho de acceso al oleoducto de Dakota del Norte (DAPL) para construir bajo el río Missouri en Dakota del Norte, EE.UU., y acabar con el proceso de revisión ambiental que se inició en la administración anterior.

Esta es su declaración titulada los jesuitas de EE. UU., Red Cloud Indian School y la llamada “Moralmente Inaceptable” del acceso al oleoducto de Dakota de las misiones franciscanas:

“Los jesuitas de Estados Unidos, junto con la Red Cloud Indian School en la reserva de Pine Ridge y la Misión de San Francisco en la reserva Rosebud, están profundamente preocupados por la reciente decisión del Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos sobre el acceso al oleoducto de Dakota (DAPL).  La decisión de emitir una servidumbre que permita que el oleoducto cruce bajo el río Missouri al norte de la Reserva India Sioux de Standing Rock es una respuesta directa al memorando del Presidente Trump el 24 de enero instando al Cuerpo del Ejército a agilizar el proceso de revisión y aprobación.

“Suspender el proceso de Declaración de Impacto Ambiental (EIS) previamente ordenado por la Administración de Obama, que habría determinado los impactos de seguridad, ambientales y climáticos del oleoducto y los cruces de rutas alternativas, es moralmente inaceptable.  Es particularmente preocupante dada la determinación previa del Cuerpo de Ejército de que el cruce del oleoducto afecta los derechos tribales de los tratados y que se requiere más estudio y consulta con las tribus.

“La tribu Sioux de Standing Rock y las naciones tribales de Missouri han planteado preocupaciones significativas sobre las amenazas potenciales a su suministro de agua y sus derechos legítimos como gobiernos soberanos para ser consultados y escuchados en el proceso de permisos.  El lago Oahe y el río Missouri proporcionan agua potable para la tribu y las regiones circundantes y millones de personas que viven río abajo del proyecto.

“Fr. Timothy Kesicki, SJ, presidente de la Conferencia de los Jesuitas, la organización que representa a los jesuitas en Canadá y los EE.UU., apuntó: ‘Los jesuitas han estado trabajando a su lado y sirviendo a los pueblos indígenas durante siglos.  Nos solidarizamos con los pueblos nativos de Standing Rock y de todo el mundo que abogan por los derechos ambientales y humanos frente a los proyectos de la industria extractiva.  Al igual que el Papa Francisco, reconocemos que el agua es un derecho humano fundamental.’

“De acuerdo con Robert Brave Heart Sr., vicepresidente ejecutivo de Red Cloud Indian School en la reserva de Pine Ridge en Dakota del Sur, ‘la DAPL plantea una seria amenaza para la salud y el bienestar no sólo de Húnkpapha Lákhota de Standing Rock y otros pueblos nativos, sino también de millones de personas que dependen del agua del río Mníšoše (río Missouri) y del gran Hahawakpa (río Mississippi).  Este es otro ejemplo de los innumerables actos de genocidio, racismo e injusticias que han sufrido los pueblos indígenas de este continente durante los últimos 500 años.  A pesar de eso, todavía estamos aquí y seguiremos luchando por nuestros derechos, libertad y dignidad.’

“Rodney Burdeos, jefe de operaciones de los franciscanos en la reserva de Rosebud, dijo: ‘Al igual que con nuestros antepasados, debemos ser firmes, vigilantes y proactivos en nuestros esfuerzos por proteger nuestros derechos.  Standing Rock nos ha dado una exposición mundial, y debemos continuar el impulso de una manera positiva, a través de la oración y la orientación que proporciona.’

“Fr. Kesicki añadió: ‘La injusticia a la que se enfrentan los nativos en la reserva de Sioux Rock es emblemática de las preocupaciones perennes a las que se enfrentan las comunidades indígenas a nivel nacional y mundial debido a una economía de exclusión.  Como la Compañía de Jesús hizo hincapié en nuestra reciente 36ª Congregación General: ‘El sistema económico actual con su orientación depredadora descarta tanto a los recursos naturales como a la gente… La dirección del desarrollo debe ser alterada si es sostenible.’  Debemos dar prioridad a las necesidades de la gente sobre la ganancia, promoviendo la dignidad humana y cuidando la creación y persiguiendo el desarrollo humano integral.’

“Invitamos a personas de buena voluntad, así como a miembros del Congreso a pedir a la Administración que revierta esta decisión y aplaudimos a los miembros de los Comités de Recursos Naturales de la Cámara y del Senado que así lo han hecho.”

Print Friendly

Este artículo también está disponible en:: Inglés

Etiquetas: , , , , , , ,

One Response to Los jesuitas de Estados Unidos califican la decisión del oleoducto de Dakota como “moralmente inaceptable”

  1. PAUL A MILANOWSKI en 6 Marzo 2017 en 10:19 pm

    Thanks.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Una guía de oración de Cuaresma para los protectores de la Madre Tierra

28 Febrero 2017
Una vista de la tierra de noche desde el espacio, revelando luces de la ciudad, destellos del gas, wildfires y otras luces de la noche. La imagen fue capturada en abril y octubre de 2012 por un sensor a bordo del satélite nacional Suomi National Satellite Polar de NOAA. Foto de: blog.education.nationalgeographic.com

Una vista de la tierra de noche desde el espacio, revelando luces de la ciudad, destellos del gas, wildfires y otras luces de la noche. La imagen fue capturada en abril y octubre de 2012 por un sensor a bordo del satélite nacional Suomi National Satellite Polar de NOAA. Foto de: blog.education.nationalgeographic.com

Centro Colombiano de Promoción y Promoción y el Equipo de Justicia de las Hermanas de la Merced de las Américas

Tradicionalmente, la Cuaresma es un tiempo de oración, ayuno y limosna. Es un viaje de fe, preparándonos para la Semana Santa y la Pascua. Dura 40 días, recordando los 40 años de Israel en el desierto y los 40 días de Jesús en el desierto.  Es un tiempo de conversión.  Aún más, es un tiempo para encontrar a Dios en aquellos que se hacen pobres, y para responder con justicia, misericordia y compasión.  La Cuaresma despierta en nosotros la gracia de Dios, el Espíritu Santo que enciende nuestros corazones y vidas y nos da poder para ser testigos fieles.

En consonancia con esto, el Centro Columban de Defensa y Alcance y el Equipo de Justicia del Instituto de Hermanas de la Misericordia de las Américas  desarrollaron una guía para nueve días de oración por los protectores de la Madre Tierra.

Esta novena cuaresmal invita a las personas de fe a unirse en solidaridad con las comunidades indígenas y las personas que están valientemente hablando contra los impactos de las industrias extractivas.  Son demasiado los que han sacrificado sus vidas para proteger el agua, la tierra y el territorio sagrado.  A pesar de su experiencia de la destrucción de la vida y la opresión sistémica, continúan dando testimonio de nuestro mundo, reclamando sus derechos fundamentales, su dignidad esencial y sagrada y su visión de que todos compartimos el agua como fuente de vida.

Los nueve días comienzan con el Miércoles de Ceniza, el 1 de marzo, y coinciden con el aniversario de un año del asesinato de la líder indígena hondureña Berta Cáceres, así como con el Día Internacional de la Mujer.  Este tiempo de oración trae también la marcha de las Naciones Indígenas el 10 de marzo organizada por la reserva india de Sioux de Standing Rock y una visita de defensa de líderes indígenas de la región amazónica de América del Sur, del 17 al 29 de marzo, en Washington DC, EE.UU.

Al entrar en los nueve días, hay una invitación también a escuchar cada día alguna música nativa de la flauta como fondo para la oración y las reflexiones diarias.  Un poco de música se puede encontrar aquí, la música de R. Carlos Nakai, de herencia Navajo/Ute.  La oración de conclusión para cada día de esta novena cuaresmal se toma de Laudato si’, Oración por nuestra tierra:

 

Dios omnipotente,

que estás presente en todo el universo

y en la más pequeña de tus criaturas,

Tú, que rodeas con tu ternura todo lo que existe,

derrama en nosotros la fuerza de tu amor

para que cuidemos la vida y la belleza.

Inúndanos de paz,

para que vivamos como hermanos y hermanas

sin dañar a nadie.

Dios de los pobres,

ayúdanos a rescatar

a los abandonados y olvidados de esta tierra

que tanto valen a tus ojos.

Sana nuestras vidas,

para que seamos protectores del mundo

y no depredadores,

para que sembremos hermosura

y no contaminación y destrucción.

Toca los corazones

de los que buscan sólo beneficios

a costa de los pobres y de la tierra.

Enséñanos a descubrir el valor de cada cosa,

a contemplar admirados,

a reconocer que estamos profundamente unidos

con todas las criaturas

en nuestro camino hacia tu luz infinita.

Gracias porque estás con nosotros todos los días.

Aliéntanos, por favor, en nuestra lucha

por la justicia, el amor y la paz.

 

Pueden consultar la Novena Cuaresmal para los Protectores de la Madre Tierra en este link.

Print Friendly

Este artículo también está disponible en:: Inglés

Etiquetas: , , , , , ,

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Inspirando estilos de vida sostenibles a través de las lentes

28 Febrero 2017

CIDSE_CONTEST_TW_1500x500CIDSE (una alianza global internacional de 17 agencias de desarrollo católicas que trabajan conjuntamente por la justicia global) desea contribuir a construir una narrativa fuerte para profundos cambios individuales y colectivos.  Para ello, ha lanzado recientemente su primer concurso internacional de fotografía sobre lo que las personas y las comunidades están haciendo para consumir y producir alimentos y energía de manera sostenible.

Aparte del interés por las alternativas dirigidas por las personas en el consumo sostenible y la producción de alimentos y energía, la actividad también busca generar interacción entre las experiencias de las personas y los responsables políticos y fomentar un camino hacia un panorama político que ayude a prosperar las soluciones e innovaciones de las personas.

El concurso fotográfico se lleva a cabo dentro del marco de la Campaña de Acción Conjunta de la CIDSE Cambiemos por el Planeta – Cuidemos de las Personas, una campaña mundial que exige un cambio radical en el estilo de vida de las personas para vivir simplemente reduciendo el consumo energético global y haciendo elecciones de alimentos respetuosas con el medio ambiente que minimicen el impacto ambiental, permitan a los productores ganar medios de vida justos y también que sean asequibles.

El concurso de fotografía comenzó el 1 de febrero de 2017 y se cerrará el 23 de abril de 2017.  La participación es gratuita y abierta a cualquier persona de 18 años o más, con categorías para aficionados y profesionales.  A los interesados se les pide que envíen una fotografía que refleje el título de la competencia: “Inspire el cambio a través de su lente.  ¡Muestren que el mundo está lleno de alternativas sostenibles en alimentos y energía!”

Para obtener más información e instrucciones sobre el concurso, diríjase a la página web del concurso y póngase en contacto con el servicio de asistencia en cftp.photocontest(at)gmail.com.

Print Friendly

Este artículo también está disponible en:: Inglés

Etiquetas: , , , , , , ,

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Luchando por la justicia climática en nuestra casa común

15 Febrero 2017

2017_02_15_P&P_Photo1La justicia climática como justicia humana es el tema principal de la cuarta Conferencia Anual del Cambio Climático de la Universidad Loyola de Chicago, que tendrá lugar del 16 al 17 de marzo de 2017, titulada Justicia Climática: La Lucha por nuestra Casa Común.

Celebrada anualmente desde 2014 y organizada por el Instituto de Sostenibilidad Ambiental la conferencia de 2017 invita a los participantes a aprender cómo el cambio climático socava los derechos humanos y cómo defender nuestro hogar común refuerza nuestras comunidades, reduce la desigualdad y asegura un lugar seguro y saludable de vida para todos.

La oradora principal es Mary Robinson, enviada especial de la Secretaría General de las Naciones Unidas para El Niño y el Clima y ex presidenta de Irlanda (1990-1997) y Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (1997-2002), que se ha especializado en justicia climática.

En una entrevista de noviembre de 2016 con Democracy Now!  durante las conversaciones climáticas de la ONU (COP22) en Marrakech, Marruecos, compartió que “… el cambio climático está socavando los derechos humanos en todo el mundo y las personas tienen que ser mucho más resistentes para poder hacer frente a ese problema y necesitamos estar más centrados en lo que estamos haciendo y reconocer que toda la acción climática tiene que respetar todos los derechos humanos.”

El programa incluye otras actividades como una proyección de películas y un estudio de caso de la crisis del agua en Flint, Michigan; historias de Standing Rock y una breve historia de cómo comenzó este movimiento; lecciones de las comunidades en primera línea y sus visiones para un futuro sostenible y sostenibilidad corporativa, y de cómo alcanzar un cambio transformacional dentro de una organización.

Print Friendly

Este artículo también está disponible en:: Inglés

Etiquetas: , , , ,

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Jesuitas de Asia Pacífico en tiempos de Laudato si’

31 Enero 2017
2017_01_31_Editorial_Photo1

La agricultura está colocando las mayores demandas de agua en Asia y el Pacífico, ya que el aumento de la población, la rápida urbanización y el uso de energía, industrial y doméstico han dejado las reservas de agua en un estado crítico (ADB, enero de 2016). Foto de: adb.org

Pedro Walpole, SJ

La Conferencia Jesuita Asia Pacífico (JCAP por sus siglas en ingles) creó la Reconciliación con la Creación, un programa integral que tiene como objetivo permitir una mayor conciencia ambiental y la participación en el cuidado de todas las formas de vida.  Como parte de este programa, los ministerios pastorales jesuitas con los pobres integran objetivos sociales y ecológicos.

Mientras tanto, las escuelas jesuitas están iniciando un aprendizaje con muchos nuevos compromisos sociales y tecnologías que pueden promulgar una mayor integración ecológica y rendición de cuentas.  Asimismo, como parte de esta iniciativa, las propias comunidades jesuitas están aprendiendo a auditar su consumo y desperdicio.

Los eventos climáticos, como los que han devastado a muchas comunidades diferentes a las que esta conferencia representa, son actualmente el foco de muchas instituciones jesuitas mientras buscan desarrollar un protocolo más allá del alivio para la reducción del riesgo de desastres.  Para abordar este desafío urgente, la ciencia de la sostenibilidad necesita adaptarse para que se enfoque en los problemas, y un elemento crítico en este esfuerzo es la capacidad de los institutos jesuitas para establecer redes y colaborar con otros.

Fundada en gratitud y comprometida con la esperanza, Reconciliación con la Creación es esencialmente una invitación a actuar que simultáneamente busca gradualmente profundizar en la experiencia de lo sagrado.

El contexto de Asia y el Pacífico

El movimiento por la investigación ambiental y la acción ecológica a través de la JCAP toma muchas formas, ya que las obras jesuitas están comenzando a involucrar estas preocupaciones y aún tienen mucho que aprender.

Este artículo se centra en la tendencia entre jesuitas y sus colaboradores hacia una mayor conciencia ambiental y la urgente necesidad de comunicarse y trabajar con otros de manera estratégica y más amplia en aras de una mayor responsabilidad ecológica y sostenibilidad.  En estilo y forma, este no es ni un artículo académico que presenta un argumento para la participación de los jesuitas, ni una revisión académica de investigación ambiental, ni una evaluación de lo que ya se ha logrado.

Las respuestas críticas a las cuestiones ambientales no sólo se producen a través de esfuerzos científicos sino que también están impulsadas por el compromiso personal y colectivo y, en la mayoría de los casos, aún no se reflejan suficientemente para ser examinadas académicamente.

Durante las últimas décadas, varios centros sociales jesuitas han articulado explícitamente una preocupación ambiental, mientras que también se manifiesta una preocupación concurrente por el pueblo, la tierra y los recursos.  En los años setenta, la oposición a la presa de Chico en la Cordillera del norte de Filipinas, por ejemplo, indica el tipo de resistencia por parte de las comunidades, al lado de las cuales estaba también la Iglesia, a formas de explotación cultural y ambiental.

Las obras pastorales se promulgan haciendo hincapié en la relación integral de las personas, medios de subsistencia y la tierra, por lo que los esfuerzos hacia la reforma agraria o las campañas de conservación que enfrentan las corporaciones mineras están ahora explícitamente conectando – en cierta medida – la fe y la creación.  En esta etapa, sin embargo, estos programas raramente elaboran y explican la fe en términos de ecología integral.

Además, en las escuelas y universidades de la región, muchos programas dirigidos por facultades o departamentos individuales desafían a los estudiantes tanto académica como socialmente en su interacción humana con el medio ambiente.  Normativamente, estos programas hacen hincapié en la necesidad de una gestión más sostenible de los recursos, y de acuerdo con el tema de transparencia en cuanto a las donaciones y subvenciones – ya sea por individuos o empresas – cada vez se plantean más estas cuestiones.  En este mismo sentido, un mayor escrutinio se dirige hacia las inversiones institucionales, particularmente en la industria minera y otros sectores energéticos.

Posteriormente, una inspección tan minuciosa del tejido institucional de la Compañía de Jesús está generando un impulso para someter toda la gama de operaciones jesuíticas, como casas de retiro y campus universitarios, a una auditoría ambiental integral.  Las instituciones, escuelas y comunidades jesuitas de la región han iniciado actividades orientadas al medio ambiente con el propósito de seguir cultivando e incorporando el compromiso fundamental hacia el cuidado de la creación como una especie de reconciliación en su misión colectiva.

Esta forma de reconciliación con la tierra y los recursos naturales puede ser lenta, sin embargo, muchos están profundamente animados por la sabiduría afirmativa del Santo Padre, el Papa Francisco, en su encíclica Laudato si’, y buscan compartir con los demás el desafío y la alegría de profundizar nuestra oración con actividades que reflejan el cuidado de toda forma de vida.

En la actualidad, los jesuitas de la JCAP están aprendiendo que los estudios ambientales, como campo de estudio que se ocupa de las necesidades centradas en el problema, elevan su capacidad institucional para establecer redes de manera interdisciplinaria y global.  Dicha investigación también hace hincapié en los elementos sociales y contextuales que podrían fundamentar mejor sus supuestos en la investigación.  De esta manera, los jesuitas pueden proporcionar una mejor respuesta a su misión universal a través de un enfoque global y contextual.

Un énfasis en lograr una mayor cohesión dentro de la región o una identificación global de áreas clave para la colaboración podría intensificar una respuesta ética a varios niveles.  Esto, a su vez, requiere una atención significativa a los factores internos y externos que potencialmente pueden aumentar la capacidad para la creación de redes internacionales.

El desafío de atraer a la mayor cantidad posible de personas e instituciones reactivas y activas en la colaboración podría inculcar la perspectiva múltiple necesaria para ver claramente más allá de los compromisos parroquiales y los silos académicos que podrían inhibir tal empresa global.

En 2010, la JCAP, bajo el liderazgo de Mark Raper, SJ, comenzó a promover la reconciliación con la creación.  Poco después se publicó la Sanar un Mundo Herido como respuesta apostólica a la degradación ambiental que contemplaba la reconciliación integral con Dios, con el prójimo y con la creación, y como un recurso que actualmente constituye el documento guía con recomendaciones institucionales.

El documento publicado posteriormente, Nuestro Modo de proceder con el Medioambiente (OEWP, por sus siglas en inglés), provee pasos prácticos y reflexiones sobre cómo los interesados en la justicia ambiental podrían proceder al participar en proyectos sociales y ambientales compartidos.  Como resultado, esta estrategia ecológica es motivo de preocupación para toda la conferencia y busca la expresión a través de los siguientes modos: nuestras instituciones y estilos de vida; formación de jóvenes, laicos y religiosos; y la gobernanza de los recursos naturales y minerales.  OEWP es esencialmente una invitación espiritual y social a tomar estos tres temas como base para avanzar esta estrategia ecológica y su visión de una relación renovada con la tierra.

JCAP identificó la ecología como una de las prioridades de la Conferencia en parte debido a la historia de la región con los desastres ambientales.  Su atención hacia la ecología abarca también los desafíos éticos de la exclusión social y el creciente impacto del cambio climático sobre los medios de subsistencia, y así afirma explícitamente el deseo de responder a un mundo en riesgo.  Los superiores mayores y provinciales de la JCAP en una reciente declaración sobre Laudato si’ alentaron a los jesuitas en Asia Pacífico a participar en la identificación de las preocupaciones sobre el agua, la plantación de vegetación y el reciclaje como prioridades.  Tales preocupaciones y agendas pueden ser coordinadas de manera más efectiva a través de prácticas de gestión que podrían ser desarrolladas en cada comunidad jesuita.

En estos documentos se elaboran tres invitaciones o “convocatorias” concretas: la llamada a responder a un mundo en peligro, la convocatoria al diálogo con la ciencia y los valores sostenibles, y la llamada a la vida interior y particularmente a un estilo de vida sencillo.

También se difunden varias respuestas estratégicas en el documento para animar a los jesuitas y a quienes trabajan con ellos a profundizar en su compromiso ecológico y a colaborar más ampliamente con otros.  Sin embargo, esto no pretende ser transmitido en el sentido de que los jesuitas saben qué hacer, lejos de ello, sino en un humilde gesto de exhortar a los jesuitas a reflexionar en términos de ecología y cómo pueden participar y contribuir más allá de los parámetros de la Compañía y sus instituciones.

Laudato si’ debe ser reconocido por haber intensificado la necesidad de que todos cuiden la creación, y profundizar significativamente en el compromiso de muchos a actuar.

El artículo completo del artículo de Pedro Walpole Los jesuitas de Asia-Pacífico en Tiempos de Laudato si’: Reconciliación con Creación se puede leer y descargar en un número especial de la Revista de Estudios Jesuitas.  Este texto se toma del resumen original y de la introducción.  Ecojesuit anteriormente presentó una historia relacionada sobre el trabajo jesuita global sobre el medio ambiente.

Print Friendly

Este artículo también está disponible en:: Inglés

Etiquetas: , , , , , , , , , , ,

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

La dimensión comunitaria y ascética del compromiso ecológico cristiano

31 Enero 2017
Los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible ilustrados por la Agencia Católica para el Desarrollo de Ultramar (CAFOD), que ha abogado por nuevos objetivos globales de desarrollo ya que sus socios compartieron que estos son “importantes para el trabajo que hacen con las comunidades de todo el mundo.” Foto de: cafod.org.uk

Los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible ilustrados por la Agencia Católica para el Desarrollo de Ultramar (CAFOD), que ha abogado por nuevos objetivos globales de desarrollo ya que sus socios compartieron que estos son “importantes para el trabajo que hacen con las comunidades de todo el mundo.” Foto de: cafod.org.uk

Jaime Tatay Nieto, SJ

Resulta evidente que científicos, economistas, políticos o militares tienen sobrados motivos para interesarse por las problemáticas relacionadas la sostenibilidad.  Cuestiones vitales para el futuro de toda sociedad como el acceso al agua, la protección frente a radiaciones ultravioletas, el abastecimiento de alimentos, la productividad agrícola, la propagación de enfermedades, la subida del nivel del mar, el riesgo financiero, la estabilidad política, la seguridad nacional o los flujos migratorios están – directa o indirectamente – relacionadas con la poliédrica “cuestión ecológica” y son, de hecho, objeto de múltiples estudios especializados.

Ahora bien, ¿Qué sentido tiene que las religiones entren en este debate?  ¿Qué motiva su interés?  ¿En qué consiste su contribución?

La dimensión comunitaria

En el caso de la Iglesia, la insistencia en la dimensión comunitaria es una de las contribuciones principales que realiza a este debate.  Junto a las propuestas que buscan empoderar al consumidor, educar al ciudadano y transformar el orden político mediante el voto personal, no podemos obviar la dimensión comunitaria a la hora de articular respuestas operativas a los retos contemporáneos.  Esto se debe a varias razones.

En primer lugar, “no basta que cada uno sea mejor para resolver una situación tan compleja como la que afronta el mundo actual.” (Laudato si’ 219)  El individuo moderno está desbordado por la complejidad y el número de decisiones que debe tomar y, por muy informado que esté, necesita apoyarse y sostener su compromiso en redes comunitarias.

A esta razón, de orden práctico, se suma una segunda, de carácter espiritual: la convicción de conformar, junto al resto de formas de vida que habitan el planeta, una comunidad: “creados por el mismo Padre, todos los seres del universo estamos unidos por lazos invisibles y conformamos una especie de familia universal, una sublime comunión.” (LS 89)  La experiencia ser parte de una comunión cósmica no es patrimonio exclusivo de los místicos, sino invitación y tarea para todos.  Es una actitud espiritual que se puede cultivar.

En tercer lugar, la centralidad de la dimensión comunitaria de la sostenibilidad resuena también con la tradición del bien común.  Se trata de una visión económica y socio-política de carácter comunitarita que, a la luz del desgobierno y de la acelerada degradación de los “bienes comunes globales” (LS 174), resulta relevante.

La dimensión ascética

Pero la espiritualidad cristiana realiza también una contribución que otros actores no son capaces de proponer.  Se trata de las prácticas ascéticas que articulan la praxis histórica de la Iglesia; prácticas – como el ayuno, la abstinencia o la limosna – orientadas a purificar la relación con Dios y con el prójimo.  En ellas, la sobriedad, el desprendimiento y la simplicidad articulan una vida espiritual integrada.  Estas prácticas adquieren un nuevo sentido en el contexto de un planeta sobre-explotado, con recursos finitos y con una gran desigualdad socio-económica.

La pulsión consumista de las sociedades más opulentas no solo contrasta escandalosamente con la pobreza persistente de una parte significativa de la humanidad, es también el principal vector cultural de degradación ambiental: “tenemos un supe desarrollo derrochador y consumista, que contrasta de modo inaceptable con situaciones persistentes de miseria deshumanizadora.” (LS 109)

Frente a esta situación, la Iglesia dispone de recursos espirituales que resuenan con una tradición que valora la sencillez y la solidaridad.  La necesaria transformación sociopolítica y la imprescindible acción comunitaria, en el caso de la ecología, deben unirse a una espiritualidad de la ascesis y de la simplicidad voluntaria.  Esta unión otorga una profundidad religiosa a la búsqueda de la sostenibilidad: “la pobreza y la austeridad de San Francisco no eran un ascetismo meramente exterior, sino algo más radical: una renuncia a convertir la realidad en mero objeto de uso y de dominio.” (LS 11)

Con Laudato si’, Francisco ha entrado en un ámbito relativamente nuevo para el pensamiento social católico – el de la sostenibilidad – entablando un diálogo fecundo con la sociedad civil, la comunidad científica y el mundo empresarial.  Un diálogo, de carácter ecuménico e interconfesional, en el que la contribución religiosa está siendo recibida con sorprendente interés.

Este artículo es un extracto de la publicación de Jaime Tatay Nieto, SJ en la revista Corintios XIII, Revista de teología y pastoral de la caridad, julio-septiembre 2016, n.º 159: Experiencia religiosa y Laudato si’ 

Print Friendly

Este artículo también está disponible en:: Inglés

Etiquetas: , , , , , , ,

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Acción de Laudato si’ en la Casa Velha

31 Enero 2017

2017_01_31_N&E_Photo1Inspirada por Laudato si’ en el cuidado de nuestra casa común, Casa Velha ( ha lanzado Walk for Change para la conversión ecológica en enero al tiempo que se preparaba para la visita del Papa Francisco en Fátima, Portugal, los días 12 y 13 de mayo de 2017.

“Walk for Change” (Paseo del Cambio, en español) es parte del proyecto Juntos pela Mudança o acción conjunta para estilos de vida sostenibles, una iniciativa de la Fundación Fé y Cooperación (FEC) y en asociación con la Casa Velha Associação –Ecología y Espiritualidad y CIDSE (una red de organizaciones católicas para el desarrollo de 17 países de Europa y América del Norte), con el apoyo del Instituto Camões.

Como remarca Casa Velha: “Vivimos en un mundo en constante cambio en las esferas social, demográfica, económica y política.  Estos cambios también están avanzando en nuestras sociedades, pero este progreso también va acompañado de una profunda desigualdad que está transformando la sociedad de hoy en una más individualista y consumista.  Para cambiar estos hábitos que comprometen la sostenibilidad de las generaciones actuales y futuras, la sociedad misma debe hacer el esfuerzo.  Este año, 2017, no puede ser un año más.  El mundo, nuestro planeta Tierra, nuestra Casa Común necesita más de nuestra acción y cuidado. Juntos, deberíamos ser capaces de cambiar este escenario y avanzar hacia un mundo más inclusivo y sostenible.”

De enero a mayo, se anima a la gente a encontrar tiempo para detenerse y ver cómo es nuestra vida, cómo es nuestra casa, y qué cambios debe hacer cada persona, cada comunidad, el mundo entero, para lograr un verdadero hogar común, con lugar para todos, en el presente y en el futuro.

El sitio web de “Walk for Change” es también un blog para todos aquellos que deseen unirse a la campaña Cambiemos por el Planeta- Cuidemos a las Personas, una campaña para alcanzar estilos de vida sostenibles, a través de este Paseo del Cambio.  El blog comparte pequeñas e inspiradoras historias de cambio llevadas a cabo a lo largo de estos meses por aquellos que se unen a este viaje de cuidar y responder, mostrando que es posible transformar el mundo en que vivimos, de modo que es nuestra Casa Común donde todo el mundo toma parte y a través del cual todos somos responsables.  También está disponible una guía para caminar por el cambio.

Print Friendly

Este artículo también está disponible en:: Inglés

Etiquetas: , , , , , , , ,

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Intercambio de recursos por Internet de Laudato si’

31 Enero 2017

2017_01_31_P&P_Photo1Un sitio web Laudato si’ – Sobre el cuidado de la casa común comparte una selección de recursos anotados ​​en la web para comprender mejor, aplicar y comunicar Laudato si’.

El sitio fue desarrollado después del lanzamiento de la encíclica en junio de 2015 y un gran número de respuestas inundaron rápidamente la web que incluía comentarios, reacciones y presentaciones introductorias de la Encíclica.  El Pontificio Consejo de Justicia y Paz, ahora fusionado en el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral desde el 1 de enero de 2017, hospeda el sitio web.

Los materiales en cinco idiomas (inglés, francés, italiano, portugués y español) se recogen y organizan en cuatro categorías:

  • Sitios completamente o en gran parte dedicados a Laudato si’
  • Ayudas y guías con finalidad educativa o pastoral
  • Ensayos, artículos y discursos breves y profundos que son útiles para profundizar el estudio y abrir nuevas perspectivas
  • Videos

También hay un Mapa del Mundo que recoge los recursos en el sitio web de acuerdo a la zona geográfica de donde provienen o el idioma utilizado.

La web Laudato si’ ofrece una selección de contenidos que deben actualizarse continuamente con la esperanza de proporcionar herramientas de trabajo útiles y compartir el enorme impacto que tiene la Encíclica del Papa Francisco en todo el mundo.

Se anima a los colaboradores interesados a comunicarse a través de este correo electrónico: encyclical2016(at)justpeace.va.  Sugerencias serán bienvenidas para ampliar y mejorar la colección ofrecida en la web.

Print Friendly

Este artículo también está disponible en:: Inglés

Etiquetas: , ,

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Cero hambre, seguridad alimentaria, nutrición mejorada y agricultura sostenible (SDG 2)

15 Enero 2017

2017_01_15_Editorial_Photo1Resulta un poco desconcertante que en pleno siglo XXI, y cuando hablamos de Objetivos de Desarollo Sostenible del planeta aparezca el tema del hambre como prioridad número dos – inmediatamente después de la erradicación de la pobreza extrema que es uno de los principios generadores de hambre.

Podría parecernos que ésta es una cuestión casi superada, o en todo caso, que estuviese concentrada en situaciones y lugares concretos.  Porque, aunque es cierto que en cuestiones de alimentación se han logrado progresos notables en los últimos años, ha sido imposible romper el límite de los 800 millones de personas afectadas por desnutrición.

El primer foco está puesto en la aplicación de medidas de ayuda alimentaria directa en situaciones de alarma.  Suelen producirse estas situaciones en países con condiciones económicas muy precarias, o inmersos en conflictos armados o por catástrofes naturales.  El gran esfuerzo en la desnutrición, sin embargo, se tiene que centrar en el medio rural, que alberga al 50% de la población mundial, y en el que la gran mayoría practica una agricultura de subsistencia.

La estrategia más sostenible es la de reducir la pobreza en el medio rural, para eso se necesita una combinación de actividades: por un lado, mejorar la eficiencia de las actividades agrícolas y ganaderas, pero asegurando su sostenibilidad.  Durante el siglo XX el modo de mejorar la productividad agrícola fue mediante el empleo de agroquímicos, hoy sabemos que hay modelos de producción agrícola, igualmente eficientes y que mediante técnicas apropiadas de laboreo pueden reducir el impacto medioambiental y promover la biodiversidad.

Con todo, un aspecto muy importante que se debería tener en cuenta son las dinámicas socioculturales.  Básicamente la desnutrición es un fenómeno rural y las alternativas que se quieren ofrecer están vinculadas al medio rural: mejorar la productividad de la actividad agrícola y forestal, promover su sostenibilidad y asegurar la biodiversidad.  Por lo tanto, soluciones y problemas se encuentran en el territorio de poblaciones rurales.  De ahí que considerar las cuestiones sociales sea fundamental.

La actividad agrícola está llena de conocimientos que se adquieren por la práctica, no es fácil formar un agricultor sólo en la escuela, forma parte de un aprendizaje de técnicas, pero también de usos y costumbres que sólo se pueden adquirir viviendo en el medio rural.  Aquí la educación juega un papel crucial pues debe ser capaz de identificar, reconocer y transmitir saberes que se han conservado de manera informal durante generaciones. Aspectos, que están más claramente en el lado de la cultura que en el de las técnicas.

La sostenibilidad global propuesta por Naciones Unidas, en este segundo gran objetivo, quiere garantizar el acceso de todos a una alimentación suficiente y adecuada, quiere romper de manera significativa el techo de los 800 millones, como se ha hecho ya con unos 120 millones de personas.  Indudablemente esto está conectado con la capacidad económica pues el hambre es más un problema de rentas -se carece del dinero necesario para poder comprar alimentos – que un problema de existencias -salvo situaciones muy localizadas y temporalmente – hay alimentos suficientes.

En todo este proceso de sostenibilidad rural, que pasa por una adecuada actividad agrícola y forestal, el papel de la mujer es muy importante.  Como hemos indicado no se trata sólo de incorporar técnicas de producción agrícola, sino que es una transformación social que refuerce la vida en contextos muy vulnerables.

Mientras que los jóvenes varones emigran masivamente a las ciudades buscando oportunidades laborales, son las mujeres las que permanecen en el medio rural.  A ellas se tienen que dirigir muchos de los esfuerzos mencionados, porque son ellas las que finalmente van a llevar a cabo, o no, las transformaciones necesarias.

Este objetivo, como todos, contiene una fuerte carga política. Se necesitan medidas estructurales que permitan alterar la dirección de nuestros modos de producir y de consumir.  Es necesario que los gobiernos se impliquen adoptando medidas que hagan posible los cambios que hemos indicado anteriormente.

Pero también es cierto que la alimentación es un ámbito que permite nuestra implicación personal directa.  Nuestras opciones alimentarias concretas sostienen un modo de agricultura u otro.  Dónde y cómo compramos nuestros alimentos significa si apoyo un sistema que fortalece al agricultor o uno que refuerza el modelo agro-industrial.  Comprando en proximidad, productos de temporada y orgánicos, estoy apoyando un modelo sostenible, razonable y humanizador.

De hecho, hemos extendido nuestro modelo a los países del sur y así los campesinos se vuelven hacia los monocultivos, perdiendo su autonomía, obligados a monitorizar su actividad y donde al fin el ingreso que pueden recibir no depende de su actividad sino de mercados de inversión que se encuentran a miles de kilómetros y cuyo único objetivo es maximizar su beneficio.  En estos mercados la sostenibilidad, el valor de la comunidad o la autoestima como productor no son valores cotizados.

Desde el punto de vista educativo el papel de consumidores responsables es muy importante.  En este contexto, necesitamos junto a una acción política decidida un compromiso social fuerte y resistente que permita ir cambiando los modos de pensar y de comprender nuestra relación con los alimentos.

En el fondo, si comenzamos a estudiar nuestras opciones alimentarias comenzaremos a tirar de un hilo de coherencia que nos llevará a cuestionar otros aspectos como el transporte, nuestras vacaciones, nuestra vivienda o la forma que tenemos de comprender el mundo y las relaciones sociales.

La educación no sólo abre los ojos al derecho a la alimentación, sino que permite reconocer los múltiples factores que intervienen en el ejercicio de este derecho, y lo que es más importante: proponen prácticas que podemos incorporar a nuestra vida cotidiana.

Print Friendly

Este artículo también está disponible en:: Inglés

Etiquetas: , , , , , , , ,

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Reconectando a las personas con el medio ambiente para acortar la brecha entre mente y

15 Enero 2017
2017_01_15_Reflection_Photo2

Portada de la revista Seventeen, abril 1993

Mariel de Jesus

En abril de 1993, la revista Seventeen publicó un número con el mensaje “¡Salve a la Tierra, niña!”  Seventeen probablemente no fue la fuente más completa de información ambiental, pero probablemente ésta fue la edición más influyente de la revista que leí ese año.

La conciencia ambiental fue alta a principios de los años 90.  La Cumbre de la Tierra de Río en 1992 puso la salud del planeta al frente y en el centro, y el desarrollo sostenible estaba en la agenda.  El mero hecho de que mensajes como “reducir, reutilizar, reciclar” aparecieran en la portada de una revista dirigida a chicas adolescentes indicaban que el medio ambiente era preocupación de todos y que todos tenían que participar en el cuidado de la misma.

Lamentablemente, la energía y el entusiasmo por el medio ambiente que estaba creciendo a principios de los noventa no se tradujeron en acciones y comportamientos ambientales.  A pesar de la cobertura de los medios de comunicación y las campañas de información, el ser “verde” todavía era considerado “alternativo” y las personas que llamaban la atención sobre aspectos ambientales eran etiquetadas como fanáticos del medio ambiente, entre otras.

Se han cumplido 25 años desde aquel número de la revista Seventeen.  Los científicos nos están dando toda la información sobre el cambio climático y la necesidad de emprender un camino diferente y más sostenible hacia el crecimiento y el desarrollo, pero las actitudes y los comportamientos de las personas siguen sin cambiar.

Ha habido muchas iniciativas de educación ambiental y no faltan materiales de información y comunicación sobre temas ambientales.  Entonces, ¿por qué es tan difícil lograr que la gente adopte un comportamiento favorable al medio ambiente?

Claramente, el conocimiento y la información por sí solos no conducen al desarrollo de actitudes ambientales, ni cultivan un sentido de cuidado y responsabilidad por el medio ambiente.  Esto es lo que ha llegado a ser conocido como la brecha de la mente y el comportamiento y los investigadores han formulado varias razones de la desconexión entre lo que sabemos y lo que hacemos.

La experiencia en medio ambiente toma la iniciativa en el cuidado del medio ambiente

La investigación señala la importancia de aprender sobre las preocupaciones ambientales y los problemas de una manera experimentada.  Aprender sobre los problemas y desafíos ambientales indirectamente, como en un aula o incluso a través de la lectura de un artículo, no influye en el comportamiento de las personas tanto como tener una experiencia directa del medio ambiente y las diferentes preocupaciones que lo afectan.

El impacto de la experiencia directa sobre el comportamiento de las personas se vio después de los eventos de inundación en Marikina, una ciudad de Metro Manila, en Filipinas, después de que el tifón Ondoy (Ketsana) devastara la zona en septiembre de 2009.  La experiencia dolorosa y trágica de ese desastre aumentó el grado de conciencia y compromiso, así como el desarrollo de actitudes proactivas en el monitoreo de tormentas y posibles eventos de desastre.

Cuando se estableció el vínculo entre la inundación y la eliminación inadecuada de desechos, los gobiernos locales comenzaron a desarrollar y hacer cumplir las ordenanzas para prohibir el uso de bolsas de plástico y la inundación de Marikina.  La experiencia también puede haber impulsado a la gente a adoptar el uso de bolsas reutilizables y reciclables en su vida cotidiana.

La dificultad con el estilo de vida urbano actual es que las personas tienen cada vez menos experiencia con el medio ambiente natural.  Por tanto, es muy difícil para las personas preocuparse por cuestiones ambientales.  La mayoría de los jóvenes están contentos de permanecer en una habitación con aire acondicionado todo el día, siempre y cuando tengan una conexión wi-fi.  Incluso las relaciones con otros son relegados al mundo en línea, en lugar del real.

La gente aprende a cuidar de algo una vez que han experimentado que el aprendizaje y el cuidado.  Sin una experiencia de primera mano con la naturaleza, es difícil desarrollar un sentido de cuidado y responsabilidad para el medio ambiente.

2017_01_15_Reflection_Photo1Las actitudes ambientales comienzan con la familia

Los comportamientos y actitudes de las personas también están condicionados por la influencia familiar, las normas sociales y tradiciones culturales.  Si las personas están constantemente expuestas a la cultura perjudicial para el medio ambiente, será mucho más difícil cambiar sus actitudes y comportamientos.  Si los jóvenes crecen en familias que valoran el medio ambiente, también aprenderán a valorar y apreciar el medio ambiente.  Puede ser tan simple como enseñar a los niños a ahorrar agua apagando los grifos o apagando las luces cuando salen de las habitaciones.  Dar a los niños un sentido de responsabilidad a una edad temprana es importante en la configuración de sus actitudes y comportamientos futuros.

Cambiar los hábitos es una cuestión de compromiso personal, pero también es importante crear comunidades que no sólo promoverán el cambio, sino que también proporcionarán apoyo.  Dado el aumento de los medios de comunicación social, incluso las comunidades en línea son importantes, no sólo para compartir información, sino también para influir en las acciones de las personas.

Los educadores ambientales ahora están explorando estrategias que ayudarán a la gente, particularmente a los jóvenes, a entender sus conexiones con la naturaleza y el medio ambiente.  Se cree que una apreciación de su relación con el medio ambiente aumenta su capacidad para responder a las crisis ecológicas.  Cuando los jóvenes se dan cuenta de cuánto su vida cotidiana depende del medio ambiente, obtienen una mejor comprensión y apreciación del medio ambiente y de la generosidad que proviene de la naturaleza.

Por ejemplo, los jóvenes que viven en zonas urbanas pueden pensar que sus comidas provienen del supermercado y no tienen ni idea de lo que implica obtener comida en sus mesas.  Aprender sobre esto desde la lectura, o en el aula puede ser informativo, pero ver comunidades agrícolas en el trabajo será aún más significativo.

Los enfoques de aprendizaje experimental que permiten a los estudiantes involucrarse con el entorno natural también les dan la oportunidad de ver el papel que desempeñan y su contribución a las crisis ecológicas actuales.  Si bien esto puede no conducir inmediatamente a la adopción de comportamientos pro-medioambientales, puede resultar en una mayor reflexión sobre las elecciones que hacen cada día y una conciencia de cómo estas opciones impactan el medio ambiente.

Necesitamos crear más ocasiones y situaciones donde la gente pueda estar en la naturaleza.  Las comunidades de práctica, en la vida real o en las plataformas de medios sociales, pueden ayudar a motivar a las personas a actuar.  Las estrategias de educación deben ayudar a las personas a construir una relación con la naturaleza y el medio ambiente.  Sin este vínculo, esta conexión, no sentiremos la necesidad de cuidar nuestro hogar común.

La Sra. Mariel de Jesús es la Gerente de Comunicaciones del instituto de Ciencia Ambiental para el Cambio Social, una organización de investigación y capacitación jesuita en Filipinas.

Print Friendly

Este artículo también está disponible en:: Inglés

Etiquetas: , , , , ,

One Response to Reconectando a las personas con el medio ambiente para acortar la brecha entre mente y

  1. Thomas Hughson en 5 Febrero 2017 en 8:48 pm

    Thank you for attention to the mind/behavior problem in eco-justice. Not formulated exactly in the phrase, mind/behavior problem, its reality is, as you know, part of a larger problem, not only theologically in terms of St. Paul and St. Augustine on the mind approving what in fact we do, the mind/choice problem in fallen humanity, but also sociologically in regard to altruistic values and Catholic Social Teaching (CST).

    The general mind/behavior problem with altruistic values was included in sociological research by Robert D. Putnam and David B. Campbell in American Grace: How Religion Divides and Unites Us. One finding was that positive influence on movement from altruistic mind came from being part of a small, local network of people (family, or friends, or a reading circle etc ) who met together often enough to discuss application of social values gained from church-going.

    In regard to Catholics according to the research and analysis of Jerome P. Baggett the mind/behavior problem was evident among parishioners in regard to CST. In Sense of the Faithful: How American Catholics Live Their Faith Baggett found that altruistic perspectives in CST could be gained and accepted by parishioners without being acted on. Among other factors two stood out. One was difficulty in ‘translating’ the language and categories of CST into how parishioners actually spoke and interpreted social issues, since that was not the language and interpretative framework of the media, most social analyses, and political discussion. The other was talking together together in a small group of family, friends, fellow parishioners about social justice issues in light of CST was effective in both ‘translating’ CST into an operational vocabulary and moving from mind to behavior.

    These findings indicate that participation in small group conversations or discussions with like-minded people is a positive step into effective ecological concern.

    With thanks and all best wishes,

    Tom

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Los obispos de Oceanía piden una “gobernanza valiente y con visión de futuro” de la acción climática en el Pacífico

15 Enero 2017
“As Bishops, it is nothing more and nothing less than the well-being of humanity and of the future generations that we have at heart and so we too cry out for action. Of particular concern to us are rising sea levels, unusual rainfall patterns, high tides and their devastating impact, droughts and floods, unpredictable growing seasons and ocean acidification. These are affecting many of our communities in a harmful way, especially when there is a combination of some of these phenomena.” (FCBCO Declaration, November 2016). Photo credit: Caritas Aotearoa New Zealand

“Como Obispos, no es nada más y nada menos que el bienestar de la humanidad y de las generaciones futuras lo que tenemos en el corazón y por eso también nosotros clamamos por la acción. De especial preocupación para nosotros son el aumento del nivel del mar, patrones de lluvias inusuales, mareas altas y su devastador impacto, sequías e inundaciones, impredecibles temporadas de cultivo y la acidificación de los océanos. Estos están afectando a muchas de nuestras comunidades de una manera dañina, especialmente cuando hay una combinación de algunos de estos fenómenos.” (FCBCO Declaration, noviembre de 2016) Foto de: Caritas Aotearoa New Zealand

Ecojesuit comparte la declaración de noviembre de 2016 de la Federación de Conferencias Episcopales de Oceanía en su búsqueda de conectar las islas y comunidades de Oceanía con las discusiones sobre el cambio climático en todo el mundo, especialmente la implementación del Acuerdo Climático de París y la próxima reunión del G20, en Hamburgo, Alemania, en julio de 2017.

En una reciente conversación con algunas organizaciones jesuitas de Filipinas, Monseñor Josef Sayer, ex Gerente General y CEO de Misereor, compartió su experiencia de visita con algunas parroquias en Papua Nueva Guinea, Fiji, Islas Salomón, Kiribati y pidió apoyo para mover a Laudato si’, especialmente en Oceanía, para ayudar a las comunidades a responder al impacto de un clima cambiante. La conversación con Monseñor Sayer fue coordinada por la Ciencia Ambiental para el Cambio Social, una organización de investigación y capacitación jesuita en Filipinas.

Esta es la declaración:

“El Comité Ejecutivo de la Federación de Conferencias Episcopales de Oceanía está formado por representantes de las Conferencias Episcopales de Australia, CEPAC (Islas del Pacífico), Nueva Zelanda, Papua Nueva Guinea y las Islas Salomón. Venimos de una multitud de estados insulares diseminadas por todo el Pacífico.

“‘¿Qué tipo de mundo queremos dejar a quienes nos sucedan, a los niños que están creciendo?’ (LS 160)  El Papa Francisco relaciona esta cuestión en su oportuna Carta encíclica Laudato si’ con la pregunta fundamental de los valores que guían nuestro comportamiento y toma de decisiones y acciones.  El Papa enfatiza que lo que está en juego es ‘nuestra propia dignidad’ (LS 160) como seres humanos y, por lo tanto, como políticos y empresarios, como líderes religiosos y miembros de movimientos de la sociedad civil.

“Como Obispos estamos inspirados por la noble convicción de que somos una sola familia humana, viviendo en nuestro hogar común, la tierra, por lo que debemos cuidar (LS 52).  Esperamos que este mensaje del Papa Francisco inspire también a otros líderes.  ‘El clima es un bien común, perteneciente a todos y destinado a todos’ (LS 23) nos obliga y obliga a todos, incluso si tenemos responsabilidades diferenciadas.

“Ninguna persona está exenta de responsabilidad por el clima.  La Federación de Conferencias Episcopales de Oceanía se siente alentada por la adopción por parte de la COP21 del Acuerdo de París en diciembre de 2015.  Los esfuerzos internacionales para enfrentar el cambio climático inducidos por el hombre dan esperanza a nuestras naciones insulares incluyendo a los habitantes de las zonas costeras vulnerables.  Esas esperanzas están centradas en el hecho de que el Acuerdo de París contiene el objetivo específico de ‘perseguir los esfuerzos para limitar el aumento de la temperatura a 1,5 grados centígrados por encima de los niveles preindustriales.’ (Art. 2)  Tales objetivos concretos, por parte de los líderes mundiales, apoyan la dignidad humana sobre la que el Papa Francisco habla en su encíclica.

“Ahora estamos a la espera de la aplicación del Acuerdo de París.  Ya nos estamos quedando sin tiempo.  Al escuchar el clamor de los excluidos, los pobres y la tierra (ver LS 49), instamos a los líderes políticos a implementar el Acuerdo de inmediato.  Un cambio rápido a un sistema de desarrollo resistente al clima post-carbono es seguramente indispensable para esa respuesta.  Cuanto más demoremos, más será el costo, ya sea social, económico, ecológico o politico.

“Como Obispos, no es nada más y nada menos que el bienestar de la humanidad y de las generaciones futuras lo que tenemos en el corazón y por eso también nosotros clamamos por la acción.  De especial preocupación para nosotros son el aumento del nivel del mar, patrones de lluvias inusuales, mareas altas y su devastador impacto, sequías e inundaciones, impredecibles temporadas de cultivo y la acidificación de los océanos.  Estos están afectando a muchas de nuestras comunidades de una manera dañina, especialmente cuando hay una combinación de algunos de estos fenómenos.

“Mencionamos sólo un par de ejemplos de nuestra región: en marzo de 2015, el ciclón Pam afectó a Vanuatu, Kiribati, Islas Salomón, Tuvalu y las Islas Marshall. La mitad de la población de Tuvulo se ha visto duramente afectada, los cultivos destruidos, el hospital y las clínicas destruidas, con mujeres embarazadas siendo evacuadas, etc.  ‘Sabemos que para muchas personas nuestras islas son demasiado pequeñas y demasiado insignificantes.  Pero en estas islas viven seres humanos. No podemos permitir que se destruya el futuro de nuestros hijos’ (PM Enele Sopoaga de Tuvalu, en su discurso en Roma, Conferencia sobre Laudato si’, julio de 2015).  El tifón Haiyan afectó a 14 millones de personas en Filipinas, destruyendo 1,1 millones de hogares, causado más de 6000 muertes y costos inmensos en infraestructura.  De hecho, toda la región del Pacífico está amenazada por el hecho indiscutible del aumento del nivel del mar.  Algunos ejemplos son las islas Carteret, Fead Islands, Kiribati, las Islas Marshall, las Islas Mortlock, las Islas Nukumanu, las Islas Tokelau y Tuvalu.  Los esfuerzos para construir barrancos son en gran medida ineficaces contra las mareas en aumento y por lo tanto, ya escasa tierra fértil y las áreas de cultivo están siendo destruidas rápidamente.  La intrusión de agua salada también provoca la salinización del agua potable, lo que representa una amenaza para la salud de las comunidades costeras, especialmente para las mujeres embarazadas y ‘la muerte de los niños pequeños.’ (Obispo Paul Mea de Kiribati)

“La propuesta de reubicación de comunidades parece generosa, pero no debe olvidarse que ninguna familia o grupo cultural entero decide ser desarraigado.  ‘No podemos realmente tener una cultura de Marshallese y una manera de Marshallese de estar en una diversa tierra.’  (Hilda Heine, Presidenta de las Islas Marshall)  De hecho, soluciones fragmentarias ocultan el reto global fundamental para abordar las causas profundas del cambio climático, especialmente las emisiones de gases de efecto invernadero.

2017_01_15_N&E_Photo23

Monseñor Josef Sayer, con Pedro Walpole, SJ, compartiendo sus experiencias de visita en las parroquias y comunidades de Oceanía ante el impacto de un clima cambiante, explorando la posible ayuda de organizaciones jesuitas filipinas para seguir avanzando con Laudato si’. Foto de: ESSC

“La protección de la atmósfera, los océanos y las selvas tropicales (Papua Nueva Guinea pertenece a los pocos países del mundo que todavía cuentan para la extensa selva tropical) son ejemplos poderosos de la necesidad de que los representantes políticos y los líderes de las naciones asuman la responsabilidad del bienestar de los pueblos más allá de sus propios intereses económicos y políticos.  Esto requiere una gobernanza valiente y con visión de futuro basada en los principios del bien común y la justicia para todas las personas.  Las implicaciones son de gran alcance e incluyen, como muchas voces en los propios círculos comerciales, así como la ciencia predecir, la necesidad de transformar el actual modelo económico mundial en los próximos 30-50 años, de lo contrario no sería posible mantener el cambio climático en una dimensión manejable.

“Cualquier pretensión de subcontratar los costos del cambio climático a las generaciones futuras es irresponsable y nuevamente equivale a tácticas de retraso cobardes.  Esto no sólo es cierto para Oceanía y otras zonas costeras vulnerables, sino para el planeta en su conjunto.  Hacemos hincapié en que poner en riesgo a Oceanía y a otras regiones que apenas han contribuido a las emisiones mundiales sería injusto y vergonzoso para la familia de las naciones, especialmente cuando existen alternativas viables.  Por otro lado, limitar el calentamiento global a 1,5 grados centígrados generaría una esperanza real para la supervivencia de estas personas y los costos son relativamente moderados.  ‘Los líderes políticos y económicos tienen que hacer frente al hecho de que las discusiones sobre el clima son sobre la supervivencia.’ (Anote Tong, ex presidente de Kiribati)

“Nosotros, los Obispos, nos comprometemos a alentar a nuestro propio pueblo, incluidos los líderes, a que hagan su parte para fomentar el desarrollo sostenible y equitativo y las políticas económicas en nuestra región y para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero a cero netos tan pronto como sea posible, o al menos, para mediados del siglo.

“Imploramos a los líderes mundiales, especialmente al G20 en su próxima reunión en 2017, a que tomen medidas inmediatas para implementar el Acuerdo de París y así promover la ecología integral y la protección de la tierra, nuestra casa común y el bienestar de todas las naciones, especialmente las más vulnerables (cf.LS13, capítulo V).”

Cardenal John Ribat MSC (President), Arzobispo de Port Moresby, Papua New Guinea

Arzobispo Michel Calvet SM, Archbishop of Noumea, New Caledonia

Obispo John Bosco Baremes SM,Obispo de Port Vila, Vanuatu

Obispo Colin Campbell, Obispo de Dunedin, New Zealand

Obispo Luciano Capelli SDB, Obispo de Gizo, Solomon Islands

Obispo Charles Drennan, Obispo de Palmerston North, New Zealand

Obispo Vincent Long OFM Conv, Obispo de Parramatta, Australia

Obispo Robert McGuckin, Obispo de Toowoomba, Australia

Print Friendly

Este artículo también está disponible en:: Inglés

Etiquetas: , , , , , , ,

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

La Red por la Justicia en Minería busca la participación jesuita en una encuesta sobre actividad minera

15 Enero 2017
Photo credit: undp.org

Foto de: undp.org

La Red para la Justicia en Minería (anteriormente la Red GNMR) está llevando a cabo una encuesta sobre la actividad minera y temas relacionados en comunidades donde haya jesuitas, ya sea individualmente o por medio de instituciones.

La encuesta tiene la intención de identificar las preocupaciones clave sobre la minería y sus impactos relacionados en áreas donde hay presencia jesuita. Los resultados informarán a la red de las cuestiones más apremiantes en las regiones donde trabajan los jesuitas y ayudarán a formular sus estrategias sobre cómo y dónde se puede ayudar y contribuir.

La encuesta está dirigida a cualquier jesuita o institución de la Compañía de Jesús, como centros sociales jesuitas, instituciones educativas jesuitas, centros de espiritualidad o residencias jesuíticas. No importa si el trabajo del entrevistado se refiere a temas mineros o no. La encuesta busca identificar los asuntos relacionados con la minería que ocurren en la región geográfica de operación del encuestado.

La encuesta tiene 27 preguntas y no lleva más de 15 minutos completarla. Puede acceder a ella aquí. Las respuestas a las encuestas deben ser recibidas a más tardar el viernes 31 de marzo de 2017 y serán analizadas, para luego distribuir un resumen de los resultados a los encuestados y a la comunidad jesuita. Los encuestados deben indicar si hay aspectos de su respuesta que desean mantener confidenciales.

Para preguntas y aclaraciones, por favor contacte a Carolyn Ryan de la Red por la Justicia de Minería a través de su correo electrónico: Carolyn.ryan(at)jss.org.au.

Print Friendly

Este artículo también está disponible en:: Inglés

Etiquetas: , ,

2 Responses to La Red por la Justicia en Minería busca la participación jesuita en una encuesta sobre actividad minera

  1. Nim Gonzalez en 10 Septiembre 2017 en 7:27 am

    I did a survey of open pit mining for DENR Philippines you might be interested in.

    • Fil Pelingon en 2 Octubre 2017 en 11:00 am

      Hi, Nim I will be interested. Thanks

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Respondiendo a través de la reconciliación

30 Noviembre 2016
Sesión de clausura de la CG 36. Foto de: gc36.org

Sesión de clausura de la CG 36. Foto de: gc36.org

José Ignacio García, SJ

La reciente CG de los jesuitas ha sido una nueva oportunidad para reflexionar sobre los retos que como comunidad de Iglesia tenemos delante de nosotros, y ver nuestras capacidades -y temores- para responder ante ellos.

La elección del P. Arturo Sosa como superior general es parte de la respuesta a esos retos.  Sin duda alguna, la CG ha sentido que el P. Sosa es quien mejor nos puede ayudar a responder en un contexto mundial tan complejo, marcado por una creciente desigualdad y el acceso al poder de líderes populistas que buscan atraer a la población con políticas efectistas, aunque suponga reducir las garantías para la libertad y los derechos humanos.

Le Congregación General, además de elegir al nuevo superior general, ha reflexionado conjuntamente sobre la misión de la Compañía en este nuevo contexto.  Lo ha hecho fijándose en tres elementos fundamentales como son la comunidad, nuestra identidad y la misión a la que queremos responder.

Comunidad, cómo vivimos

La comunidad sigue siendo un desafío para los jesuitas.  No se trata tanto de la “comunidad concreta” sino de las relaciones que establecemos dentro de ella, y también de nuestros estilos de vida.  Necesitamos más coherencia entre lo que hacemos (misión), lo que somos (identidad) y cómo vivimos (comunidad).

Muchos de nuestros esfuerzos, llenos de buena voluntad, pierden mucha credibilidad porque nuestros estilos de vida no son coherentes con el mensaje que anunciamos.  Esto es muy evidente ante los desafíos medioambientales, no se trata sólo de conocer la encíclica Laudato si’ – y es muy importante conocerla- pero más importante el aplicarla, el implicarnos en ello mediante la transformación de nuestros estilos de vida personales y comunitarios.

Identidad, lo que somos

La identidad jesuita está marcada por una profunda experiencia de Dios que vivimos a través de los Ejercicios Espirituales.  La Congregación invita a cada jesuita a profundizar responsablemente en la experiencia de los Ejercicios.  Se trata de una renovación que comienza -y se sostiene- por el cuidado de nuestra vida interior.  De nuevo este deseo de coherencia: que lo que somos se exprese del mejor modo posible en lo que hacemos y en nuestro modo de vivir.

Misión, lo que hacemos

Por último, nuestra misión.  Este es sentido de nuestra existencia, no hemos sido fundados para “ser,” como si fuésemos una esencia estática flotando en el cosmos o una señal luminosa que apunta al cielo para indicar dónde puede que esté Dios; tampoco hemos sido fundados para solamente vivir juntos, porque no somos una orden monástica.  Los jesuitas hemos sido fundados, formados y vivimos para colaborar con Cristo en una misión de reconciliación y justicia.  Este es precisamente el título del principal texto aprobado por la Congregación.

Reconciliación y la consolación

La misión de los jesuitas hoy está guiada por una dinámica de reconciliación que promueve la justicia.  La reconciliación se desarrolla en los tres niveles que nos son ya conocidos: reconciliación con Dios, con los otros y con la creación.

La reconciliación con Dios quiere recoger todos los esfuerzos por el anuncio explícito del Evangelio, por cómo hacer para que Jesucristo sea conocido y amado.

La reconciliación con los otros es la expresión de nuestra búsqueda por un mundo más justo y en paz, aquí se reconoce cómo la Compañía se ha implicado en tres grandes áreas: las migraciones y los desplazamientos forzosos, con especial mención al Servicio Jesuita a Refugiados; el acompañamiento a minorías y pueblos marginados (como las comunidades indígenas, los Dalits y otros grupos vulnerables en los márgenes de la sociedad) y por último todas las formas de violencia que surgen de grupos fundamentalistas religiosos, se necesita que todos los creyentes nos unamos para mostrar que la experiencia religiosa, para ser auténticamente religiosa, rechaza la violencia.

Saludo Padre Arturo Sosa, el 31º Superior General de la Compañía de Jesús. Foto de: gc36.org

Saludo Padre Arturo Sosa, a la izquierda, el 31º Superior General de la Compañía de Jesús. Foto de: gc36.org

La reconciliación con la creación es el tercer gran área de esta misión, se trata del cuidado de la casa común como proclamó el Papa Francisco en Laudato si’.  El mismo Papa es el que ha destacado que afrontamos una sola crisis: socioeconómica y medioambiental, no son dos realidades separadas sino una sola amenaza para el futuro de la humanidad y del planeta.  Detrás de esta doble crisis está un modo depredador de relacionarse con la naturaleza y de usar a las personas poniéndolas al servicio de los intereses económicos.  El cuidado de la casa común necesita poner la creación de Dios (personas y naturaleza) en el centro si queremos tener un futuro sostenible.

Esta reconciliación con la creación requiere, por nuestra parte, una colaboración activa.  Debería, en primer lugar, movilizarnos para estar junto a los más vulnerables, compartiendo con ellos sus dificultades y sus esperanzas.  En segundo lugar, deberíamos modificar nuestros estilos de vida, buscando aquellos que son más respetuosos con el medio ambiente y más solidarios especialmente con los pobres y marginados.  Nuestra actividad debe tener siempre un fuerte fundamento intelectual, y no puede olvidar la celebración alegre para dar gracias “por tanto bien recibido.”  La Congregación hace mención expresa del Amazonas y la cuenca del Congo como dos lugares concretos en los que ya se ha iniciado la implicación de los jesuitas, y en los que se espera que el compromiso seguirá todavía con más intensidad.  Son dos regiones clave para el futuro del planeta.

En su visita a la CG 36 el Papa Francisco nos recordó la necesidad de “pedir la consolación.”  Este ministerio de reconciliación sólo puede ser recibido por nuestros hermanos y hermanas, si es un mensaje de esperanza.  La consolación supone que lo que nos mueve internamente es la alegría y la gratitud.  La consolación no es ingenua relación con el mundo, sino que comprendiendo toda su complejidad somos capaces de reconocer a Dios presente y activo.

Print Friendly

Este artículo también está disponible en:: Inglés

Etiquetas: , , , , , ,

One Response to Respondiendo a través de la reconciliación

  1. Robert V. Paskey, SJ en 5 Febrero 2017 en 12:25 am

    I am a Jesuit hospital chaplain serving a small Catholic hospital and a large city hospital in Portland, Maine, USA. The word we most use is “healing” which includes physical, mental, spiritual, interpersonal, social, theological, urban and environmental. Healing for me is reconciliation but deeper, more interior, more holistic. Jesus the Healer is also the Peacemaker, Redeemer and Savior.
    The architecture of a ministry of healing is not hierarchical or pyramidal but horizontal, social, communal, democratic. The priest in a ministry and community of healing recognizes that he is the first in need of healing, always. He learns to give and receive healing from God and from others.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Conexión, desconexión, reconexión: La visión radical de Laudato si’

30 Noviembre 2016

 

2016_11_30_reflection_photo1Anthony Annett, PhD

Al reflexionar sobre los aspectos de la encíclica Laudato si’ del Papa Francisco que parecen más relevantes para la COP22 y en las etapas sucesivas, me centraré en la interconexión, un tema que se extiende por toda la encíclica y explora tres puntos clave:

Laudato si’ establece una profunda conexión entre los seres humanos entre sí y con el mundo creado, y estas conexiones dan lugar a la responsabilidad ética.

Sin embargo, las ideologías predominantes del mundo moderno enfatizan una desconexión radical entre las personas y entre la humanidad y la creación.

Resolver los graves problemas a los que nos enfrentamos exigirá una reconexión que, a su vez, pide la conversión tanto a nivel individual como institucional.

El tema dominante de Laudato si’ es el de la conexión.  El florecimiento humano se basa en el respeto por los lazos que unen a las personas entre sí y a la creación; en el respeto por la dignidad de cada persona y el valor de todos los seres creados.  Sin embargo, gracias a una ideología desordenada ya una mentalidad errónea, estos vínculos se han desgastado y esta desconexión está en el origen de nuestras crisis económicas, sociales y ambientales.

El Dr. Annett con el Papa Francisco, que se unió brevemente a la Consulta Conjunta del Consejo Pontificio para la Justicia y la Paz y la Academia Pontificia de Ciencias sobre Laudato si’ y el Camino a la COP22 el 28 de septiembre de 2016 en el Vaticano. Foto de: pas.va

El Dr. Annett con el Papa Francisco, que se unió brevemente a la Consulta Conjunta del Consejo Pontificio para la Justicia y la Paz y la Academia Pontificia de Ciencias sobre Laudato si’ y el Camino a la COP22 el 28 de septiembre de 2016 en el Vaticano. Foto de: pas.va

La reconexión requiere una nueva orientación, una conversión a los valores que animan el desarrollo integral y sostenible – principalmente una noción profunda y amplia de solidaridad.  Esta conversión debe tener lugar a nivel individual, que es difícil, y el nivel institucional, que es más difícil.

Sin embargo, es realmente la única solución viable a nuestros problemas colectivos. Las iniciativas con raíces poco profundas están destinadas a fallar.  Y para asegurarnos de que las raíces corran profundamente, necesitamos civilizar y humanizar nuestras interacciones económicas y sociales.  Es por eso que el Papa Francisco llama a una “revolución cultural” que transforma nuestra noción de progreso y la forma en que miramos al mundo.  Esta es la verdadera visión radical de Laudato si’.

Este es un extracto del documento compartido por el Dr. Anthony Annett durante la Consulta Conjunta del Consejo Pontificio para la Justicia y la Paz y la Academia Pontificia de Ciencias sobre Laudato si’ y el Camino a la COP22  en Casina Pio IV, Ciudad del Vaticano, el 28 de septiembre de 2016.

El documento completo se puede ver y descargar en la Academia Pontificia de Ciencias.

 Tony Annett es asesor de cambio climático y desarrollo sostenible en Instituto de la Tierra Universidad de Columbia  y en Religiones para la Paz.  Economista de formación, su trabajo se centra en la intersección de la ética, la religión y el desarrollo sostenible. También es especialista en la enseñanza social católica y, en ese cargo, trabaja con el Consejo Pontificio para la Justicia y la Paz y la Academia Pontificia de Ciencias Sociales, especialmente en el contexto de la encíclica Laudato si’.  Puede ser contactado a través de su correo electrónico: aannett(at)ei.columbia.edu.

 

Print Friendly

Este artículo también está disponible en:: Inglés

Etiquetas: , , , , , ,

2 Responses to Conexión, desconexión, reconexión: La visión radical de Laudato si’

  1. +261 34 81 259 46 en 22 Diciembre 2016 en 2:59 pm

    Hello. May I make this request: could you please send the English version of any article you publish here. Many Thanks. Cyprien

    • sylvia en 28 Diciembre 2016 en 3:30 pm

      Hello Cyprien, thanks for your interest. All articles in Ecojesuit are in English and Spanish, and sometimes French. There is an indicator at the bottom of the article that informs the reader of the language translations available. Hope this helps, if there are further queries, please email us at ecojesuit(at)gmail.com. Thanks and peace of Christmas and the New Year!

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

¿Qué sucede cuando una comunidad empieza a planificar desde cero? Hacia una aplicación más amplia de los GIS para reducir los riesgos de desastres y planificar el uso de la tierra

30 Noviembre 2016
Reunión de la ESSC con el personal de DRR y GIS del gobierno local de Hernani al este de Samar sobre el trabajo colaborativo sobre fortalecimiento de las capacidades. Foto de: ESSC

Reunión de la ESSC con el personal de DRR y GIS del gobierno local de Hernani al este de Samar sobre el trabajo colaborativo sobre fortalecimiento de las capacidades. Foto de: ESSC

Dallay Annawi

Hernani y Marabut son dos ciudades costeras al Visayas oriental, la región central de Filipinas, que fueron devastadas por el tifón Haiyan en 2013 y que tuvieron que reconstruir su base de datos, mapas y planes desde cero, después de que la tormenta destruyera sus edificios municipales junto con sus mapas y registros.

Estas autoridades locales (LGU en inglés) reconocen que un sistema de información geográfica (GIS por sus siglas en inglés) es una herramienta útil para localizar y reconstruir mejor.  Les permite combinar su visión y planificación con otras áreas que son evaluadas por las agencias gubernamentales nacionales, identificando distintos riesgos, mediante la superposición de capas útiles de información a nivel local.

El Instituto de Ciencia Medioambiental para el Cambio Social (ESSC), un centro jesuita de investigación y formación en Filipinas, comenzó una serie de seminarios de formación en sistemas de información geográfica con el apoyo de la Red Xavier.

Explicar a los becarios del gobierno local la importancia de georreferenciar los mapas existentes. Foto de: ESSC

Explicar a los becarios del gobierno local la importancia de georreferenciar los mapas existentes. Foto de: ESSC

Se han diseñado tres módulos de capacitación para equipar al personal de las LGUs con las habilidades básicas para aplicar GIS en la planificación local.  El Módulo 1 ofrece una introducción sobre los GIS y orientación sobre cómo funcionó el software libre y de código abierto, Quantum GIS o QGIS.  El Módulo 2 cubre los ejercicios en las aplicaciones de mapeo y desarrollo de su base de datos en los centros de evacuación y sitios de reubicación, así como la cartografía de viviendas e instalaciones expuestas a peligros.  El Módulo 3 refuerza las habilidades introducidas en los módulos anteriores y presenta un marco para analizar los contextos de riesgo de desastres hasta el nivel barangay (aldea).  Algunos de los participantes habían asistido anteriormente a un entrenamiento GIS utilizando otro software proporcionado por una agencia nacional, pero el curso único no fue suficiente para llevarlos a un nivel realmente operativo.

El Sr. Lito Ogana, Responsable local de Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres (DRRM) en Hernani, reconoció que “lo importante es que adquiramos las habilidades que podemos aplicar en nuestra planificación local.”  Los conocimientos básicos en GIS recibidos por los alumnos fueron complementados con capacitaciones similares de GIS para la planificación del uso de la tierra y para la adaptación al cambio climático llevados a cabo por otras agencias.

Planificación y supervisión municipal

El Sr. Amado Cándido, Coordinador Municipal de Planificación y Desarrollo de Hernani, comparte que el GIS les permite tener una visión general del municipio con su topografía, ríos, carreteras, áreas urbanizadas y la susceptibilidad a los peligros (deslizamientos de tierra, inundaciones).

Como parte de su planificación a largo plazo del uso de la tierra, la LGU necesita identificar áreas en el interior que sean relativamente menos propensas a los peligros, y que se puedan desarrollar gradualmente para mantener a comunidades lejos de la costa.  Hernani está siendo pionera mediante la transferencia de todas las nuevas estructuras públicas a un área que está a salvo de inundaciones y deslizamientos de tierras.

El Sr. Alvin Cabanatan, del personal de apoyo de Tecnología de la Información también en Hernani, compartió que ahora son capaces de integrar capas de datos relevantes en sus planes.  Por ejemplo, recientemente adquirieron datos sobre los proyectos de reforestación en su municipio, lo que les permite intervenir en la planificación del uso de los bosques.

Integración de la situación local y datos técnicos a nivel barangay

A nivel barangay (aldea, la unidad menor de gobierno local en Filipinas) una aplicación GIS en el mapeo de las casas expuestas a los peligros y las respuestas permite a los alumnos integrar la situación local y experiencias con los datos técnicos, proporcionando una mejor comprensión de la posible reducción del riesgo de desastres para una comunidad.

En primer lugar, se identifican los peligros que pueden afectar a una comunidad y las condiciones naturales y sociales pertinentes que contribuyen a la propensión del área a los peligros.  En segundo lugar, todas las casas y las estructuras de la comunidad, son mapeadas en relación con las áreas consideradas propensas a peligros específicos.  Se recopilan datos sobre población y hogares para identificar a los grupos vulnerables que deben ser priorizados en la planificación de reducción de riesgos.  En tercer lugar, se identifican las estrategias de evacuación de la comunidad y otras respuestas (como los esfuerzos de reubicación, si los hay) para reducir los riesgos de las personas.

Este análisis inicial sobre la situación de reducción de riesgos de desastres proporciona la información de base para las preparaciones logísticas necesarias durante la evacuación en caso de un tifón o un fenómeno de precipitación abundante.

El personal del gobierno local de Marabut, Samar, que realizó la capacitación básica en SIG, tiene el reto de integrar la RRD en sus responsabilidades laborales en salud, trabajo social y otros servicios prestados a las personas. Foto de: ESSC

El personal del gobierno local de Marabut, Samar, que realizó la capacitación básica en SIG, tiene el reto de integrar la RRD en sus responsabilidades laborales en salud, trabajo social y otros servicios prestados a las personas. Foto de: ESSC

Formas de seguir adelante

Las LGUs necesitan recolectar datos de los barangays y desarrollar sus bases de datos, ya que los participantes desarrollan las habilidades básicas de SIG adquiridas, con la práctica.

Según el Administrador Municipal de Marabut, y ex alcalde, Percival Ortillo, “hay una necesidad de establecer de una vez por todas un conjunto de datos común de la población del municipio.”  Así mismo reconoce que no hay atajos para esta recolección de datos en el terreno y el procesamiento de esos datos de cara a la reconstrucción de las bases de datos del municipio.

La Marabut LGU debe proporcionar apoyo y tiempo suficiente para que los funcionarios se concentren en las tareas relacionadas con los GIS.  Lo más fundamental es el plan integral de uso de la tierra que juega un papel importante en la reducción del riesgo de desastres y constituye la base de todos los otros planes requeridos de las LGUs, como los planes de reducción local de riesgos, de contingencia, de refugio, y de adaptación al cambio climático.

El acompañamiento de las unidades locales de gobierno para adquirir una capacitación básica en GIS y encontrar nuevos modos de responder a las necesidades de cambio

El ESSC diseñó el entrenamiento GIS para crear un equipo estable dentro de las unidades de gobernabilidad local, ya que la recolección, administración, procesamiento y análisis de datos no puede ser hecho sólo por una persona.  Un planificador ambiental de la Autoridad Nacional de Desarrollo Económico y Desarrollo de la región oriental de Visayas sugirió que Hernani y Marabut podrían formar una unidad que coordine las tareas relacionadas con los SIG entre el personal; y que gestione una base de datos centralizada que sirva a las diferentes oficinas en la LGU.

Lo que ocurrió durante el entrenamiento fue que el personal tuvo tiempo para pensar sobre sus ideas y preguntas, experimentando por primera vez nuevas formas de investigar y comunicar sus preguntas para responder al cambio necesario.

Pensar geográficamente y expresar preguntas, pensamientos y desafíos tanto para los planificadores como para la población, crea nuevas formas de concienciación, participación y rendición de cuentas.

Dallay Annawi forma parte del personal de investigación de la ESSC y es la Coordinadora del Proyecto para la formación local de GIS y las actividades de mapeo de aldeas.

Print Friendly

Este artículo también está disponible en:: Inglés

Etiquetas: , , , , , , , ,

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Las protestas de Standing Rock y las preocupaciones de las Naciones Unidas sobre los derechos humanos y los pueblos indígenas

30 Noviembre 2016
Foto de: insideclimatenews.org

Foto de: insideclimatenews.org

Los miembros de la tribu Sioux de Standing Rock recolectaron el apoyo de las docenas de otras tribus en Dakota del Norte, EE.UU., en los últimos meses para protestar por el proyecto del Acceso al Oleoducto de Dakota (Dakota Access Pipeline) de 1.172 millas (1.890 kilómetros), propuesto en 2014, pero que se espera concluya este año.

La infraestructura valorada en 3.800 millones de dólares es un proyecto de la compañía Energy Transfer Partners, que trasladará diariamente 570.000 barriles de crudo fraccionado desde los yacimientos de petróleo Bakken en Dakota del Norte a una refinería cerca de Chicago, Illinois. El oleoducto conecta estos pozos de petróleo con los mercados de consumo y viaja una ruta indirecta a través del Medio Oeste y en Oklahoma, trasportando petróleo hasta Golfo de México.

El proyecto generó controversia ya que el oleoducto viajará por debajo del río Missouri, fuente de agua potable para la tribu Sioux de Standing Rock, y recorrerá los cementerios sagrados.

Hay tres implicaciones principales del Dakota Access Pipeline que reclaman las protestas. En primer lugar, el oleoducto destruye lugares donde los antepasados están enterrados y que ellos consideran sagrados. En segundo lugar, el oleoducto tiene impactos físicos directos en el territorio, desplazamiento de tierras y contaminación del agua, y los manifestantes creen que el proyecto representa una amenaza significativa para la calidad del agua potable. En tercer lugar, existen los riesgos potenciales de accidentes debidos a fugas y roturas, desastres que han ocurrido en oleoductos y gasoductos. En un informe de la revista Time, la Oficina de Seguridad de los Materiales Peligrosos y del Departamento de Transporte de los Estados Unidos reportó más de 3.300 incidentes de fugas y rupturas desde 2010.

La protesta ha atraído la atención de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos a través de su Relatora Especial sobre los derechos de los pueblos indígenas, Victoria Tauli-Corpuz, que apeló al gobierno de Estados Unidos a detener la construcción del oleoducto ya que plantea un riesgo significativo para el agua potable de la tribu Sioux de Standing Rock y amenaza con destruir sus cementerios y sitios sagrados.

“A la tribu se le negó el acceso a la información y se excluyó de las consultas en la etapa de planificación del proyecto, y las evaluaciones ambientales no revelaron la presencia y proximidad la reserva Sioux de Standing Rock en Dakota del Norte,” subrayó la Ponente Especial de la ONU. “De conformidad con su compromiso de aplicar la Declaración sobre los derechos de los pueblos indígenas, Estados Unidos debe consultar a las comunidades afectadas de buena fe y asegurar su consentimiento libre e informado antes de la aprobación de cualquier proyecto que afecte a sus tierras, en particular en relación con las industrias de recursos extractivo,” dijo la Sra. Tauli-Corpuz.

El Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas de la ONU también publicó una declaración el 22 de noviembre de 2016 sobre la escalada de la violencia contra los manifestantes desarmados en el lugar de la construcción, después de emprender una investigación.

El Sr. Álvaro Pop Ac, Presidente del Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas, y el Dr. Dalee Dorough y el Jefe Edward John, miembros expertos del Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas “condenan las condiciones agravadas que han empeorado cerca de los territorios tribales Sioux de Standing Rock.”

Y aunque entiende que “el presidente electo Trump es uno de los inversionistas en Energy Transfer LLC – la empresa que emprende la construcción del Oleoducto de Acceso de Dakota,” piden “al Presidente electo que use su capacidad para suspender la construcción que afecta al cumplimiento de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas y viola los derechos humanos de los pueblos indígenas.”

“Un paso en esta dirección sería una señal positiva hacia la búsqueda de una solución pacífica a los problemas relacionados con la falta de consulta y consentimiento de los pueblos de Sioux, así como el reconocimiento de sus derechos a tierras, territorios y recursos en relación con el proyecto Dakota Access Pipeline,” recoge la declaración.

Print Friendly

Este artículo también está disponible en:: Inglés

Etiquetas: , , , , , , , , , , ,

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Una China cambiante en un mundo y clima cambiante desde la perspectiva de una organización no gubernamental china

31 Octubre 2016
Voluntarios de CBCGDF desmontando trampas de aves en el Área de Conservación de China para la Espátula carinegra en Zhuanghue. Foto de: CBCGDF

Voluntarios de CBCGDF desmontando trampas de aves en el Área de Conservación de China para la Espátula carinegra en Zhuanghue. Foto de: CBCGDF

Esta es la segunda parte del documento del Ministro Hu Deping, que el Profesor Frederick Dubee del Instituto de Genómica de Pekín presentó en la Consulta Conjunta del Consejo Pontificio para la Justicia y la Paz y la Pontificia Academia de las Ciencias sobre Laudato si’ y el Camino hacia la COP22  en la Casina Pio IV, Ciudad del Vaticano, el pasado 28 de septiembre de 2016.

La Fundación para la Conservación de la Biodiversidad y el Desarrollo Verde de China (CBCGDF) entiende que su misión es crear conciencia ambiental y traducir esa conciencia en acción, ayudar y apoyar a la sociedad y a todas las partes interesadas en lograr cambios significativos.  Esto es para asegurar que el sueño de China no implode a través de las presiones de omisión, la inacción y el cáncer de los sistemas “egoístas” que demandan y extorsionan “el beneficio a cualquier precio.”  También hay justicia social necesaria y deben promoverse el uso y gestión de recursos participativo y sostenible.

La Fundación ha tomado en cuenta todo lo que se ha aprendido de la tremenda inversión en recursos, esfuerzo, innovación, dedicación que han entrado en los Objetivos de Desarrollo del Milenio.  El fracaso y el éxito han sido grandes maestros y las necesidades de las personas desfavorecidas y las exigencias de las generaciones futuras nos inspiran constantemente y nos provocan a evaluar de manera crítica y proactiva lo que debe hacerse, lo que debemos dejar de hacer y volver a examinar lo que estamos haciendo.  Y la planificación de hacer, a la luz de las complejidades y las interacciones de todo el sistema.

A través del Programa Guangcai de China, iniciado e implementado por empresarios privados chinos contribuyendo a reducir la pobreza de China en respuesta al “Plan 8-7” (que 80 millones de personas salgan de la pobreza en siete años), aprendimos que si el gobierno, el sector privado y las organizaciones no gubernamentales ponen sus competencias estratégicas en colaboración para proporcionar desarrollo social y económico sostenible y trabajo en las regiones más pobres de China, millones de personas podrían sacar a sí mismos y a sus familias de la pobreza y avanzar firmemente hacia una vida mejor en el futuro.

El CBCGDF se considera una plataforma sólida y eficaz para provocar, estimular y empoderar a individuos, instituciones, así como a organizaciones informales y formales, a pensar, a crear conciencia y a buscar la colaboración para actuar adecuadamente.  Permítanme compartir algunos ejemplos de cómo funciona esto:

Voluntarios de CBCGDF. Foto de: CBCGDF

Voluntarios de CBCGDF. Foto de: CBCGDF

A través del proyecto de Litigios de Interés Público Ambiental, el CBCGDF busca potenciar y apoyar a aquellos que desean ejercer sus derechos como ciudadanos para buscar reparación por daños ambientales.  A través de un enfoque integrado que incorpora la acción política y legislativa, el CBCGDF reúne a individuos y grupos atentos, así como a expertos e instancias decisorias del gobierno, órganos consultivos y legislativos y el sistema de justicia.  Esta colaboración e interacción fomentan el desarrollo, promulgación y aplicación apropiada de políticas, leyes, reglamentos y proyectos para apoyar de manera efectiva el impulso de China hacia el desarrollo centrado en las personas, las estrategias y objetivos para el desarrollo sostenible, compatibilidad medioambiental, la conservación de la biodiversidad y el desarrollo verde.

Al fomentar y facilitar el intercambio abierto de información e ideas y la colaboración que cruza los silos, límites internacionales y fronteras, el CBCGDF ayuda a ampliar la experiencia y los conocimientos y las capacidades innovadoras para abordar viejos y nuevos desafíos de maneras radicalmente diferentes.  Este espíritu y la realidad de la colaboración se pueden ver hoy en esta Consulta Conjunta. Se puede ver en la colaboración con los budistas de todo el mundo, con entidades basadas en la fe como la Fundación Amity.  Se puede ver en el respeto y la respuesta proactiva hasta en la maravillosa provocación de Laudato si’.

A través de programas como el Área de Conservación de China (CCAfa), la Fundación promueve e implementa un enfoque dirigido por los ciudadanos para asegurar la conservación y calidad de las áreas protegidas para la protección de animales, plantas, patrimonio cultural e histórico, recursos de gran valor para todos, ricos y pobres.  Hasta el momento, se han establecido 22 CCAfas en todo el país, incluidas las Áreas de Conservación de China para animales en peligro de extinción tales como grandes avutardas, gaviotas, delfines blancos chinos, plantas amenazadas como el arce chino (Acer pentaphyllum) y viejos azufaifos.  El CBCGDF también creó dos áreas de conservación de China para el cielo oscuro en Nagqu y Nagri, el Tíbet, que son las dos primeras áreas de conservación de China para luchar contra la contaminación lumínica.

A través del proyecto One Belt, One Road, China se compromete a apoyar los esfuerzos para buscar estilos de vida prósperos y sostenibles en un ambiente de paz y justicia.  El CBCGDF se compromete a trabajar con la gente de cada nación a lo largo de la Nueva Ruta de la Seda en colaboración con la ONU y otros en la preservación de la diversidad biológica y la promoción del desarrollo responsable.

Por favor, entiendan que si bien el CBCGDF es una plataforma, un apoyo e innovador para el progreso radical hacia la ecología integral, no es un valor anárquico sino que está en plena armonía con el espíritu y la dirección del gobierno y el pueblo de China.

Dr Jinfeng Zhou, secretario general de CBCGDF, presentando los Rubbings de Estela Nestoriana al Papa Francisco en el Vaticano, el 28 de septiembre de 2016. Foto de: pas.va

Dr Jinfeng Zhou, secretario general de CBCGDF, presentando los Rubbings de Estela Nestoriana al Papa Francisco en el Vaticano, el 28 de septiembre de 2016. Foto de: pas.va

Compartir abiertamente, colaboración y la juventud en el cuidado de nuestra casa común

Para concluir, debemos recordar que, si bien las necesidades y las amenazas son graves y urgentes, hay que tener cuidado con la tentación de depositar esperanzas indebidas en soluciones rápidas, en acciones centradas en una parte del problema, sin tener en cuenta la inviolabilidad del todo y la interdependencia de cada uno de sus componentes entrelazados.

Debemos estar comprometidos con el intercambio abierto de información, experiencias y conocimientos.  Debemos entender que la colaboración dentro y fuera de nuestro país es la vía más efectiva para el desarrollo sostenible.

Y mientras debemos respetar la sabiduría que viene con la edad y la experiencia, debemos poner gran énfasis en nuestra juventud y enfocarnos en asegurar que ellos puedan desarrollar el conocimiento, la creatividad y el carácter, la fuerza moral y la fortaleza y la sabiduría para participar desinteresadamente, para convertirse en colaboradores activos e innovadores en la construcción de un mundo mejor, un mundo de bienestar, de armonía y de justicia y paz para todos.

El Papa Francisco nos recuerda que la ciencia en su mejor momento puede ayudarnos a escuchar los gritos de la tierra, nuestro hogar común, y sabemos que nuestros corazones nos ayudan a escuchar los gritos de los pobres, nuestras hermanas y nuestros hermanos.  Nuestra tarea, nuestra responsabilidad, nuestro privilegio es muy claro.

Xie xie nimen (Gracias).

La Fundación China para la Conservación de la Biodiversidad y el Desarrollo Verde es una organización independiente sin ánimo de lucro con sede en Pekín y fundada en 1985, dedicada a la protección del medio ambiente, la vida silvestre y la conservación de la biodiversidad.  Para obtener más información, visite su página de Facebook y Twitter.

Print Friendly

Este artículo también está disponible en:: Inglés

Etiquetas: , , , , , , , , , ,

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Un legado perdido

31 Octubre 2016
Foto de: sprep.org

Foto de: sprep.org

Tulau Overhoff

El Consejo Juvenil de Pohnpei en Micronesia patrocinó un concurso de jóvenes sobre los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODSs) para estudiantes de secundaria que fueron invitados a seleccionar los ODS más importantes para la juventud.  Los concursantes escribieron poemas, canciones, ensayos o crearon algún arte para explicar sus opciones.  Tulau Overhoff, estudiante de grado 11 de la Escuela Secundaria Católica Nuestra Señora de la Misericordia de Pohnpei, Micronesia, presentó un poema titulado Un Legado Perdido, que ilustra SDG 13, sobre la adopción de medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus impactos.

Tulau estudia y vive en Pohnpei, en los Estados Federados de Micronesia, y junto con otros pequeños estados insulares del Pacífico, estas islas corren los mayores riesgos por el aumento del nivel del mar.  Las comunidades, que viven principalmente en áreas costeras y atolones a nivel del mar, dependen en gran medida de los recursos naturales de la tierra y del mar, lo que les hace sumamente vulnerables, física y económicamente, a los impactos del calentamiento global.  El aumento de las temperaturas y del nivel del mar, las oleadas de tormentas, la erosión costera, las inundaciones y la sequía amenazan sus vidas y sus medios de vida.

Con esto, la COP22 en Marrakech se centra en la situación de los pequeños estados insulares en desarrollo, aparte de África, ya que las respuestas mundiales deberán contar con estas regiones más vulnerables del mundo.  Este es el poema de Tulau:

Un legado perdido

En el corazón de Micronesia, un lugar que cuenta con más océano que tierra

Un abuelo se paró con su nieto en una isla de arena

Cuando el anciano empezó a hablar con una voz muy frágil,

Comenzó a contarle al pequeño su historia personal.

 

“Hace mucho tiempo, antes de que nacieras,

Yo era un niño que vivía en una Tierra muy diferente.

Era una Tierra mucho más fresca con tormentas menos violentas,

Lleno de muchos lugares especiales como Pohnpei, nuestra isla.

Para que veas, este montón de arena que crees que es tan pequeño

Es todo lo que queda de un hermoso atolón.

Este era nuestro verdadero hogar, el lugar de nacimiento de nuestro clan.

Donde empezó nuestra orgullosa cultura isleña.

 

Recuerdo la costa nacarada sombreada por muchas palmeras,

La laguna abierta que trajo una refrescante brisa tranquila,

La exuberante vegetación verde que cubría la tierra,

Y las comunidades de vecinos trabajando juntos, de la mano.

Había mujeres recogiendo uht y mahi de cada árbol

Y los hombres navegando en sus canoas para pescar en el mar.

Recuerdo relajarme en el sol sin ni siquiera un solo cuidado

Como las risas de la familia, amigos y niños llenaban el aire.

Fuimos bendecidos con tierra y mares de tanta abundancia,

que vivimos con el ambiente en armonía y paz.

 

Pero en el otro lado del mundo, en tierras tan extrañas,

Las máquinas del hombre comenzaban a cambiar.

Mientras sus coches, aviones y fábricas corrían a toda velocidad,

Esparcieron los desechos en respuesta a la codicia humana,

Cuando estos gases llegaron al aire, el cielo se tiñó,

Perturbando el delicado equilibrio que la naturaleza había mantenido.

Debido a este desequilibrio, el planeta Tierra se calentó,

Derritiendo las capas de hielo y aumentando el agua de mar.

 

Tulau con su profesor de secundaria

Tulau con su profesor de secundaria

Todas las señales estaban allí, pero todavía se ignoraban,

Sólo viéndolos como problemas que no podíamos permitirnos

Pero pronto, los efectos de este cambio dejaron huella

Y las fuerzas de la naturaleza estarían fuera de nuestro control

A medida que el sol se calentaba más que mil cerillas encendidas,

Destruyó casi todos nuestros cultivos de malanga.

Entonces la subida de las aguas del océano provocada por la codicia del hombre

Inundó nuestros hogares y los dejó devastados.

Y como la sal del mar entró en nuestros campos,

Las plantas que cultivábamos ya no podían producir.

 

Cuando empezamos a darnos cuenta, ya era demasiado tarde.

El mundo había condenado a nuestras islas a un destino terrible.

A medida que las aguas se calentaban, los coloridos arrecifes de coral perecieron,

Y alejamos la vida marina que nosotros, los isleños queríamos.

Ésa fue la última gota; Era o ‘quedarse o morir”

Así que empaquetamos nuestras cosas y tristemente nos despedimos de nuestra isla.

Cuando nos fuimos de nuestra casa, dejamos atrás nuestra identidad,

Pero los recuerdos de ese lugar nunca han dejado mi mente.

Finalmente encontramos un nuevo hogar en la isla de Pohnpei

Mientras nuestro pobre atolón retrocedía lentamente hacia lo que ves hoy

 

Ahora escuche atentamente, joven, a lo que voy a decirle

Deje que estas lecciones que ha aprendido sean de gran valor.

Estudie cada uno de los problemas de la naturaleza en la forma en que se presenta

Para que podamos entenderlos mejor y encontrar formas de prevenirlo

No cometas los mismos errores que hicimos antes

Al esperar para esperar algo más.

Todavía hay esperanza para usted y su generación,

Porque todos ustedes son el futuro de esta nación isleña.

Hable por su gente, siempre que vosotros decidáis

Pero asegúrese de tener el resto del mundo a su lado

Sé que lo harás; Vas a ser fabuloso

Proteger nuestras islas, nuestra cultura y todo el Pacífico.”

Print Friendly

Este artículo también está disponible en:: Inglés

Etiquetas: , , , , ,

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

GC36 y Laudato si’, reconciliación en el mundo

31 Octubre 2016
Más de 200 delegados en la 36ª Congregación General de la Compañía de Jesús se reunieron en Roma y eligieron al Padre Arturo Sosa como nuevo superior general, que asumió la dirección del Padre Adolfo Nicolás y también abordó asuntos de misión, gobernabilidad y el estado de la Compañía en un mundo cambiante. Foto de: gc36.org

Más de 200 delegados en la 36ª Congregación General de la Compañía de Jesús se reunieron en Roma y eligieron al Padre Arturo Sosa como nuevo superior general, que asumió la dirección del Padre Adolfo Nicolás y también abordó asuntos de misión, gobernabilidad y el estado de la Compañía en un mundo cambiante. Foto de: gc36.org

El Padre Arturo Sosa, elegido el pasado 14 de octubre como 31º Superior General de la Compañía de Jesús durante la 36ª Congregación General, pide una “reconciliación en el mundo” que significa que “tenemos que luchar por la reconciliación entre los seres humanos, la reconciliación con Dios y con el mundo creado.”  Las respuestas de los jesuitas a un mundo que cambia rápidamente, las preocupaciones ambientales, la pobreza y la violencia están desafiando a sus ministerios en todo el mundo.

Y con Laudato si’, los llamados a responder a las preocupaciones sociales y ambientales necesitan transformación a una acción urgente local y globalmente, a medida que los límites planetarios son violados y los sistemas económicos llevan a una mayor exclusión de los pobres.  El Papa Francisco hace un llamamiento individual por una ecología interna que fortalece y da sentido a una ciudadanía ecológica.

José Ignacio García, SJ, Coordinador del Apostolado Social de la Conferencia de Provinciales Jesuitas de Europa y delegado en la CG36, comparte sus reflexiones sobre cómo Laudato si’ está promoviendo el diálogo sobre la ecología.  Ecojesuit comparte este breve video de GC36.org donde el Padre José Ignacio habla de cómo Laudato si’ se incorpora a la misión jesuítica:

“El Papa Francisco ha dado un gran paso adelante y ha producido un marco que es original y desafiante para la Iglesia y para el mundo entero.  Esta es la encíclica Laudato si’.

“No podemos hacer frente a la pobreza, no podemos mirar a un mundo diferente, sin ser conscientes de las conexiones ambientales en todas estas situaciones.  Hay límites físicos en este planeta, estamos empujando estos límites, y necesitamos cambiar este paradigma.

“Entiendo que para muchas personas esto es difícil de aceptar porque hay una sensación de que lo estamos haciendo bien porque estamos disfrutando de una vida mejor.  Pero lo que está sucediendo es que ponen en riesgo el futuro del planeta y ciertamente el futuro de las próximas generaciones.

“Esto no es algo que se resuelva porque ‘yo compro este producto’ o porque ‘dejo de comprarlo.’  La verdadera transformación pasará por los corazones y las mentes de todos nosotros, y por eso nuestras convicciones religiosas pueden ser cruciales.

“Somos capaces de dar un testimonio de solidaridad, de compromiso, de misericordia.  Debemos ser capaces de estar cerca de los que más sufren y estar dispuestos a movilizar nuestros esfuerzos para contribuir a aliviar su dolor y sufrimiento.

“Necesitamos entender el fenómeno, necesitamos usar la ciencia. Laudato si’ es un maravilloso ejemplo de diálogo entre la ciencia y la fe.

“Y necesitamos fundamentar nuestras acciones, nuestros cambios, no de una manera que va y viene, sino en nuestras convicciones profundas.  Pensando que esto será coste cero, esto es imposible.  Tenemos que asumir que será un costo para todos nosotros y también para las corporaciones y el mundo de los negocios.

“Pero creo que tenemos que ir más allá de esta mentalidad a corto plazo.  Si podemos entrar en una mentalidad a medio y largo plazo, creo que podemos darnos cuenta de que el cambio está ahí y que las posibilidades de una nueva forma de diálogo también es posible.”

Print Friendly

Este artículo también está disponible en:: Inglés

Etiquetas: , , , , , ,

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

CIDSE recomienda como derechos fundamentales la protección de derechos humanos y medio ambiente para un Consenso Europeo sobre el Desarrollo

31 Octubre 2016
Foto det: cidse.org

Foto det: cidse.org

CIDSE, una alianza internacional de organizaciones católicas de desarrollo, compartió recientemente su último documento político ¡Haga fundamentales los derechos humanos y la protección ambiental! Recomendaciones para la revisión del Consenso Europeo sobre el Desarrollo.  Con la intención de que la Unión Europea (UE) actualice el Consenso para reflejar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (SDG) y la Agenda 2030, CIDSE considera que el Consenso renovado debe formar parte de una agenda europea integrada que aborde todas las dimensiones de la política y acción de la UE, dentro y fuera de las fronteras, para llevar a cabo la visión establecida en la Agenda 2030.

El respeto a los derechos humanos, la igualdad de género y el cuidado del medio ambiente son valores centrales que el Consenso renovado debe integrar, en consonancia con la Agenda 2030, que reconoce como derecho fundamental la promoción de la dignidad humana.

La CIDSE propone enfoques clave para que el consenso renovado se base en principios extraídos de la Enseñanza Social Católica, especialmente de la Carta Encíclica del Papa Francis, Laudato si’ (LS), sobre “Cuidado de nuestra casa común.”

Un nuevo Consenso Europeo para el Desarrollo debe ser lo suficientemente audaz como para cuestionar la noción de los seres humanos, la Tierra y sus recursos simplemente como “eventuales «recursos» explotables, olvidando que tienen un valor en sí mismas” (LS 33).  El empoderamiento y los mecanismos de participación basados en los derechos humanos permiten un gran aprendizaje de las comunidades y naciones enteras de Pueblos Indígenas que ya viven las soluciones y alternativas que se buscan.

“Los derechos humanos y la protección del medio ambiente no deben ser moneda de cambio en el comercio y otros acuerdos sino el punto de partida,” dijo Jean Letitia Saldanha, asesora política senior de CIDSE.

Las recomendaciones también reflejan el diálogo continuo con sus compañeros y socios en todo el mundo sobre el cambio de paradigma necesario para que la familia global actual y futura viva en salud y prosperidad en armonía con la tierra y entre sí.  Esto incluye la adopción recomendada de un enfoque sistémico integrado y el abandono de las soluciones tecno-céntricas dominantes que se proponen para hacer frente a los retos de la agenda de Desarrollo Sostenible. Por ejemplo, para abordar el desafío básico del Programa 2030 de hambre y malnutrición, es esencial adoptar un enfoque que abarque la complejidad y su naturaleza constituida por múltiples capas de los sistemas agrícolas y de producción y consumo de alimentos.

 CIDSE son las siglas en francés de la organización “Coopération Internationale pour le Développement et la Solidarité” que puede traducirse como Cooperación Internacional para el Desarrollo y la Solidaridad.

Print Friendly

Este artículo también está disponible en:: Inglés

Etiquetas: , , , , , , , , , , ,

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Una visión desde el terreno: Retos climáticos en países en desarrollo

15 Octubre 2016

photo-1-06-october-2016-editorialPedro Walpole, SJ

Habló de cosas que se ven actualmente y de lo que las organizaciones de Asia Pacífico están buscando cuando hablan de cuatro áreas de cambio, todas interconectados.  El objetivo es identificar los principales desafíos y contribuir al fortalecimiento de las relaciones y sistemas, centrándose en las experiencias y lecciones aprendidas.

¿Cómo está el mundo del cambio climático ‘en el campo’ y qué estamos llamados a salvar?  Recientemente un amigo retransmitió eventos locales, donde una mujer rural mató a sus cuatro hijos y luego se suicidó.  Una semana más tarde, su marido se suicidó.  Esta es una historia muy triste de una familia muy pobre en la desesperación.

¿Cómo pueden los pobres asegurar las necesidades cotidianas y al mismo tiempo recibir ayuda para sostener los recursos naturales que les rodean?  ¿Cómo podemos tener la producción de ciclo y estilos de vida que se preocupan para incluir otros sin residuos?  ¡Eso sería realmente una buena noticia!

 

Cuatro áreas de cambio y desafío 

1. Cambio climático y resiliencia que nos reta a reducir la vulnerabilidad y a aumentar medidas de adaptación que cambian el status quo

El tifón Haiyan fue una tormenta perfecta, a través del Océano Pacífico durante seis días en noviembre de 2013, en su paso por la ciudad de Tacloban, Filipinas.  Las mediciones científicas y realidades sociales de la vulnerabilidad y la infraestructura eran conocidas antes del fenómeno.  Sabíamos lo que venía, pero no la forma de actuar.  Necesitamos romper el ciclo de la vulnerabilidad.

El conocimiento no es la acción.  La ciencia y la tecnología no tienen un impacto sin compromiso personal, político y económico.  La ciencia puede apoyar más activamente transformaciones sociales comprometiendo elementos de la sociedad en sus preocupaciones.  La definición de los riesgos, responsabilidades y el protocolo es fundamental para hacer frente a las vulnerabilidades al cambio climático y contar con estrategias eficaces de evacuación de la comunidad.

El principio de precaución debe ser ahora una norma para hacer frente a las preocupaciones ambientales.  La certeza científica debe prevalecer como un punto y la hora de una acción integral.

Con alivio y reconstruyendo mejor en Banda Aceh, la evaluación en Filipinas revela la necesidad de aprender una nueva forma de gobierno en tiempos de crisis.  Los desafíos en el terreno de la comunicación y el aprendizaje social, la gobernabilidad y la solidaridad son evidentes.

Hubo 10 lecciones aprendidas de estas experiencias dolorosas:

  1. La vulnerabilidad social donde los pobres están expuestos a los peligros en un determinado momento acaba en desastre.
  2. La comprensión de la gama de riesgos de desastres es esencial para una mejor planificación y respuesta.
  3. Adaptación de necesidad debe producirse sin antes tener que quedar convencido por la experiencia local de desastre.
  4. La infraestructura de seguridad y la preparación social deben permitir y potenciar a las comunidades locales.
  5. Fortalecimiento de las capacidades locales y la participación más amplia en la gobernanza para la reducción de riesgos y una mayor seguridad humana.
  6. Gobierno de emergencia eficaz por el gobierno y otros organismos piden normas y rendición de cuentas, no el status quo de burocracia gubernamental de “tiempo ordinario.”
  7. Es esencial que el rediseño de alivio continúe construyendo comunidades mejores y más sostenibles que sean ecológicamente sostenibles y socialmente y económicamente inclusivas si se reduce un desastre futuro.
  8. Se necesita priorización nacional de la ciencia enfocada en el problema y su comunicación.
  9. La inclusión social y económica es fundamental para reducir el riesgo y la creación de resiliencia.
  10. La resiliencia significa un medio de vida donde las personas puedan vivir en mejores condiciones económicas y reducir así su vulnerabilidad y construir relaciones con la comunidad.

Incluso con estas lecciones, el cambio a las economías nacionales de bajo consumo en carbono es urgente.  Un estilo de vida de carbono hace que nuestros centros urbanos asiáticos apenas sean habitables.  El Gobierno de la ciudad de Beijing en diciembre pasado emitió una “alerta roja” y las escuelas y sitios de construcción cerraron, el tráfico estaba restringido.  La contaminación del aire alcanzó 500μ/m3 y en otras ciudades esta se duplicó e incluso triplicó, lo que llevó al gobierno a responder e implementar nuevas políticas.

El tipo de ciencia que necesitamos es una ciencia donde nos importen las personas.  La ciencia no es simplemente un problema de conocimiento sino de la identificación de problemas de la sociedad y el establecimiento de éstos como las prioridades de la investigación y la comunicación.  Se necesita un gran compromiso en la ciencia de la sostenibilidad, ya que involucrar a la sociedad en la solución de problemas requiere mucho ajuste de todos los sectores para confiar y trabajar juntos.

Los límites del planeta cuando se ponen en el paisaje son más fáciles para que la gente vea donde conectan y pueden contribuir. El cambio climático, la contaminación del aire y la acidificación de los océanos se deben a la utilización de combustibles fósiles. El uso de combustibles fósiles no es un límite planetario, sino una frontera de la economía global diseñado en la actualidad. Foto de: Environmental Science for Social Change (ESSC), Philippines

Los límites del planeta cuando se ponen en el paisaje son más fáciles para que la gente vea donde conectan y pueden contribuir. El cambio climático, la contaminación del aire y la acidificación de los océanos se deben a la utilización de combustibles fósiles. El uso de combustibles fósiles no es un límite planetario, sino una frontera de la economía global diseñado en la actualidad. Foto de: Environmental Science for Social Change (ESSC), Philippines

2. La tierra y el cambio de uso de las relaciones en el paisaje que nos retan a aumentar la cobertura forestal, reducir el uso de químicos en la agricultura comercia  y mejorar el agua

Los límites del planeta cuando se ponen en el paisaje son más fáciles para que la gente vea donde conectan y pueden contribuir.  El cambio climático, la contaminación del aire y la acidificación de los océanos se deben a la utilización de combustibles fósiles.  El uso de combustibles fósiles no es un límite planetario, sino una frontera de la economía global diseñado en la actualidad.

Otras fuerzas impulsoras son el cambio de uso del suelo y novedosas entidades, muchas de las que se suman a las amenazas para la agricultura y la biodiversidad.  Estos tres límites fundamentales afectan a la estabilidad de los otros límites y también la marginación y migración de los pobres.

Hemos visto la pérdida de bosques en todos los países de Asia, con la expansión de las plantaciones de palma de aceite como conductores recientes.  Para Indonesia, tanto la pérdida de tales sumideros de carbono y liberación de carbono a la atmósfera son un tema de preocupación mundial.  La Corte Constitucional del país anuló recientemente la propiedad del gobierno en las áreas consuetudinarias y dictaminó que “los miembros de las sociedades tradicionales tienen derecho a utilizar la tierra… para satisfacer sus necesidades personales y familiares.”

Políticas y el fortalecimiento de un marco legal son esenciales en el tratamiento de la propiedad nacional de los problemas y el control de los abusos de las empresas internacionales.  Otro ejemplo es la acción legal emprendida en China durante los líquidos tóxicos vertidos en el desierto de Tengger, un derrame de petróleo en la bahía de Bohai y violaciones de los umbrales de emisión de vehículos importados.  Una nueva ley ambiental de 2015, ahora permite el litigio de interés público. 

3. Las necesidades de seguridad alimentaria y de recursos nos retan a asegurar que la producción y distribución de alimentos es socialmente equitativo, de acuerdo con las necesidades de las personas

El desarrollo social no ha seguido el mismo ritmo que el rápido crecimiento económico, y hay “dos caras de Asia -. uno de progreso y la prosperidad, la otra de la pobreza continua.” (ADB 2013)  El aumento de los ingresos y la riqueza siguen impulsando una mayor demanda de más alimentos ricos en proteínas, con enormes implicaciones en la producción de alimentos.  La subida de precios, especialmente del arroz y el trigo afectan a la soberanía alimentaria con mayor impacto en los.  Con un 60% de la población que depende de la agricultura local, el cambio climático es un desafío importante para la seguridad alimentaria.

Los sistemas de producción y distribución de alimentos actuales no logran alimentar al mundo.  La agricultura produce suficiente para 12-14 mil millones de personas, suficiente incluso para la población proyectada 2050 y todavía, uno de cada ocho de la población mundial sufre de desnutrición crónica.  La causa del hambre no es la falta de alimentos, pero la falta de acceso y la incapacidad para comprar.

Con el aumento de la urbanización, como ocurre en China, el mantenimiento de la seguridad alimentaria será una prioridad en la región a medida que las tierras de cultivo se vuelvan escasas, además de la rehabilitación de tierras altamente contaminadas y la restauración de los acuíferos.  Los agricultores también están envejeciendo (en Filipinas, el promedio de edad es de 57) y los jóvenes rurales son cada vez más indiferentes, entre otras razones debido a la fuerza de trabajo implicado y los riesgos resultantes de la inseguridad.

4. La cultura, los medios de vida y la integridad que nos retan a encontrar un sentido de pertenencia en cada cultura y país, mientras que los medios de vida asegura una calidad de vida y dan razón para vivir

China ha adoptado programas basados en la silvicultura para mejorar las condiciones ambientales y reducir la pobreza rural, con relativo éxito en el aumento de la cubierta forestal y los ingresos de los hogares rurales.  Las experiencias de las comunidades en los condados de Ningshan, Anhua, y Ledu ilustran el impacto de la reforma de la tenencia forestal colectiva, en la mejora de los ingresos y el empleo, garantizando al mismo tiempo los niveles de protección del medio ambiente.

En la era moderna de la medicina, es difícil entender cifras como el 65-80% de la población mundial que dependen de medicamentos derivados de los bosques como la atención primaria de salud.  Sin embargo, la tribu Yao que viven entre las montañas del sur y el sudoeste de China, o Dzao, en las montañas de Vietnam, Laos, Tailandia y Myanmar son uno de los cimientos de la medicina china actual.

Las culturas son relaciones de vida, no simplemente formas conservadas del pasado así que hay una necesidad de adaptación.  Algunos de los jóvenes Pulangiyen que viven en la tierra de sus antepasados en Mindanao, Filipinas, están construyendo un nuevo camino.  A los jóvenes les gustan las motos, teléfonos celulares, computadoras y el mundo moderno.  Sin embargo, también pasan su tiempo plantando árboles en las pendientes más pronunciadas que protegen manantiales de agua mineral de la comunidad.

Los pueblos indígenas no tienen por qué ser simplemente peones en la tierra de sus antepasados, pero dignos contribuyen a la riqueza y sostenibilidad de la sociedad.  El papel de estas comunidades en el manejo forestal tiene que ser parte integral de sus prácticas y se puede compartir más ampliamente si se respeta su contribución a los servicios ecológicos.  Estas comunidades no son meramente destinos turísticos y museos vivos sino experiencias de aprendizaje críticos para nuestras comunidades urbanas y académicas.

El fomento de una comunidad de práctica para conciliar con la creación nos ayuda a la red de manera más eficaz por la justicia.  Si colaboramos el impacto de nuestras acciones se extienden y ganamos más comprensión, e incluso las pequeñas acciones, puede que conecten con lo global.  Aprendizajes son mayores cuando hay una acción conjunta.

Seminario Conjunto del Consejo Pontificio para la Justicia y la Paz y la Academia Pontificia de las Ciencias sobre Laudato si' y el Camino hacia el COP22 en Marrakech. Foto de: Pontifical Academy of Sciences

Seminario Conjunto del Consejo Pontificio para la Justicia y la Paz y la Academia Pontificia de las Ciencias sobre Laudato si’ y el Camino hacia el COP22 en Marrakech. Foto de: Pontifical Academy of Sciences

Resumen

Con más de la mitad de la población del planeta, muchas de las poblaciones más vulnerables de los pobres son rurales.  Mientras que poseen una cierta flexibilidad para subsistir, no se pueden estirar más y los entornos en los que viven son de nuevo más vulnerables.  Del mismo modo para las poblaciones pobres urbanas, la inclusión social y económica es urgente.  Tengo cuatro puntos principales que en parte se resumen:

1. ¿Cuál es la visión?

En busca de una mayor conectividad, los gobiernos son cada vez más conscientes de su responsabilidad por la condición de la inmensa mayoría de su pueblo que son pobres y esto se incide sobre las discusiones a nivel nacional de crecimiento económico, a sabiendas de que el ‘efecto de goteo’ no funciona.  Algunas acciones enfocadas rurales que podrían ser cruciales son:

  1. a) el suministro de crédito y los seguros y la inclusión de los agricultores en más de gestión de recursos de las preocupaciones ambientales
  2. b) la regeneración de los bosques, los suelos y los recursos hídricos, control de los productos químicos en la agricultura comercial, y la regulación de la alimentación animal
  3. c) la educación de jóvenes se centró en el liderazgo en el servicio y la educación sobre las funciones sociales y ambientales de las personas.

 2. La planificación de escenarios y ‘qué pasa si’

Necesitamos un lenguaje en el gobierno, no de crisis o de negación, sino de la planificación de escenarios, la gestión adaptativa, y la aceptación de la incertidumbre y de falta de control.  Palabras y acciones clave son la sostenibilidad, el desarrollo humano, la integridad de la biosfera, mapas de carreteras y la planificación de escenarios, no la eficiencia y el rendimiento máximo.  Toda la sociedad necesita un sentido de comunidad más profundo y de los roles sociales y medioambientales que forman “comunidades de práctica.”

3.Valor del proceso de la COP

Probablemente reconocemos con Driss El Yazami, responsable de las actividades de la sociedad civil durante la COP22, los elementos cruciales y básicos de la COP22 y los problemas y necesidades de África.  Es a través del sentido más profundo de la humanidad que él llama al “universalismo” que permite a todos actuar juntos “incluso si las responsabilidades históricas y los efectos futuros no son compartidos por igual.”

4. La compasión y la práctica de Laudato si’

Laudato si’ coloca el medio ambiente y los pobres en el centro del cambio climático y las discusiones de desarrollo sostenible. En el mundo católico de Asia Pacífico, donde traducido y compartido, en primer lugar supone una experiencia de compasión hacia los pobres que alguien comparta su dolor y sufrimiento.

La conversión ecológica necesaria para lograr un cambio duradero es también una conversión de la comunidad a una nueva forma de practicar el cambio juntos e implica, primero, la gratitud y el reconocimiento de que el mundo es un regalo.

Este artículo es una versión abreviada de la ponencia presentada por Pedro Walpole, SJ a la Consulta Conjunta del Consejo Pontificio para la Justicia y la Paz y la Academia Pontificia de las Ciencias sobre Laudato si’ y el Camino a COP22 en Villa Pía, Ciudad del Vaticano, el pasado 28 de Septiembre.  Pedro es el coordinador del programa de Reconciliación con la Creación de la Conferencia Jesuita de Asia Pacífico.

El documento completo se puede ver y descargar en la Academia Pontificia de las Ciencias.

Print Friendly

Este artículo también está disponible en:: Inglés

Etiquetas: , , , , , , , ,

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Un cambio en China en un mundo y un clima cambiante

15 Octubre 2016
La China rural y urbana en busca de un desarrollo sostenible. Foto de: thenatureofcities.com

La China rural y urbana en busca de un desarrollo sostenible. Foto de: thenatureofcities.com

Minister Hu Deping

Ecojesuit está encantado de  compartir la primera parte del documento del ministro Hu Deping que el profesor Frederick Dubee del Instituto de Genómica de Pekín presentó en la Consulta Conjunta del Consejo Pontificio para la Justicia y la Paz y la Pontificia Academia de las Ciencias el Laudato si’ y el Camino a COP22 en la Casina Pío IV, Ciudad del Vaticano, el pasado 28 de Septiembre de 2016.

Para proporcionar un poco de perspectiva, permítanme empezar por aclarar que nací en noviembre de 1942 y he sido testigo de primera mano de una variedad de puntos durante la larga y ardua trayectoria del pueblo chino, desde la esclavitud del hambre, la pobreza, el analfabetismo, a una sociedad – todavía a cierta distancia- donde todos puedan acceder al material básico y requisitos inmateriales para una vida decente con bienestar, dignidad y oportunidades.

A pesar de muchas dificultades y contratiempos, los progresos realizados por China para erradicar el hambre y reducir la pobreza es uno de los grandes logros de la humanidad, y que debe mucho no sólo a una gran visión y al trabajo de los chinos, sino a los aportes desinteresados de las personas y las instituciones de todo el mundo.  Nuestro antiguo proverbio dice: “Cuando bebas el agua dulce del pozo, nunca olvides a los que han ayudado a construirlo.”  Permítanme asegurarles que China tiene una larga memoria.

Como ciudadano profundamente involucrado y responsable, como muchos otros, he observado que el rápido crecimiento de China se basa cada vez más en alto consumo de energía, la contaminación excesiva, altas emisiones y baja eficiencia. En ese momento, yo y otros urgimos al Gobierno y empresas a centrarse en el desarrollo sostenible.  Nació el término “locomotora verde” y la tarea de “construir una locomotora verde para China” tenía como misión retirarse de la economía mundial al tiempo que la sostenibilidad aumentaba la calidad de vida de todos los ciudadanos chinos y el aumento de la capacidad de China de contribuir a la construcción de un mundo mejor para todos.

Como todos pueden apreciar, este cambio en la dirección de un gigante y la rápida evolución está lleno de desafíos, obstáculos y peligros y exige tiempo y cuidado.  Se requiere reorientación total que afecta a distintos conjuntos de valores y la identificación de nuevas estructuras prioritarias.  Se hizo necesaria la construcción de conciencia y mejorar la educación.  Se requiere la creación y adopción de nuevas tecnologías.  Y, sobre todo, que sólo podría tener éxito con un fuerte liderazgo gubernamental, políticas de compras y el compromiso de las personas.

Un amplio panorama

A medida que se está avanzando en contra de los objetivos de la erradicación del hambre y reducción de la pobreza, el Sr. Deng Xiaoping mejoró el antiguo concepto de “Xiaokang” – “una sociedad relativamente acomodada para todos,” con la idea de que esto sólo podría lograrse y mantenerse con la debida atención y cuidado por la naturaleza.  Y para que el desarrollo sea beneficioso deben ser verdaderamente inclusivo y sostenible.

A raíz de esto y la insistencia en que el desarrollo debe centrarse en las personas, China entendió la necesidad de centrarse en la tarea, a largo plazo, de construir una sociedad armoniosa.  En el entendimiento de que sea verdadera, perdurable y armoniosa, la armonía no sólo debe extenderse más allá de las fronteras de china e incluye todos los pueblos del mundo, pero sobre todo se deben incluir la armonía entre los seres humanos y la naturaleza.

Mi propio padre, el Sr. Hu Yaobang, durante su mandato como líder de China declaró, “En el pasado, en las montañas solo prestábamos atención a las inversiones en ingeniería y la construcción.  Hemos prestado atención a las inversiones biológicas con y el resultado es que el entorno biológico ha sido destruido… Hay que, tan pronto como sea posible, convertir el dragón amarillo de las Montañas Taihang en un dragón verde.”

Más recientemente, Xi Jinping ha dado voz a la visión nacional que puede denominarse “El sueño de China”: es el sueño de un estilo de vida próspera reconciliarse con un estilo de vida sostenible.

Para cerrar la brecha entre la realidad de hoy y este sueño requiere una reestructuración radical, donde las necesidades de las personas y la naturaleza sean la preocupación fundamental y en el centro de todo desarrollo promueva la tecnología verde y el consumo generalizado se reduzca.

Que fluye de un entendimiento común de que “todo está estrechamente relacionado” y que “los problemas de hoy requieren una visión capaz de tener en cuenta todos los aspectos de la crisis mundial.”  El concepto básico codificado en el término de “ecología integral” del Papa Francisco está profundamente arraigado en la dirección y enfoques de china, ya que se ha arraigado en la cultura y el espíritu del pueblo chino.

Desde el punto de vista chino, este es el contexto en el que el mundo debe recibir y evaluar la enseñanza de la Encíclica Laudato si’, que Francisco resalta con mayor fuerza hace días mediante la descripción de nuestra destrucción del medio ambiente como un pecado que está convirtiendo nuestro planeta en una “terreno baldío contaminado lleno de escombros, la desolación y la suciedad.”

Estas palabras fuertes y la descripción poderosa, verdadera en China, donde entendemos que de lo que el Papa está hablando no es un futuro lejano.  Los efectos de la degradación ambiental, el cambio climático, la destrucción de los ecosistemas y la pérdida de biodiversidad están siendo claramente evidentes para todos.  Y ya a corto plazo, a los menos privilegiados de la sociedad, a los pobres, les ha afectado cruelmente.  Como en todo el mundo y en China, está cada vez más claro, como Francisco predicó con palabras y ejemplo, que el deseo de vivir de otra manera debería afectar nuestras diversas contribuciones a la formación de la cultura y de la sociedad en la que vivimos.

Entendemos que los líderes políticos, sociales, científicos, académicos y empresariales deben dejar de pensar en las ganancias a corto plazo y trabajar por el bien común.  Y como sabemos, en China como en el resto del mundo, esta conversión no es fácil ni rápida, sino un proceso que exige la participación de todos.

China en acción

A medida que exploramos la larga marcha desde los albores de la nueva China en 1949, los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) acordados en 2000 y que han servido de medida hasta 2015ofreció a China un momento más objetivo y útil de evaluación crítica y la reflexión profunda, que conduce al desarrollo no sólo de nuevos objetivos y enfoques, sino también para el cálculo de referencias de los recursos, la voluntad y el compromiso de seguir adelante de forma significativa.

En su informe sobre China y los ODM, el Programa de Desarrollo de Naciones Unidas (PNUD) llegó a la conclusión de que China ha hecho notables progresos en muchas áreas, tales como la eliminación de la pobreza y el hambre, la enseñanza primaria universal, garantizando la salud de las mujeres y los niños, el control y la prevención de enfermedades y la protección del medio ambiente.

El informe del PNUD se volvió un centro de atención en cinco áreas de resultados:

  1. Lograr un crecimiento económico rápido, mejorando constantemente la capacidad total de la producción agrícola y de un avance significativo en la erradicación de la pobreza y el hambre
  2. Alcanzar plenamente “la educación obligatoria de nueve años,” el aumento constante del empleo y lograr básicamente la igualdad de género en la educación y el empleo
  3. La mejora constante de los servicios médicos y de salud, reduciendo significativamente la tasa de mortalidad materna, y con notables progresos en la reducción de enfermedades epidémicas como el VIH/SIDA y la tuberculosis
  4. La inversión de la tendencia de pérdida sostenida de los recursos ambientales, aumentando el número de personas con acceso al agua potable por más de 500 millones de dólares, y el lanzamiento del proyecto de vivienda de protección oficial
  5. Ofrecer apoyo y ayuda a más de 120 países en desarrollo para alcanzar sus ODM en el marco Sur/ de Cooperación Sur dentro de su capacidad.

Como comentario general sobre los objetivos medioambientales, el informe afirma: “Desde el año 2000, China incluyó plenamente el principio de desarrollo sostenible en la economía nacional y la planificación del desarrollo social y, como resultado, la situación general del sistema ecológico ha dado un giro para mejor, mientras que se ha tomado bajo control de la tendencia a la degradación continua del medio ambiente.”

Uno de los objetivos, 7B (Reducir la pérdida de biodiversidad, alcanzando, para el año 2010, una reducción significativa en la tasa de pérdida), no se alcanzó y se identificaron cuatro causas y desafíos fundamentales:

  1. La contradicción entre la protección y el desarrollo económico local persistirá durante mucho tiempo.
  2. La presión sobre la protección es probable que vaya más lejos.
  3. La financiación de la protección que aún falta.
  4. Protección de la conciencia y la capacidad de supervisión necesitan seguir mejorando.

Si bien los avances logrados por los pueblos del mundo y el pueblo chino, según lo determinado por los ODM es motivo de celebración, sobre todo no sólo imponía a todos nosotros el imperativo de establecer metas nuevas y más desalentadores, también indicaba que como seres humanos tenemos tanto la obligación y la fibra moral para construir un mundo radicalmente mejor para todos.

Mirando hacia 2030, en el año 2015 en armonía con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), China estableció la siguiente dirección estratégica:

  • La erradicación de la pobreza y el hambre a través de medidas dirigidas a reducir y eliminar la pobreza, y aumentar la capacidad de producción agrícola y la seguridad alimentaria
  • La implementación de las estrategias de desarrollo impulsados por la innovación y la generación de un impulso para el crecimiento económico sostenible, sano y estable
  • Avanzar en la industrialización para inyectar impulso al desarrollo coordinado entre las áreas urbanas y rurales y entre las tres dimensiones del desarrollo sostenible
  • Mejora de la seguridad social y los servicios sociales para garantizar la igualdad de acceso a los servicios públicos básicos
  • Protección de la equidad y la justicia social para mejorar el bienestar de las personas y promover el desarrollo integral humano
  • La protección del medio ambiente y la construcción de barreras de protección para la seguridad ecológica
  • Abordar el cambio climático de manera activa y la integración de la respuesta al cambio climático en las estrategias nacionales de desarrollo
  • Promover la utilización eficiente de los recursos y la energía sostenible
  • Mejorar la gestión pública nacional y asegurar el desarrollo económico y social de acuerdo con el estado de derecho.

China considera a la aplicación de la Agenda 2030 como un proyecto sistémico que demandará la participación proactiva y abierta colaboración de todos los interesados.

Las partes interesadas, por ejemplo, las comunidades científicas y académicas, que eran en cierta medida se deja fuera del proceso ODM deben ser incluidos.  El sector privado hizo contribuciones admirables para avanzar con los ODM que deben ser llamados para poner sus capacidades y creatividad para abordar los desafíos hasta ahora intratables.  Y las organizaciones no gubernamentales deben ampliar su alcance para incluir y capacitar a las legiones de niños, mujeres y hombres que quieren contribuir a la construcción del mundo que quieren para sí mismos y para todos. 

2016_10_15_reflection_photo2Hu Deping es el Presidente de la Fundación China  para la Conservación de la Biodiversidad y Desarrollo Verde y fue el ex viceministro del Departamento de Frente Central Unido de Trabajo del Comité Central del Partido Comunista de China, un ex miembro de la comisión permanente de la 10ª sesión de la Asamblea Popular Nacional (APN) , miembro de la comisión permanente de la 11ª reunión de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo chino, miembro del comité de la APN de Asuntos Judiciales, y vicepresidente de la Federación china de Industria y Comercio.

Print Friendly

Este artículo también está disponible en:: Inglés

Etiquetas: , , , , , , , , , ,

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Acuerdo de París, listo para entrar en vigor en la COP22 en Marrakech

15 Octubre 2016
Foto de: consilium.europa.eu

Foto de: consilium.europa.eu

Paula Sendín

El Parlamento Europeo dio su consentimiento a la ratificación del Acuerdo de París el pasado 4 de octubre de 2016, un movimiento significativo para que acerca la entrada en vigor del tratado climático contra el calentamiento global. Unos días antes, el 30 de septiembre, los ministros de medio ambiente de los Veintiocho dieron su visto bueno a acelerar la ratificación en bloque del acuerdo climático, y que permitió presentarla en la sede de Naciones Unidas.

El Secretario General saliente de la ONU, Ban Ki-moon, imploró al Parlamento Europeo (PE) antes de la votación, “En nombre de humanidad y por el bien de futuras generaciones, os animo a apoyar la rápida ratificación del acuerdo de París.” El ministro de Medio Ambiente y presidente del Consejo, László Solymos dijo: “Hoy es un día importante no sólo para nuestra acción sobre el clima, sino también por la unidad que hemos demostrado. Esto significa que la UE y sus Estados miembros añadirán su peso para activar la entrada en vigor del Acuerdo de París. Europa ha demostrado su liderazgo en París y participará en su aplicación en Marrakech. La acción por el clima sigue siendo esencial para el sustento de nuestro planeta y las generaciones futuras.”

El 12 de diciembre de 2015, 195 países firmaron el primer acuerdo vinculante climático en la Conferencia de París sobre el Clima (COP21) para detener la subida global de la temperatura “muy por debajo de 2ºC” y para apoyar económicamente a los países más vulnerables a los efectos del calentamiento global. Para la entrada en vigor del acuerdo, que sustituirá al actual Protocolo de Kyoto, se necesitan dos requisitos. De conformidad con el artículo 21 del Acuerdo: deben unirse 55 Partes que representen al menos el 55% de las emisiones globales.

Mientras se cumple el primer requisito, ya que 81 de las partes ya han ratificado el acuerdo, la aprobación de la Eurocámara permite que el segundo requisito se cumpla también, provocando así la entrada en vigor por una abrumadora mayoría de 610 votos a favor, 38 votos en contra y 31 abstenciones. Con este acuerdo, los países que lo han ratificado suman ya 60% de las emisiones mundiales.

Con el nivel actual de ratificación, tanto el número de partes y el volumen de las emisiones globales, hace posible que el acuerdo se aplique ya para la cumbre climática COP22 en Marrakech el próximo 4 de noviembre, 30 días después de la votación en el Parlamento Europeo.

Como resultado, en Marrakech tendrá lugar la primera sesión de la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático después del Acuerdo de París, y la 12ª Sesión de la Conferencia de las Partes, comúnmente conocida como COP22/CMP12.
Los eurodiputados también votaron un establecimiento de sus prioridades para la próxima ronda de conversaciones que comenzará en noviembre en Marrakech para centrarse en el esfuerzo compartido que será necesario para cumplir los objetivos de París. El reparto del esfuerzo propuesto establecería límites nacionales sobre las emisiones de gases de efecto invernadero de los Estados miembros de 2021 a 2030 en los sectores no cubiertos por el Sistema de Comercio de Emisiones de la UE. La propuesta establece cómo han de calcularse las asignaciones anuales de emisiones en toneladas para cada año de 2021 a 2030.

En sectores como la construcción y los transportes por carretera, muchas de las decisiones importantes se tomarán en los Estados miembros. La Hoja de datos de la Comisión Europea en su propuesta sobre la reducción de emisiones de gases de invernadero de los Estados miembros de Unión (2021-2030)  cuenta con políticas y medidas para reducir las emisiones potencialmente. Estos incluyen la gestión del tráfico, el abandono de combustibles basado en el carbono, los regímenes fiscales, la promoción del transporte público, los biocombustibles, la planificación urbana y el transporte, la mejora de los niveles de eficiencia energética de edificios, sistemas de calefacción con menos carbono y más eficientes y las energías renovables para la calefacción.

La Unión Europea (UE) ha optado por acelerar la ratificación del acuerdo de París sin esperar el cumplimiento por parte de todos los Estados miembros a nivel nacional, una solución original a fin de no retrasar la entrada del Acuerdo en vigor. Tradicionalmente, se esperaba que todos los Estados miembros ratifiquen los acuerdos de forma individual, pero en este caso, el temor de que se retrase la entrada en vigor ha hecho que la UE opte por una ratificación en bloque.

Países cómo se unieron al acuerdo de París

Según lo presentado por el Instituto de Recursos Mundiales Preguntas frecuentes sobre cómo entra en vigor el Acuerdo de París, el Acuerdo de París quedó abierto a la firma en la ONU en Nueva York a partir del 22 de abril de 2016 hasta el 21 de abril de 2017. La firma es importante porque indica un compromiso de un país para abstenerse de llevar a cabo actos que pudieran frustrar el objeto y fin del Acuerdo.

Después de la firma, a continuación, las Partes se unieron formalmente al Acuerdo de París mediante el depósito de uno de los tipos de instrumentos con el Secretario General de la ONU – “ratificación, aceptación o aprobación.” No había límite de tiempo para los países en la presentación de estos instrumentos. Un país puede depositar su instrumento de ratificación, aprobación o adhesión el mismo día que firmó, o presentarse por separado mucho más tarde. Si un país no firmó durante el plazo de un año, podría puede unirse al Acuerdo de París más tarde mediante la presentación de un instrumento de “adhesión.”

La capacidad de un país para unirse al acuerdo está condicionado a la obtención de la aprobación nacional requerido para formar parte del acuerdo. La naturaleza de esta aprobación interna depende de la constitución nacional de cada país y el marco legal. Por ejemplo, en Australia, el único requisito es la notificación y la introducción del acuerdo en el Parlamento, mientras que en México, también se requiere el consentimiento del Senado. Estados Unidos puede unirse a los internacionales de diferentes maneras, incluyendo a través de la autoridad del Presidente, sobre todo cuando un acuerdo es compatible con la legislación vigente del país.

Además de recibir la aprobación interna para unirse al Acuerdo de París, algunos países también pueden promulgar leyes nacionales para poner en aplicación el Acuerdo. Que un país necesite hacer esto dependerá de la naturaleza de su legislación vigente y el marco regulatorio.

Cuando un país cumpla con sus procesos internos necesarios, se puede depositar su instrumento de “ratificación, aceptación aprobación o adhesión” indicando su consentimiento para estar vinculado el acuerdo.

Print Friendly

Este artículo también está disponible en:: Inglés

Etiquetas: , , , , , ,

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Estudiantes de escuelas jesuitas quieren formar parte de un mayor y más sostenible movimiento en desinversión de fósiles

15 Octubre 2016

Anthony Rizzi

Soy parte de Desinversión Loyola y la Asociación Loyola de Estudiantes para la Sostenibilidad y cuando trabajamos juntos con diferentes organizaciones dentro y fuera del campus para celebrar por primera vez la Semana de la Tierra en Loyola de Nueva Orleans este año, me preguntaba lo bueno que sería si todas las instituciones jesuitas de alguna manera trabajaran juntos bajo un mismo movimiento sostenible para animar, dar poder, y educarnos por un mayor cambio entre nuestra mayor comunidad jesuita.

2016_10_15_pp_photo1

Fue una gran ocasión para la colaboración y la participación mientras preparamos los eventos de la Tierra semana previa al Día de la Tierra 2016.  Algunas de estas actividades incluidas noches de cine, invitaciones a una organización externa para hablar con los estudiantes sobre la participación local, y un concierto de estudiantes y un servicio de oración.  Durante el verano y en el nuevo año escolar, tuve la oportunidad de trabajar con Karina Álvarez, estudiante de la Loyola Marymount, para llegar a los diferentes colegios de la Compañía en todo el país a través de Red Jesuita de Desinversión.

Obtener el apoyo del Colegio de la Santa Cruz, la Universidad de Loyola de Chicago, Universidad de Scranton, y la Universidad de Georgetown, todos entraron en acción para la fiesta de San Francisco el 4 de octubre.  Con la palabra que el Movimiento Católico Mundial por el Clima anunciaba importantes desinversiones de combustibles fósiles realizados por grandes instituciones católicas, queríamos ser parte de la noticia.  Queremos que los jesuitas sepan que como instituciones de la Compañía estamos trabajando juntos también por el mismo objetivo, guiado y fortalecido por Laudato si’.

Y así, el 4 de octubre, la Universidad de Loyola Marymount LMU Libres de Fósiles hicieron un brindis por el Papa, literalmente, para compartir su aprecio y la educación de los estudiantes de desinversión.  El Colegio de la Santa Cruz inició su campaña de desinversión con su nuevo club, HC Libres de Fósiles.  Se encontraron en su plaza para compartir y hablar de las obras de Francisco y la crisis general del cambio climático.  Los estudiantes fueron capaces de compartir historias de cómo el cambio climático ha cambiado su vida para demostrar que este problema es real y está presente.  La campaña de Georgetown Libres de Fósiles, Desinversión Loyola (Nueva Orleans), Universidad de Scranton-Desinversión de fósiles , y la Alianza Medioambiental de la Universidad Loyola Chicago  tomaron fotos de sus prácticas de desinversión en el campus.  Juntos, como Universidades jesuitas, apoyamos una causa que necesita la máxima atención.

Esto es sólo el comienzo del movimiento jesuita unido de desinversión.  En los próximos meses vamos a trabajar con más universidades de la Compañía para unirse a nosotros y nuestros esfuerzos.  Esperamos seguir trabajando con el Movimiento Católico Mundial por el Clima para un apoyo a gran escala.  Cada escuela tiene su propio club de la desinversión y la sostenibilidad del club, pero bajo la Red Jesuita de Desinversión vamos a trabajar juntos para hacer crecer el apoyo, ideas y conexiones.

Como estudiantes universitarios tenemos muchos recursos para hacer un cambio.  Este mundo tiene la extrema necesidad de un cambio de modo aprovechemos el tiempo y la oportunidad de hacerlo.  En los próximos meses, cada escuela será el anfitrión de eventos y trabajarán juntos para que cada universidad celebre una semana de la Tierra con los suyos.

Les damos las gracias por leer y escuchar nuestras acciones.  Nosotros, como estudiantes jesuitas, seguiremos trabajando duro hacia el cambio.  Seremos escuchados.  Vamos a difundir nuestro amor y conocimiento.  Y vamos a construir un mañana más verde, sostenible y libre de fósiles.

2016_10_15_pp_photo2Anthony Rizzi está en su segundo año en la Universidad de Loyola de Nueva Orleans y se encarga de Desinversión Loyola  y la Asociación de Estudiantes de Loyola para la Sostenibilidad, dos clubes de estudiantes universitarios que promueve la desinversión de energías fósiles y la re-inversión en una acción sostenible y socialmente responsable.

Print Friendly

Este artículo también está disponible en:: Inglés

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , ,

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Oportunidades y prioridades en movimiento un plan global común: Laudato si’ y el Camino a COP22 Marrakech

30 Septiembre 2016

El Seminario Conjunto del Consejo Pontificio para la Justicia y la Paz y la Academia Pontificia de las Ciencias sobre Laudato si’ y el Camino hacia la COP22 en Marrakech lanzó su Declaración Final que comparte Ecojesuit continuación, instando a todos los firmantes del Acuerdo de París a “mover hacia adelante junto con la determinación, la urgencia, los valores compartidos y un plan global común” y haciendo hincapié en 10 oportunidades y prioridades.

 

photo-2-06-october-2016-editorial

El seminario conjunto en el Vaticano reunió a miembros de otras instituciones pontificias, distinguidos académicos y líderes de diversos sectores que presentaron sus puntos de vista sobre Laudato si’, el consenso científico que refleja, la orientación ética que ofrece, así como los cambios económicos y sociales que requiere y pide. Se prestó atención a los retos que el próximo COP22 debe abordar, y que acogerá Marruecos del 7 al 18 de noviembre de 2016, ya que COP22 es la primera reunión de las Partes desde el Acuerdo del Clima de París. Foto de: Academia Pontificia de las Ciencias

Declaración Final: Laudato si’ y el Camino a la COP 22
28 de septiembre 2016

El Acuerdo alcanzado en la cumbre del Clima de París (COP21) es histórico. Por primera vez desde la firma del Convenio Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 1992, todos los países se han puesto de acuerdo para actuar con el fin de proteger el planeta. Los objetivos principales incluyen: (1) mantener el calentamiento a “muy por debajo de 2 grados centígrados” y “proseguir con los esfuerzos para mantener por debajo de 1,5 grados C”; (2) permitir a los países a adaptarse a los efectos adversos ya en curso; y (3) garantizar el flujo de financiación justa y equitativa para alcanzar los objetivos climáticos.

COP22 en Marrakech, Marruecos, que se celebrará del 7 al 18 de noviembre de 2016, será la primera reunión de las Partes desde el Acuerdo de París. Instamos a todos los firmantes del Acuerdo de París a avanzar juntos con determinación y urgencia, los valores compartidos y un plan global común. Destacamos las siguientes oportunidades y prioridades. photo-1-06-october-2016-editorial

En primer lugar, el Acuerdo sobre el Clima de París debe ser entendido como un pilar del compromiso global del mundo para el desarrollo humano integral y sostenible, incluyendo los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS universalmente acordadas). En palabras de Laudato si’, los ODS y el acuerdo sobre el clima de Paris reflejan la necesidad de “un mundo con un plan común.”

En segundo lugar, el Acuerdo sobre el Clima de París debe ser puesto en vigor en 2016, con los países que representen al menos el 55 por ciento de las emisiones globales, depositando sus instrumentos de ratificación de este año;

En tercer lugar, todos los países firmantes deben insistir en la universalidad del acuerdo. El Acuerdo de París es un plan común para nuestra casa común. Ningún país debe ausentarse de la ratificación y la aplicación del Acuerdo de París sobre el cambio climático;

En cuarto lugar, todos los países deben participar en la COP22 con el firme propósito de adoptar Aportes Determinación Nacional (NDC) para 2030 y las Estrategias de desarrollo bajo en emisiones (LEDS) para 2050 que son lo suficientemente audaces para alcanzar los límites sobre el calentamiento global en el Acuerdo de París;

En quinto lugar, los expertos técnicos de todos los países firmantes deben participar en COP22, una Conferencia sobre Soluciones con Bajas Emisiones, organizada por el Gobierno de Marruecos con el fin de difundir las mejores prácticas e ideas sobre la mejor manera de lograr los objetivos del Acuerdo sobre el Clima París.

En sexto lugar, todos los países firmantes deben abordar profesionalmente las funciones esenciales de sus sistemas nacionales de energía, los sistemas agrícolas nacionales y las políticas de uso de la tierra, con el fin de poner en práctica los objetivos del Acuerdo de París;

En séptimo lugar, en la aplicación de las políticas nacionales de uso del suelo, los gobiernos, las empresas y la sociedad civil deben apuntar a varios objetivos cruciales: poner fin a la deforestación; restaurar las tierras degradadas; proteger la biodiversidad y los ecosistemas; y, fundamentalmente, dar poder a los pueblos indígenas que a menudo son los guardianes de las tierras amenazadas;

Ocho, todos los países deberían ponerse de acuerdo de buena fe a cooperar sobre una adecuada Financiación al Clima, con los países de altos ingresos en honor a sus promesas de larga data para proporcionar al menos 100 mil millones de dólares al año en 2020 a los países de bajos ingresos con el fin de financiar la transformación de la energía, la restauración de la tierra, y la adaptación y la resiliencia;

Noveno, todos los firmantes deben cumplir el compromiso colectivo para poner en práctica los mecanismos internacionales de “Daños y Perjuicios,” y en particular para compensar a los países que están sufriendo fenómenos meteorológicos y climáticos extremos (incluyendo olas de calor, enfermedades epidémicas, aumento del nivel del mar, sequías, inundaciones, y ciclones tropicales extremos) relacionados con el cambio climático inducido por el hombre.

En décimo lugar, todas las partes interesadas, incluidos los gobiernos, las empresas y la sociedad civil, deben promover la educación de los jóvenes de hoy en día en las ciencias y los valores éticos del desarrollo humano integral y desarrollo sostenible. Todas las instituciones educativas deben procurar actualizar sus planes y programas de enseñanza para educar a los jóvenes en estos grandes desafíos.

LOS FIRMANTES
Anthony Annett
Simona Beretta
Bruno-Marie Duffé
Sheila Kinsey, FCJM
Pierre Léna
Sean McDonagh, SSC
Tullio Pagano
V. Ramanathan
Jeffrey Sachs
Sonia Ehrlich Sachs
Marcelo Sánchez Sorondo
Andrea Stocchiero
Pedro Walpole SJ
Stefano Zamagni

Print Friendly

Este artículo también está disponible en:: Inglés

Etiquetas: , , , , , ,

One Response to Oportunidades y prioridades en movimiento un plan global común: Laudato si’ y el Camino a COP22 Marrakech

  1. pedro walpole en 7 Octubre 2016 en 3:16 am

    Marrakech was host to the 9th COP meeting but this one is critical in addressing some of the practical concerns especially of Africa and Small Island States. It is not expected that finances will be clarified for supporting developing counties to make the necessary changes, but hopefully the technical and social understanding will lead to action. No other statement has been issued on the meeting as yet and these points may be of help in getting greater focus and engagement from our different governments. Now that the EU has agreed in the last few days there is global commitment that with the new head of the UN Antonio Guterres can move further along.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Obra global de la Compañía de Jesús en medio ambiente

30 Septiembre 2016
Jesuitas están llamados a responder a un mundo cambiante que es cada vez más bajo presión, ecológica y socialmente. Foto de: UN FAO

Jesuitas están llamados a responder a un mundo cambiante que es cada vez más bajo presión, ecológica y socialmente. Foto de: UN FAO

Savarimuthu Ignacimuthu, SJ

En un número especial de la Revista de Estudios jesuitas, se destacan las obras de los jesuitas con respecto al medio ambiente desde la perspectiva de varias regiones con la esperanza de fomentar una conversación intercultural fructífera necesaria dentro de la Compañía.

En su discusión de las actividades ambientales de jesuitas europeos, José Ignacio García, SJ, narra la forma en que la Conferencia Europea de la Compañía de Jesús trabaja desde una perspectiva ecológica.  La identificación de figuras ejemplares en los orígenes de la Sociedad que hicieron contribuciones útiles a las ciencias naturales ya sea como educadores en las escuelas o como misioneros, García explica en detalle cómo estos primeros jesuitas también fueron participantes activos en varios campos científicos, como la botánica, entomología, la astronomía, la meteorología y la geografía.  Volviendo su atención hacia una Compañía más reciente – es decir, después de la supresión de los Jesuitas (decretada en 1773 por el papa Clemente XIV) – García también explica cómo durante el siglo XX los jesuitas se dedicaron a la enseñanza agrícola, en concreto en Francia y España, mediante el establecimiento de instituciones acreditadas que tienen sus raíces en las inmediaciones agrícolas, así como empresarios educativos que también participaron en el desarrollo de nuevas formas de agronomía, desarrollo energético y nuevos tipos de activismo ambiental.

En su reflexión de su propio itinerario de su época de noviciado Jesuita y escolástico en Estados Unidos hasta ahora, como misionero en Uganda, James Strzok, SJ ofrece una relación completa de los proyectos ambientales de los jesuitas en el Este de África.  En estas circunstancias, cuando se encuentra de inmediato con las consecuencias del cambio climático en forma de sequías, el propio Strzok proporciona un enfoque ejemplar a tales condiciones precarias, después de haber aplicado las buenas prácticas medioambientales, al tiempo que ha diseñado y construido edificios educativos.  Además encabeza en esta región la Compañía, para convertirse en uno de los primeros en instalaciones de sistemas de calentadores solares de agua.  Otras innovaciones de energía de este caso incluyen la explotación del calor geotérmico de agua de pozo como un medio de calefacción de edificios, así como la energía solar para operar bombas de agua y para la iluminación y potencia de computadoras.  Como él mismo explica, incluso se están construyendo bio-letrinas con el objetivo de utilizar el gas metano para cocinar.  Por otra parte, este tipo de proyectos ecológicos también sirven como una exposición de las mejores prácticas y la inspiración para el público más amplio de Tanzania y una posible fuente de colaboración.  Strzok demuestra de una manera ecológica de procedimiento que se integra con un sentido de la justicia y la solidaridad hacia los más vulnerables.

Todavía otra perspectiva Jesuita – esta vez desde la Conferencia Jesuita de Asia Pacífico (JCAP) – Pedro Walpole, SJ hace hincapié en que una postura ética de la justicia ambiental también debe poner de relieve las amenazas comunes y longitudinales para el bienestar de una región.  Con base en Filipinas, pero profundamente familiarizado con los desafíos regionales climáticos a los que se enfrentan Asia y el Pacífico, especialmente los tifones, Pedro explica en detalle las formas en que la red jesuita facilita las cosas y con el objetivo de una mayor interoperabilidad con las agencias gubernamentales y las comunidades locales en los países donde viven los jesuitas de JCAP.  La creciente respuesta a los desastres y calamidades naturales y las actividades coordinadas para mitigar los desastres, ha fomentado un diálogo vivo en la ciencia de la sostenibilidad y los valores que se deben desarrollar a nivel popular, la universidad, y los niveles gubernamentales.  Los jesuitas de esta región, como apunta Walpole, son capaces de aprovechar su fuerza organizativa para mejorar estas áreas de interés.

En cuanto a las obras ambientales de los jesuitas en la India y Sri Lanka, Savarimuthu Ignacimuthu, SJ explica cómo la conferencia de esa región relaciona la doctrina de la creación para la sensibilización del medio ambiente y promoción a nivel público.  Este artículo proporciona una especie de directorio biográfico de los jesuitas del sur de Asia con referencia a los aspectos ecológicos de sus misiones.  Muchos están involucrados en proyectos más pequeños, tales como el suministro de cocinas solares a pequeños hogares, el desarrollo local de programas de cuencas, el suministro de agua potable, medidas preventivas para limitar la deforestación, la plantación de árboles, plantas raras y en peligro de micro-propagación, la conservación de la biodiversidad, la promoción de la agricultura sostenible y ecológica – entre otros.  En esta línea, muchos de los jesuitas en el sur de Asia, también tienen reconocimiento y premios por su trabajo ambiental.

En un contexto muy diferente, la exploración de las iniciativas ecológicas que la Compañía genera en Estados Unidos, Ken Homan, SJ sugiere que los jesuitas americanos han dejado de cumplir en muchos aspectos con la llamada a la conversión ecológica.  Mientras cuenta cómo los jesuitas y sus instituciones en EE.UU. han respondido a la llamada de Laudato si’, Homan habla de la importancia de la responsabilidad de inversión, cuidado del medio ambiente, la reducción de la huella ecológica a través de una lente de la ecología integral.  Proporciona ejemplos útiles de la mejora de las condiciones del mundo natural por instituciones de la Compañía, tanto en la educación secundaria como la superior.  Aún no hay un profundo grado de confort y complicidad por parte de los jesuitas en EE.UU., por lo que propone un examen ecológico que puede iluminar nuevos caminos a seguir y permitir este tipo de cambio cultural.

2016_09_30_reflection_photo2Por último, Sergio Coronado Delgado aborda las obras de los centros sociales de la Compañía en América Latina y especialmente su defensa, al tiempo que hace hincapié en cómo esta forma de apostolado social opera en un modo de acompañamiento con las comunidades rurales vulnerables.  En América Latina, donde la injusticia ambiental tiende a girar en torno a temas de minería, Delgado es un ejemplo de un enfoque que enmarca la justicia ambiental como una preocupación fundamental de la justicia social.  Coronado ilustra, con casos específicos, cómo estos centros siguen desempeñando un papel de apoyo para tales causas a través de campañas de creación de conocimiento “desde abajo” que incluye y da poder a los líderes locales.

Este número especial de la Revista de Estudios jesuitas ofrece una serie de artículos sobre las actividades ambientales de jesuitas y reflexiona sobre la capacidad de la Compañía y de sus instituciones para el cuidado de nuestra casa común.  Tenemos la esperanza de que estos relatos pueden ser una fuente de motivación para los demás hacia la meta de la justicia ambiental.  De hecho, la reconciliación y la vida en armonía con la creación podría convertirse en un camino espiritual que abarca la plenitud de la vida “para que Dios sea todo en todos” (1 Corintios 15:28).

Este artículo constituye un extracto de la introducción general por Savarimuthu Ignacimuthu, SJ, en la Revista de Estudios Jesuitas, Volumen 3, Número 4, 2016, páginas 553-561.

Print Friendly

Este artículo también está disponible en:: Inglés

Etiquetas: , , , , , , ,

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Justicia en la Minería: Proteger los derechos humanos y el medio ambiente

30 Septiembre 2016

2016_09_30_ne_photo1

La Red por la Justicia en Minería es una Red Global de Incidencia Ignaciana que trabaja para proteger los derechos humanos y el medio ambiente, y tiene por objeto garantizar que las cuestiones de equidad y sostenibilidad se abordan en la actividad minera.

Su nueva página web, lanzada el 31 de julio de 2016, festividad de San Ignacio de Loyola, se basa en su presencia en Facebook, y es parte de una estrategia de comunicación para ayudar a crear conciencia sobre los derechos humanos y las cuestiones ambientales relacionadas con la minería.

La red está guiada por la doctrina social católica, su herencia ignaciana, y la tradición jesuita de justicia, colaborando con otros defensores de todo el mundo en trabajar hacia un uso más justo y más sensato de los recursos limitados del mundo.  Promueve y apoya un trato justo de las comunidades locales afectadas por las actividades mineras, y presiona sobre cuestiones de derechos humanos.  La red reconoce que los materiales extraídos a través de la minería se utilizan en una variedad de maneras útiles y positivas, pero también insta a la sociedad a ser prudente en el uso de recursos de la tierra.

“Una de las prioridades principales de la red es crear conciencia dentro de la comunidad jesuita en torno a algunas de las consecuencias relacionadas con proyectos mineros y motivar la toma de medidas cuando sea posible, para proteger los derechos de las personas afectados,” dijo Julie Edwards, líder de la Red por la Justicia en la Minería.  “La red promueve un trato justo de las comunidades locales, protección y rehabilitación del medio ambiente, la protección adecuada a los derechos humanos y un uso más racional y más reflexivo de los recursos limitados del mundo,” añadió.

Una red jesuita está en buena posición para contribuir a la promoción y la participación de todo el impacto de la minería, gracias a la presencia de jesuitas e instituciones jesuitas en 112 países de los cinco continentes, incluyendo muchas escuelas y universidades.  Al trabajar juntos, compartiendo conocimientos, experiencia y recursos, la comunidad jesuita puede desempeñar su papel en trabajar por una sociedad más justa y un mundo más saludable.

La página web incluye un enlace que permite a los visitantes a inscribirse para recibir actualizaciones del boletín de noticias, material de referencia útil en torno a la inversión ética, noticias de las campañas y consejos sobre cómo participar en las actividades de la Red.

Print Friendly

Este artículo también está disponible en:: Inglés

Etiquetas: , , , ,

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

CERED: Contribución a la investigación de desarrollo sostenible en RDC

30 Septiembre 2016
La investigación en el CERED se centra en el impacto del cambio climático en Kinshasa. Foto de: CERED

La investigación en el CERED se centra en el impacto del cambio climático en Kinshasa. Foto de: CERED

El Centro para la Investigación sobre la Comunicación de Desarrollo Sostenible (Centre de Recherche et de Comunicación pour le Développement Durable o CERED, en francés)  es un centro de investigación interdisciplinario de reciente creación en la Universidad Loyola del Congo (Université du Loyola Congo en francés) en Kimwenza en Kinshasa, República Democrática del Congo (RDC).

CERED es parte del Instituto Superior Agro-veterinario San Pedro Canisio (ISAV) y ahora se llama facultad de ciencia Agronómicas y Veterinarios (FSAV), una institución jesuita dedicada a la investigación en la agricultura, veterinaria, y el desarrollo sostenible, donde la sostenibilidad comprende factores antropológico, social y económico.  El programa es multidisciplinar y participativo, e implica diversos grupos de interés como investigadores, estudiantes, técnicos de investigación, así como las comunidades locales.  La investigación en CERED abarca ambos aspectos y temas de ciencias naturales teóricas y prácticas y  ciencias sociales, y pone el bienestar de las personas en el centro de las preocupaciones de investigación.

Padre Ghislain (más a la izquierda) con los visitantes de Alboan Fundación, Julio de 2016. Foto de: CERED

Padre Ghislain (más a la izquierda) con los visitantes de Alboan Fundación, Julio de 2016. Foto de: CERED

Ghislain Tshikendwa Matadi, SJ, coordinador de CERED y parte de la Red Global de Incidencia Ignaciana (GIAN)-Ecología, apuntó: “Nuestras reuniones en Loyola y Estocolmo nos alentaron a trabajar juntos en áreas clave, como los bosques y el agua, y a mi regreso a Kinshasa, hemos trabajado para establecer el CERED.”

Inaugurado en febrero de 2016, CERED tiene un programa de investigación de cinco años (2017-2022) con una triple misión:

  1. Contribuir al desarrollo del conocimiento global en el cambio climático, la gestión sostenible de los recursos naturales, el impacto de las actividades humanas en los ecosistemas, entre otros, en el contexto de África, en general, y de la República Democrática del Congo, en particular;
  2. Participar en la producción de conocimientos que contribuyan a un marco de desarrollo que sea sostenible y de autorización. Este conocimiento debe ser objetivo e integra las condiciones ecológicas y culturales en la República Democrática del Congo y contribuye al desarrollo de África y la RDC.
  3. Recopilar, codificar y validar la pertinencia de las tradiciones africanas y explorar la integración adecuada en el desarrollo sostenible de África y RDC.

Con el profesor Bila Isia Inogwabini, director científico de, CERED, el Padre Ghislain explicó que ya se dedican a la investigación sobre la cuenca del Congo, especialmente en la meseta de Batéké donde tienen un centro agroforestal.  CERED trabajará en el análisis del impacto del cambio climático en la zona de Kinshasa para proporcionar parámetros meteorológicos básicos y fiables para los agricultores y establecer al mismo tiempo un banco de datos para el seguimiento de las variaciones del clima y los fenómenos meteorológicos extremos.

Print Friendly

Este artículo también está disponible en:: Inglés

Etiquetas: , , , , , ,

3 Responses to CERED: Contribución a la investigación de desarrollo sostenible en RDC

  1. Roger M. Kaluwa en 14 Junio 2017 en 2:45 pm

    Good to know such initiatives and all the efforts undertaken to… You may use my email to set a rendezvous with any authorized person to discuss the issue of transforming agriculture for wealth creation in Africa; how and what the DRC is doing and how much agri-businessmen in our country can earn from this activity.

  2. Romeo Ciminello en 12 Octubre 2016 en 4:03 pm

    It could be interesting to collaborate for a new vision of development, with ourSchool for economics of integral development of hunan being at UCC Kinshasa RDC. Congratulation for the initiative!

  3. Romeo Ciminello en 12 Octubre 2016 en 3:59 pm

    I am veryglad to know your initiative and I congratulate forit. It could be interesting to collaborate with our School for economic integral development of human being at UCC Kinshasa.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Justicia y ecología en la CG 36

15 Septiembre 2016
Un estudio de marzo de 2015 de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación informa que los agricultores de los países en desarrollo son los más afectados de los desastres naturales, en especial los efectos clima. Foto de: newsroom.unfccc.int

Un estudio de marzo de 2015 de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación informa que los agricultores de los países en desarrollo son los más afectados de los desastres naturales, en especial los efectos clima. Foto de: newsroom.unfccc.int

Patxi Álvarez de los Mozos, SJ

Fue durante la Congregación General 32 (CG 32) en 1975 cuando la Compañía formuló su misión mencionando la palabra “justicia.”  Nuestra misión desde entonces puede ser reconocida bajo la expresión “del servicio de la fe y la promoción de la justicia.”

Justicia tiene múltiples significados, tanto en el ámbito civil, como en el eclesial.  En la familia ignaciana una componente esencial de la justicia es la opción preferencial por los pobres.  Tal vez hayamos adquirido hoy una mayor conciencia de esa preferencia, que en formas diversas, siempre estuvo presente en nuestra historia.

La CG 35 en 2008 incorporó una nueva sensibilidad, que había venido cobrando forma en las últimas décadas: la preocupación por el medioambiente, el cuidado de la creación.  Fue formulada como “reconciliación con la creación.”

Podría parecer que se trata de un añadido, un nuevo elemento más de la misión, al que tal vez en el futuro pudieran sumarse otros.  Pero en realidad, no es así, se trata de una profundización en nuestro modo de comprender la justicia y la preocupación por los pobres, pues “el ambiente humano y el ambiente natural se degradan juntos,” como dice la última Encíclica Laudato si’. (LS 48)

Esta Encíclica ha iluminado la unión entre la defensa de los pobres y la protección de la naturaleza, indicando que no se puede trabajar separadamente por una o la otra.  Incluir a los últimos y sostener la creación son dos objetivos que perseguir de modo simultáneo: “un verdadero planteo ecológico se convierte siempre en un planteo social… para escuchar tanto el clamor de la tierra como el clamor por los pobres.” (LS 49)  Hoy la justicia que defendemos es siempre una justicia socio-ambiental.

Sin embargo, podría parecer que estas son solo afirmaciones teóricas, demasiado generales, y que necesitan acercarse más a la realidad, para confirmar que el deterioro medioambiental afecta principalmente a los más pobres, por lo que atajar esa degradación de la naturaleza es un modo de defender a los excluidos.

Un entorno pobre que impacta en los más vulnerables

Hay numerosos mecanismos concretos que muestran cómo la degradación medioambiental está afectando especialmente a los pobres:

El incremento de contaminantes atmosféricos está afectando a todos los seres humanos, pero especialmente a los más pobres.  No pueden trasladar sus viviendas a áreas menos contaminadas e inhalan niveles de humo elevados y nocivos.  Hay empresas que desplazan sus actividades contaminantes hacia los países en desarrollo, actuando en condiciones prohibidas en sus naciones de origen.  Es también frecuente la exportación hacia los países en desarrollo de residuos sólidos y líquidos tóxicos.

Se estima que existen 663 millones de personas que no tienen acceso a agua potable depurada, lo cual es una constante fuente de enfermedades.  Los niños son los peor parados, elevándose la mortalidad infantil.  Es también frecuente la contaminación de las cabeceras de los ríos y de los acuíferos por parte de actividades extractivas.  Nuevamente son las poblaciones rurales marginadas las más afectadas.

La disminución de reservas ictícolas afecta de modo particular a comunidades que dependen de la pesca para su supervivencia, haciéndolas más vulnerables.  Los bancos de pesca están explotados de modo insostenible en numerosas regiones del mundo.

El cambio climático está multiplicando el número de catástrofes naturales y sus efectos y alterando los patrones climáticos.  Los más afectados serán las poblaciones y países pobres, dado que ellos dependen más directamente de recursos eco-sistémicos como la agricultura, la pesca y las actividades forestales.  Por otra parte, los episodios climáticos extremos producen devastaciones en los campos.  También generan plagas y enfermedades que dan lugar a gastos añadidos.  La pérdida de cosechas eleva los precios de los alimentos.  Los pobres son más vulnerables a estos fenómenos porque tienen menor capital inicial y porque sus sistemas de protección son escasos.

El calentamiento global también provocará la elevación de los mares afectando a una buena parte de la humanidad.  Pero su impacto recaerá nuevamente de modo especial sobre los más pobres, que estarán obligados a migrar ante la pérdida de sus viviendas.

Las poblaciones indígenas merecen especial atención, dado que en ellas se manifiestan muchas de estas contradicciones.  Muchas comunidades indígenas se han visto afectadas por la expansión de la explotación natural y minera.  Han resultado desplazadas de sus tierras, han experimentado la contaminación del suelo y de las aguas y sienten amenazadas sus formas de vida y su cultura.

Abundan, por tanto, los procesos de degradación medioambiental que tienen un particular impacto sobre las comunidades más pobres.   El deterioro ecológico será una fuente de mayor pobreza y de creciente desigualdad. De ahí que la defensa del pobre deba incluir necesariamente la protección de la naturaleza.  La justicia social no está enfrentada a la justicia ecológica, sino que ambas deben reunirse bajo una única justicia socio-ambiental.

Exclusión social

Sin embargo, no se trata solo de que existen mecanismos que inciden a la vez en el deterioro de la naturaleza y en el empobrecimiento de los marginados.  La lógica que excluye a los marginados y que degrada el medioambiente es la misma.

Laudato si’ indica que una primera componente de esta lógica reside en el corazón del ser humano.  Existen raíces éticas y espirituales que llevan a degradar el entorno. Indicará también que el ser humano postmoderno de hoy corre el riesgo de caer en un individualismo que no mira más allá de sí y de los propios intereses.  De ahí la necesidad de una conversión interior.

Una segunda componente a la que alude la Encíclica consiste en el relativismo cultural dominante, que lleva al ser humano a existir bajo la ilusión de que es el creador de sus propios fines.  De ahí la facilidad con la que se prescinde de los fines que las realidades tienen en sí mismas.  Se ignora el valor intrínseco de las realidades, que son estimadas solo por su valor de uso (LS 6).

Una tercera componente que colorea esta lógica se halla en el actual modelo de desarrollo, movido por un consumo inmediatista que ha sido deliberadamente inyectado en nuestra cultura incrementando el ansia de gastar y devaluando la moral del ahorro.

Este modelo de desarrollo se apoya sobre la “cultura del descarte,” a la que tantas veces alude el Papa Francisco, y que “afecta tanto a los seres humanos excluidos como a las cosas, que rápidamente se convierten en basura.” (LS 22)  No quedan meramente explotados, sino que son superfluos, sobrantes.  Con la misma desidia con la que se tira la comida que pertenece a los pobres, se desecha a los excluidos.

Este desarrollo se apoya sobre un paradigma tecnocrático que impone la lógica de las ganancias a cualquier costo sin pensar en la exclusión social o la destrucción de la naturaleza.  Existe por tanto una única lógica que, a la vez, provoca exclusión y degrada el medioambiente, y que se caracteriza por un modelo de desarrollo espoleado por el consumo, insostenible y excluyente, que utiliza la tecno-ciencia para imponer su dominio y que se encuentra en manos de los poderosos.

Justicia socio-ambiental

En definitiva, trabajar hoy por la justicia incluye la defensa del medioambiente, y viceversa.  Hablamos de justicia socio-ambiental. Esta perspectiva, tan fuertemente subrayada por el Papa Francisco y por su Encíclica Laudato si’, actuará muy posiblemente de faro que orientará las decisiones en torno a la misión que pueda tomar nuestra ya muy próxima CG36.

Patxi Álvarez de los Mozos, SJ es el Secretario de la Secretaría de Justicia y Ecología Social de la Compañía de Jesús.

Print Friendly

Este artículo también está disponible en:: Inglés

Etiquetas: , , , , , , ,

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Una autocrítica esperanzadora: ONGs vistas como puentes y conectores

15 Septiembre 2016
Foto de: devpolicy.org

Foto de: devpolicy.org

Sylvia Miclat

Dos recientes ensayos reflexivos sobre el futuro de las organizaciones no gubernamentales (ONG) en un mundo que ha cambiado y cambiante proporciona el pábulo fundamental para poder formular quienes se ocupan de trabajos de desarrollo.  Mientras que las discusiones se centraron en Oxfam, muchos de los puntos planteados resuenan más allá de Oxfam.

En su artículo ¿Qué hay que hacer con Oxfam? , el autor Michael Edwards discute tres escenarios posibles sobre transformaciones de la ONG como Oxfam que, como la ONU, “seguir prestando asistencia útil y concreta a las personas que realmente lo necesitan, pero la energía moral y la claridad de propósito que marcaron sus primeros años se han difuminado en gran medida al tiempo que sus burocracias han florecido y las circunstancias mundiales han cambiado.”

Por otro lado, Uwe Gneiting de Oxfam América plantea la necesidad de ser auto-crítico, pero no pierde las esperanzas, que nos recuerda que las ONG no existen en forma aislada y son menos unidimensionales y estáticas, conscientes de los impactos y consecuencias de un “cada vez mayor mundo multipolar, el cambio de las expectativas y la paulatina comprensión del desarrollo.”

Tres escenarios para el futuro de las ONGs

El primer escenario de acuerdo con Edwards requiere un cambio radical del papel que las ONG se insertan en posiciones “intermediarias” que pueden cambiar su función y actuar de “puentes y conectores.”  Citando una visión de las ONG como “balsas de aguas blancas” en lugar de “superpetroleros” que navegan “entre los gobiernos, la sociedad civil y de los mercados, tendiendo un puente a través de geografías y grupos,” y garantizando que los “valores de la igualdad, la sostenibilidad y los derechos están incrustados en sistemas más grandes,” esta es una opción es útil con una “naturaleza cada vez más interconectada de la política, la economía y el cambio social.”  Esta opción significa que las ONG “pasan a un segundo plano a las luchas más grandes” y compartir con otros que impulsarán “su propio cambio social.”  Sin embargo, mientras que este escenario es “intelectualmente atractivo,” no traerá los fondos para sostener una organización grande y en crecimiento.

El segundo se trata de tomar ventaja de la ayuda exterior, mientras que el dinero sigue fluyendo como “para entregar más de lo que ya está haciendo.”  Esta opción evoca imágenes de los cowboys del carbono, “bandidos de circunvalación,” y la pornografía de la pobreza, donde las donaciones y ofertas se maximizan en cada oportunidad con “corporaciones, gobiernos y fundaciones,” mientras que “deja de lado cualquier crítica que pueda molestar a los poderosos.”  Pero la mayoría no puede ser persuadida por esta estrategia que no busca la transformación social a largo plazo.

El último escenario se trata de hacer lo mejor posible en situaciones de mejora sin expectativas de los “movimientos revolucionarios,” una estrategia que se trata más bien de la reforma que de la transformación.  Funciones y relaciones se ajustan “sin reducir el tamaño o la importancia de la institución.”  Edwards habla de “inercia institucional,” que es una característica de la mayoría de las grandes organizaciones, hasta que se produzca una crisis extrema a gran escala para “imponer cambios fundamentales a la fuerza” tales como la pérdida de la ayuda exterior, el escándalo que conduce a la pérdida de credibilidad, o la expulsión forzosa de un país.

Esta opinión es buena y oportuna, ya que las grandes organizaciones no gubernamentales o grupos de interés que reúnen el sector privado (BINGOs) que conocíamos hasta ahora no han sido eficaces para efectuar el cambio, tal como se había proyectado.  Incluso la ONU está limitada para responder a las preocupaciones mundiales urgentes y sólo puede hacer mucho más.  El establecimiento de redes y el apoyo a las comunidades son caminos a seguir.

Lan Mercado, director regional de Asia Oxfam Internacional, pensó que era un “buen reto.”  Mencionó que muchas organizaciones no gubernamentales internacionales (ONGI) “han pasado y están pasando por la transformación difícil y compleja y es importante recordar por qué hacer que merezca la pena.  El impacto y rol en hacer realidad el cambio tiene muchas dimensiones y tenemos que ser claros sobre las nuestra y la forma en que se conecta con las de otros.”

Ed Quitoriano, una persona de recursos para muchas organizaciones internacionales y locales de desarrollo en Filipinas, elogia el ensayo como “brutalmente franco y con razón desde el punto de vista global.  Las cosas pueden parecer diferentes a nivel nacional, especialmente si el poder y los recursos disponibles para las ONG internacionales se utilizan bastidores para potenciar a las organizaciones no gubernamentales locales, movimientos sociales y las comunidades.  Uno tiene que reconocer la incapacidad de las organizaciones no gubernamentales locales para florecer y la tendencia de las comunidades locales a confiar en los poderes emergentes de las ONG corporativas.  Estas últimas utilizan su poder y los recursos para reformar de nuevo el trabajo de las ONG hacia la caridad y la mejora de este papel con imágenes del hambre, la mala vivienda, o la falta de lápices y cuadernos en horario de máxima audiencia.  Es cuestión de tiempo para potenciar la vía.”

Autocrítica pero esperanzadora

Reconociendo el valor de la retroalimentación externa, como Edwards, Gneiting, quien se desempeña la labor de Asesor de Investigación y Política de Oxfam América, ve la oportunidad de responder para fortalecer el análisis.

El pesimismo engendrado por el análisis del futuro de las ONG de Edwards se explica en un contexto más práctico, como las tensiones y contradicciones de las ONG, como “las motivaciones basadas en principios para trabajar hacia el cambio social versus maniobrar las dificultades políticas en entornos sociales cambiantes” son parte de las ONG.”  Y mientras unas ONG crecen, algunos han dejado de crecer, pero sí muestran que también son “capaces de cambiar en respuesta a la retroalimentación de los interesados y de un mundo cambiante.”

La cuestión clave de Gneiting es “¿si podemos aprovechar nuestras capacidades de organización y alcance global al servicio de un espacio de cambio social cada vez más diverso y multipolar sin restringir sus cualidades dinámicas?”

El entorno de desarrollo es desafiado por cinco cambios críticos de las ONG internacionales (a partir de un documento de noviembre de 2013 “¿El final de la Edad de Oro de las ONG?” de Chris Roche y Andrew Hewett):

  • Reducción masiva de la pobreza de ingresos (China, India y Vietnam), pero la pobreza absoluta crónica persistente en niveles reducidos
  • El crecimiento de las desigualdades multidimensionales como la parte más vulnerable de la prosperidad global
  • Aumento del número de personas afectadas por situaciones de emergencia humanitaria, pero un sistema humanitario global es de escasos recursos y bajo verdadera presión
  • Impactos en diversos aspectos del cambio climático
  • Asistencia Oficial al Desarrollo en constante evolución

“Haciendo hincapié en la propuesta de valor potencial de las ONG como conectores en este espacio es una visión emocionante y una más sincera que la de pretender que deberían ser más como un movimiento  (que no se puede) o, por ende, más de tipo empresarial (que no debería).”

Las aspiraciones para formar movimientos e imitar enfoques corporativos tienen que distinguirse cuidadosamente del rol de intermediario de puentes y conectores.  En un mundo donde los estados nacionales son ineficaces para garantizar la vida de calidad y el cuidado de muchos que son pobres, y donde la economía es el marco dominante para el crecimiento y el desarrollo, las ONG y las organizaciones de la sociedad civil son los puentes críticos y los conectores que, con la persistencia y el rigor, pueden y deben contribuir a un cambio efectivo.

Print Friendly

Este artículo también está disponible en:: Inglés

Etiquetas: , , , , , ,

2 Responses to Una autocrítica esperanzadora: ONGs vistas como puentes y conectores

  1. Giorgio Osti en 27 Septiembre 2016 en 9:23 pm

    The comment on the future of NGOs reflects typical dilemmas of non profit organisations: reform or revolution, movement or integration force, nearer the company-model or the bureaucratic one. It is right to think them as mediators, boundary objects, not assimilated to any kind of institution (also companies are institutions in one way); somebody summarises saying ‘hybrids’; but, organisational theory says NGOs must have a distinct trait, a closure of their borders, an identity through which to be recognised and financially supported by the social environment. Self-support as agents of civil society is insufficient. They need the money and know how coming from public bodies and companies. The problem is both theoretical and empirical: the former concerns the kind of exchange and the means of exchange. Money is good for reciprocate if with it other values pass through (knowledge, recognition, affects); empirical because exchanging people have to move and living abroad; help and learning at distance do not work; helpers and teachers and scholars of many projects circulating in the world by NGOs must have the chance to move and live in another place. Tacit knowledge says that: you can learn only staying in the place, in physical long contact with others. Probably, NGOs already use ‘tacit knowledge’ in their projects of development. Good; the matter is then to develop more such method in theory and practice. Thus, I see a positive future for NGOs in their capacity to read better and in advance new inequalities and to adopt a method of learning not only by doing but also by moving.

    • sylvia en 4 Octubre 2016 en 9:04 am

      Thank you Giorgio for your feedback and further inputs. We who are working in civil society with communities, national and local government agencies, other development organizations, business, media, academe, other professional groups, are greatly challenged as we reckon with a changing world, socially and environmentally.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Estación de la Creación 2016: Misericordia y cuidado de nuestra casa común

15 Septiembre 2016

2016_09_15_ne_photo1El papa Francisco estableció el Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación  en la Iglesia Católica el año pasado.  Este evento, que se celebra cada 1 de septiembre, une la Iglesia Católica con la Ortodoxa, que lo festeja desde 1989.  Muchas otras iglesias católicas se han unido desde entonces.

El tema del mensaje del Papa Francisco con motivo del Jornada Mundial de la Oración para el Cuidado de la Creación de este mes se toma del Jubileo extraordinario y su encíclica, Laudato si’: Mostrar misericordia con nuestra casa común.

Francisco comentó que este día “ofrecerá a cada creyente y a las comunidades una valiosa oportunidad de renovar la adhesión personal a la propia vocación de custodios de la creación, elevando a Dios una acción de gracias por la maravillosa obra que Él ha confiado a nuestro cuidado, invocando su ayuda para la protección de la creación…”

Aparte de la celebración de esta fiesta anual, diferentes iglesias y grupos religiosos han llamado durante un mes la Estación de la Creación del 1 de septiembre hasta el 4 de octubre, la fiesta de San Francisco de Asís.  En un sitio web dedicado llamado Estación de la Creación, hay una breve explicación de cómo se inició la celebración de esta temporada y han sugerido actividades para las parroquias, los individuos y las comunidades, incluyendo los mensajes especiales del Día de la Creación tanto  del Papa Francisco y el Patriarca Bartolomé.

Las iglesias de todo el mundo marcan la Estación de la Creación con los servicios y tiempos de culto que celebran la creación de Dios y sirven como un recordatorio del deber de la humanidad a proteger la tierra.  En un video preparado para la ocasión, el arzobispo de Canterbury Justin Welby llamó a los anglicanos a tomar parte en la celebración de las fiestas de la Creación y a unirse a los cristianos de todo el mundo y expresó que “el resultado del cambio climático no es potencialmente malo, es potencialmente mortal, para los países más frágiles y regiones de la tierra, y de los miles de millones de las personas que viven en ellas.”

La Iglesia del Grupo de tareas de Medio Ambiente de Inglaterra también tiene un conjunto de recursos litúrgicos  para animar a las iglesias que deseen celebrar y apreciar el regalo de Dios a la humanidad en la creación, mientras que la Red Ambiental en la Comunión Anglicana también tiene un centro de recursos para la Estación de la Creación 2016.

Para el Consejo Mundial de Iglesias (CMI), del 1 de septiembre al 4 de octubre es el Tiempo para la Creación.  La propuesta de celebrar un Tiempo para la Creación durante estas cinco semanas se hizo en 2007 y al año siguiente el Comité Central del CMI afirmó este evento y se invitó a las “a observar a través de oraciones y acciones de un momento especial para la creación, su cuidado y custodia.”

Mientras tanto, la Red Mundial de Oración del Papa puso en marcha una serie mensual de videos cortos del Papa.  Para septiembre de 2016, el Papa Video 9 (Para una sociedad más humana)  Francisco ha descrito la crisis global ya que no es sólo financiera y económica, sino también ecológica y educativa, y por el que invita a los fieles a tomar medidas y contribuir al bien común en la construcción de la sociedad donde el ser humano está en el centro.  Otros videos del Papa invitan a los fieles a unirse a su propia oración en diferentes preocupaciones de la sociedad como el diálogo interreligioso, la protección de los niños y la familia, el papel de los pequeños agricultores, el respeto a las mujeres, la solidaridad en las ciudades, y el respeto a los pueblos indígenas.

El Cuidado de la Creación es el Papa Video 2 publicado en febrero, en el que nos recuerda que “la relación entre la pobreza y la fragilidad del planeta requiere otro modo de ejercer la economía y el progreso, concibiendo un nuevo estilo de vida.”  Al final, sólo tiene una petición que podamos “tener buen cuidado de la creación, como un don que hay cultivar y proteger para las generaciones futuras” y mostrar misericordia y cuidar de nuestra casa común.

Print Friendly

Este artículo también está disponible en:: Inglés

Etiquetas: , , ,

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Trabajo y sostenibilidad en el campus por la justicia ambiental en la Universidad de Seattle

15 Septiembre 2016
Foto de: seattleu.edu

Foto de: seattleu.edu

El Centro por la Justicia Ambiental y Sostenibilidad (CEJS) de la Universidad de Seattle dio la bienvenida a 160 participantes en su reciente 2ª Conferencia bienal de Solo Sostenibilidad ) que ofrecía una oportunidad para que académicos y profesionales para compartir ideas y discutir soluciones a los retos de sostenibilidad compartidos.  Entre los participantes se encontraban personal y estudiantes de la facultad, activistas de base y organizaciones sin ánimo de lucro, así como representantes de organismos y empresas.

El compromiso de la Universidad de Seattle con la sostenibilidad se basa en los valores jesuitas que datan de hace más de 450 años, siguiendo el ejemplo de San Ignacio, fundador de la Compañía, que animó a sus primeros compañeros a “encontrar a Dios en todas las cosas.”  Jesuitas de hoy están haciendo explícita la sostenibilidad una parte vital de su misión apostólica.

En 2006, la Provincia de Oregón de los jesuitas respondió con un Plan de Desarrollo Sostenible de Acción Regional que incluye “una visión de comunidades sostenibles que mantienen toda la creación como algo sagrado” y “el compromiso de respetar y cuidar la comunidad de vida… especialmente a los pobres y los más vulnerables.”

En la Universidad de Seattle, el espíritu jesuita exige respeto de la fuerza vivificante del mundo natural, para cuidar la creación como administradores responsables del planeta, y trabajar por la justicia de manera que no haya pueblos se vean desproporcionadamente afectadas por la degradación ambiental.  Por tanto, se estableció el Comité Presidencial para la Sostenibilidad, que impulsa el Plan de Acción por el Clima de la universidad  y es la razón para la implementación de prácticas sostenibles a través del campus.

La justicia ambiental se integra en los esfuerzos de la Universidad de Seattle sostenibilidad guiadas por la definición que ningún grupo de personas – sin importar la raza, color, origen nacional o ingresos – debe soportar una parte desproporcionada de las consecuencias ambientales negativas de las operaciones industriales, municipales, y comerciales o los programas y políticas del gobierno.  A través de la CEJS, los estudios interdisciplinares, se difunden la enseñanza y el aprendizaje en la sostenibilidad del medio ambiente y su intersección con las cuestiones de justicia.  La Facultad de Derecho ofrece un seminario de la justicia ambiental, tiene paneles de discusión, y lleva a cabo investigaciones sobre el tema y la granja urbana de la universidad  dona toda la producción a bancos de alimentos y educa a los miembros de la comunidad de bajos ingresos en la agricultura ecológica.

La publicación de Laudato si’ el año pasado resuena de una manera especial con la Universidad de Seattle y en el espíritu de la encíclica de Francisco, la universidad está profundizando su compromiso con la educación de los estudiantes cuidadores como reflexivos de la creación mientras se trabaja para reducir su huella de carbono, afirmando y el fortalecimiento de los esfuerzos de la universidad en la promoción de la justicia ambiental y la sostenibilidad.

Print Friendly

Este artículo también está disponible en:: Inglés

Etiquetas: , , , , ,

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

COP22 en Marrakech: Tecnología y compasión

15 Agosto 2016

2016_08_15_Editorial_Photo1La 22a reunión de la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de la ONU sobre Cambio Climático (COP22) que se desarrollará en Marrakech (Marruecos) del 7 al 18 de noviembre, está orientada fomentar que los países se comprometan a una economía baja en carbono, el desarrollo de planes nacionales de adaptación que incorporan sus centros nacionales de datos y la estrategia de desarrollo bajo en emisiones (LEDS por sus siglas en inglés) de 2015 a 2030 (de COP21, el artículo 4, párrafo 19).

Esto se está cumpliendo conforme al Acuerdo de París de 2015  donde los países reconocieron la urgencia para hacer frente a los impactos del cambio climático y se han comprometido a perseguir acciones e inversiones encaminadas al logro de economías sostenibles bajas en carbono, para ser registrados y controlados a través de contribuciones determinadas a nivel nacional (CND) que serán preparados, comunicados y preservadas, además de las medidas de mitigación nacionales.

COP22 en Marrakech  es un COP de acción, de acuerdo con el presidente COP22 Salaheddine Mezouar y centrada en las prioridades que COP21 establecidos tales como la adaptación, la transparencia, la transferencia de tecnología, la mitigación, el desarrollo de capacidades, y la pérdida y daños.  COP22 es también el lugar donde se tomen medidas urgentes para garantizar la estabilidad y la seguridad de los países más vulnerables al cambio climático, en particular los de África y los pequeños Estados insulares.

Y por primera vez en la historia de la COP, se está organizando una gran escala de soluciones técnicas preparadas por expertos, científicos, ingenieros, negocios, la academia y la sociedad civil como uno de los principales eventos que se celebrarán en el banquillo de la COP22.  Las conferencia de soluciones de bajas emisiones: Intercambio global de ideas de vías para Bajas Emisiones  se lleva a cabo principalmente para fortalecer las capacidades técnicas de 196 gobiernos firmantes del Acuerdo de París en el diseño e implementación de sus estrategias de desarrollo de bajas emisiones de gases con efecto invernadero a largo plazo (CND y LED).  La conferencia está organizada por el Gobierno de Marruecos, al Desarrollo de Soluciones de Redes Sostenible de las Naciones Unidas, el Consejo Empresarial Mundial de Desarrollo Sostenible, y el Consejo Internacional para las Iniciativas Locales Ambientales a Gobiernos locales por la sostenibilidad, y se espera convertirse en un evento anual en futuras COP.

Sin embargo, aunque no son los elementos tecnológicos de la respuesta global, COP22 trata también de solidaridad universal y donde la juventud, la igualdad y la democracia tienen que ser las bases de sustentación mediante el cual las acciones tecnológicas pueden ser significativas y útiles para las personas, donde la tecnología debe tener compasión y es esencial el enfoque en África y los pequeños estados insulares.

Driss El Yazami, responsable de las actividades de la Sociedad Civil en la COP22, dijo en una entrevista reciente que “Marrakech será el COP de África.  Queremos plantear los problemas y las necesidades de este continente durante esta conferencia.  Sabemos también que la sociedad civil internacional jugó un papel importante en el Acuerdo de París.  En Marrakech, tendremos la primera reunión entre el gobierno y los actores no estatales.”

En respuesta a los impactos del cambio climático, COP22 tiene un marco de acción donde las innovaciones en la tecnología hacia una economía baja en carbono se acompañan de un redescubrimiento de “universalismo” que permite a todos actuar juntos, incluso si, como dijo Driss El Yazami “responsabilidades históricas y efectos futuros no se distribuyen equitativamente.”

La publicación de Laudato si’, la transición de los Objetivos del Milenio a Objetivos de Desarrollo Sostenible, y el Acuerdo de París  fueron acontecimientos clave en 2015, y ahora enmarcan respuestas y acciones para el cambio climático.  Mientras nos preparamos para Marrakech, estas son las cuestiones emergentes:

  • ¿Cómo podemos permitir y garantizar una mayor humanización y la profundización de los esfuerzos de Marrakech en un momento de temor en el mundo sobre los refugiados, las guerras, el terrorismo, la incongruencia en la política europea y la democracia, y por supuesto el crecimiento económico?
  • ¿Cómo se puede hablar de la conversión del ser humano como el centro de la cuestión, y no sólo soluciones tecnológicas innovadoras?
  • ¿Cómo podemos cuidar y acompañar a los que están en los márgenes y los que están excluidos cuando las ciudades están mejor planeados con las principales transiciones técnicos, cuando no hay un cambio de los asentamientos informales para una eficiencia?
  • ¿Cómo estas respuestas técnicas también permiten la aplicación de los objetivos de desarrollo sostenible con compasión?

Y por último, ¿cómo la sociedad civil, las ONG, y la Iglesia se comprometen con Marrakech, y crean la conciencia y el compromiso para el cambio con el fin de participar en este proceso anual de la COP?

Para muchos países africanos, la pobreza y la falta de base de las necesidades básicas están lejos de ser abordado y la vida no es sostenible bajo el clima actual de la mayoría de la gente.  El derretimiento del Ártico deja claro que los riesgos de aumento del nivel del mar para islas y atolones, y los pequeños estados insulares en los trópicos, se están convirtiendo en una realidad.

Print Friendly

Este artículo también está disponible en:: Inglés

Etiquetas: , , , , , , ,

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Una imaginación renovada para afrontar nuestra misión

31 Julio 2016

 

2017_07_31_Editorial_Photo1José Ignacio García, SJ

La Compañía de Jesús tiene algunas peculiaridades en su forma de gobierno, especialmente si la comparamos con otras congregaciones religiosas.  Mientras que lo habitual es que los órganos supremos de las congregaciones religiosas se reúnan periódicamente cada tres, cuatro o cinco años, en los jesuitas este órgano supremo que se llama Congregación General (CG) se reúne sólo para elegir un nuevo superior general por muerte, incapacidad o renuncia del actual.

Efectivamente, el cargo de superior general es elegido “por vida,” algo bastante inusual en nuestro tiempo, pero fue propuesto por el fundador, Ignacio de Loyola, y así ha permanecido por más de cuatrocientos años.

La elección del superior general es un momento cargado de simbolismo para los jesuitas, pero es también importante porque el superior general marca el liderazgo apostólico de la Compañía de Jesús.  La Congregación General 36 que se celebrará en Roma desde el 3 de octubre de 2016 tiene como primera tarea elegir al nuevo superior general, el sucesor del P. Adolfo Nicolás.

Pero también la Congregación es el momento en el que se identifican nuevas líneas de acción, o se confirman otras que se han establecido previamente.  Como el mismo P. Adolfo Nicolás declaró recientemente  al ser preguntado sobre sus expectativas de cara a esta congregación general 36: “Estas serían mis expectativas.  Es decir, espero que la Congregación produzca como fruto una más intensa vida religiosa en el espíritu del Evangelio y renovada imaginación para afrontar nuestra misión.”

Podemos decir que esta “renovada imaginación”, esta capacidad de mirar más lejos y en profundidad sería el resultado, deseado por muchos, de la CG 36.

Desde que la CG 32 (1975), bajo el liderazgo del P. Pedro Arrupe, definió la misión de la Compañía como “el servicio de la fe, del que la promoción de la justicia constituye una exigencia absoluta” (Decreto 4, Número 2) los jesuitas se han esforzado por vivir esa “fe que realiza la justicia.”

No ha sido siempre fácil, ni tampoco evidente, cómo se debía llevar adelante esta vocación.  El mundo nos ha situado en contextos totalmente contrapuestos; mientras unos jesuitas vivían en sociedades opulentas y consumistas, otros permanecían bajo regímenes totalitarios que negaban libertades fundamentales como la religiosa; al mismo tiempo, otros compañeros vivían la llamada a promover la justicia en sociedades donde unas pequeñas elites, mediante el uso de la violencia, mantenían a la mayoría de la población en extrema pobreza.

La CG 34 (1995) confirmó la misión de la Compañía como “servicio a la fe y promoción de la justicia” pero recordó la importancia del contexto en el que estas acciones se llevan a cabo, por eso la necesidad de estar atentos a los contextos culturales, y muy concretamente a la dimensión interreligiosa.

Pero además la CG34 recordó la importancia del “diálogo” como la categoría que debe orientar toda nuestra acción.  Queriendo superar momentos donde la violencia, o el control político, han provocado reacciones más polarizadas, la Compañía busca que el diálogo sea el testimonio de Jesucristo, la Palabra encarnada.

La CG 35 (2008) confirmó una vez más el par fe-justicia, pero destacó, que esta misión constituye un ministerio de reconciliación –  ministerio de reconciliación con Dios, con los otros y con la creación. (Decreto 3, los números 12 y31-36)

Por primera vez la Compañía de Jesús reconocía en uno de sus textos corporativos el lugar fundamental de la responsabilidad medioambiental.  Esta declaración, primera, de la CG se vería reforzada con el documento Sanar un mundo herido (2011), del Secretariado para la Justicia Social y la Ecología, que permitió una toma de conciencia amplia entre jesuitas y colaboradores.

En este recorrido breve, y simplificado, de la creciente toma de conciencia en la Compañía de Jesús de la importancia de los retos medioambientales tenemos que reconocer que nos hemos movido, y nos seguimos moviendo, mucho más lentamente que la sociedad civil.

Desde los grupos medioambientalistas, la investigación científica e incluso la industria y el mundo de los negocios la conciencia por la crisis ecológica ha ido creciendo más deprisa.  Y si consideramos algunos países concretos, Alemania, los países nórdicos en Europa, tenemos que reconocer que la preocupación medioambiental hace mucho que probó que no era una moda pasajera para convertirse en una fuerte conciencia social.

En la Iglesia Católica, que también había vivido de espaldas a esta cuestión – salvo muy concretas manifestaciones – la encíclica Laudato si’ del Papa Francisco (2015) ha supuesto un enorme impulso, primero para la toma de conciencia y tenemos que confiar también para la acción.

El Papa Francisco ha puesto el acento en la conexión existente entre la crisis medioambiental y la crisis social que vivimos.  La pobreza, la exclusión social y la marginación forman parte del entramado de la degradación medioambiental; no son dos crisis separadas, sino una sola que es el síntoma de algo mucho más profundo: la equivocada forma de organizar nuestra sociedad (la producción y el consumo); el sistema económico actual tiene una orientación depredadora -descarte- tanto de los recursos naturales como de las personas.

Por eso, insiste el Papa Francisco, la solución exige una respuesta profunda y radical.  Debemos alterar la dirección de nuestro desarrollo si queremos que llegue a ser sostenible.  No basta con cambios cosméticos, necesitamos un modo nuevo de producir y consumir, que ponga la creación de Dios en el centro: a las personas y la naturaleza.

La CG 36 en ese “ejercicio de imaginación” que proponía el P. Nicolas, ¿será capaz de ofrecer nuevas perspectivas para que la Compañía de Jesús pueda responder, corporativamente, a los retos medioambientales y de pobreza que afronta nuestro mundo?

¿Seremos capaces, los jesuitas, de leer los signos – en ocasiones dramáticos y ciertamente amenazadores – de nuestro tiempo?

Las bases están ya puestas, después del desarrollo que hemos descrito tanto en la Iglesia como en la misma Compañía.  No podemos esperar menos de la CG 36 de lo que ya ha propuesto el Papa Francisco en la encíclica Laudato si’, o la Compañía se propuso en “sanar a un mundo herido.”

El “ejercicio de imaginación” no debería dirigirse, por tanto, a más declaraciones -por ejemplo, sería difícil superar la encíclica Laudato si’ – sino a proponer modos concretos para poder implementar acciones y modos renovados de proceder.

Obviamente es imposible saber hoy lo que la Congregación discutirá, pero algunos temas que no debería faltar en su agenda deberían ser:

Estilos de vida, tanto personales como comunitarios

Aquí hay un enorme rango de iniciativas que se pueden implementar y que necesitan, además de la voluntad, el asesoramiento cualificado para ahorro de energía, adaptación de edificios, consumo responsable, entre otros.

El acompañamiento y cercanía con las comunidades más vulnerables

Sin esta cercanía nos será imposible comprender la magnitud de los desafíos y la capacidad de respuesta de esas comunidades.  Especial atención tienen que recibir regiones como el Amazonas o el Congo, reservas medioambientales imprescindibles para el futuro de la humanidad; pero también todas aquellas regiones que ya se muestran más sensibles a los impactos del cambio climático y que están provocando pérdidas de vidas y el desplazamiento de millones de personas.

La gestión responsable de nuestras inversiones

Los fondos de las Provincias, necesarios para apoyar sus obras apostólicas, deben invertirse de una forma coherente; procesos como la desinversión en empresas de combustibles fósiles o asegurarse de que no invertimos en empresas dedicadas a la depredación de los recursos naturales son algunas de las referencias actuales más importantes.

Tenemos que seguir profundizando en la contribución de nuestras instituciones educativas

No podemos orientar la “excelencia” solamente a habilidades o formaciones orientadas al éxito profesional de carreras bien retribuidas.  La formación “para los demás” debe incluir a hombres, mujeres y a la creación.  Nuestras instituciones educativas deben ser líderes en la promoción de una sostenibilidad social y medioambiental y el cambio de la “excelencia” para el “liderazgo de servicio.”

La celebración de la creación como don que recibimos

Mientras que la contemplación de la Encarnación de los ejercicios espirituales nos sumerge en la dinámica de la salvación que Dios ofrece, necesitamos tomar conciencia que esta salvación incluye todo lo creado; también el medio en el que vivimos.  Necesitamos celebrar la creación para agradecer “tanto bien recibido.”  Sólo el agradecimiento, como aprendemos en la espiritualidad de S. Ignacio, tiene la capacidad de movilizarnos en el seguimiento del Señor en compromisos de larga duración y libres de carga ideológica.

Mientras nos acercamos a la CG 36, nos gustaría invitar a los lectores de Ecojesuit a compartir con nosotros sus expectativas sobre lo que debería ser nuestro compromiso y respuesta a los restos medioambientales.  Por nuestra parte iniciamos con este artículo una serie de reflexiones que esperamos puedan promover el debate, y la búsqueda en común.

Print Friendly

Este artículo también está disponible en:: Inglés

Etiquetas: , , , ,

2 Responses to Una imaginación renovada para afrontar nuestra misión

  1. Jim Hug en 12 Septiembre 2016 en 11:16 pm

    Can we get an appropriate hashtag for this kind of ongoing sharing Twitter? Or have a group on Facebook? Or is there a way to share on this website that is open posting and doesn’t require a moderator? How can we get a sharing “place” going that can stimulate imaginations?

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Solidaridad, un principio fundamental para la sostenibilidad en el mundo

31 Julio 2016
Campos secos en Lesotho en el sur de África debido a la sequía provocada por El Niño que en 2015 y 2016, uno de los más fuertes jamás registrados y que resultó en graves crisis alimentarias y de agua en la región. Foto de: FAO

Campos secos en Lesotho en el sur de África debido a la sequía provocada por El Niño que en 2015 y 2016, uno de los más fuertes jamás registrados y que resultó en graves crisis alimentarias y de agua en la región. Foto de: FAO

Jean-Christian Ndoki, SJ

Desde el artículo de Lynn White “Las raíces históricas de nuestra crisis ecológica” en 1967 y el Informe Brundtland sobre “Nuestro futuro común” en 1987, se han publicado un gran número de textos y se han celebrado varias reuniones sobre ecología y la sostenibilidad, siendo el más reciente la encíclica del papa Francisco Laudato si’ y la última reunión la Cumbre del Clima de París (21 Conferencia de las Partes, COP21) en diciembre de 2015.

Unas semanas antes de la COP 21, en septiembre de ese mismo año, en la Cumbre de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas, la Asamblea General de la ONU adoptó  la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.  La Iglesia en África expresó su inquietud de varias maneras durante los dos Sínodos y la pregunta todavía se está analizando por teólogos, políticos, economistas, científicos, entre otros.

Aprecio este interés en todo el mundo por estos temas.  Sin embargo, me parece que la mayoría de estos escritos o reuniones continúan poniendo a los seres humanos en lo más alto o en el centro del universo.  Los seres humanos consideran a sí mismos investidos por una misión de cuidar el planeta, el mundo. Son responsables del mundo.

Una dimensión muy importante no se profundizó lo suficiente para mi gusto: el principio de solidaridad.  Creo firmemente que este principio, profundamente arraigado en la forma de vida de África, ofrece una mejor manera de comprender y manejar los desafíos de la ecología y la sostenibilidad.

De hecho, el estilo de vida africano no considera el mundo como algo externo a nosotros los seres humanos.  Ni pone a la humanidad en la parte superior o el centro del universo.  Los seres humanos son parte del universo.  De hecho, el mundo es como un cuerpo universal en la que circula la misma sangre: la vida.  Y todos son parte de ella: minerales, plantas, animales, seres humanos, seres vivos, los muertos o los que están por nacer, y todos participan de la misma vida, la misma fuerza vital.

Por lo tanto, existe una relación de cuidado mutuo entre el mundo y seres humanos.  La vida en cualquier criatura ha de ser respetada.  Cualquier acción debe estar orientada hacia el mantenimiento o el aumento de la vida.  Todas las criaturas están profundamente interconectadas y hay un equilibrio en la relación entre ellos.

Sin embargo, varias causas pueden conducir a alterar este equilibrio.  En lo que se refiere a la responsabilidad humana, veo tres causas principales para la ruptura de ese equilibrio: la ignorancia, la codicia y la pobreza.

La ignorancia resulta de que las personas no sepan adecuadamente, o no sean conscientes de la relación entre ellos y el mundo.  Por lo tanto, se comprometen con acciones que perturban el equilibrio.  La codicia significa que la gente quiere consumir más de lo que realmente necesitan, privando así a los demás de su parte para que puedan llevar una vida decente.  A medida que la codicia no es satisfecha, los seres humanos terminan destruyendo todos los recursos, suponiendo erróneamente que estos son infinitamente ilimitados o renovables.  La pobreza es una de las consecuencias de la codicia.  Conduce a los que no tienen ni siquiera el mínimo para su supervivencia, para poner más presión sobre el mundo y sus recursos, sin tener en cuenta el daño, siempre y cuando puedan conseguir algo para sobrevivir.

Peter Knox, Fernando Muhigirwa, y algunos otros contribuyentes en el libro Simplemente sostenibilidad: Tecnología, Ecología y Extracción de recursos (2015) exploran la cuestión de la explotación agrícola o de recursos minerales en África.  ¿Todo el mundo está consiguiendo una vida decente de esta explotación?  La experiencia de la República Democrática del Congo demuestra que la mayoría de las veces, las poblaciones locales no se benefician de la explotación y esto genera frustraciones.  En diversas partes del mundo, fomentamos la explosión de las bombas de un mundo y humanidad frustrada: la guerra, el terrorismo, los refugiados, las epidemias, las perturbaciones geoclimáticas, entre otros.

A menos que rescatemos y promovamos el valor de la solidaridad entre las personas, entre las naciones y entre los seres humanos y un mundo que conduce y nos alimenta, no habrá sostenibilidad o equilibrio ecológico.  Una educación adecuada es necesario para ser más conscientes de la necesidad de solidaridad.

El ejemplo de la solidaridad en la naturaleza debería llevar a la solidaridad económica y podría ser el remedio contra la pobreza y la codicia.  La solidaridad significa la conciencia y la convicción interior de que compartimos la misma vida, y todos y cada uno de nosotros merece una vida decente.

La solidaridad no es caridad.  La solidaridad es justicia, una conformidad con lo que es correcto.  Vivir la solidaridad en nuestro mundo de hoy podría significar renunciar a una cierta comodidad que apreciamos mucho.  ¿Estamos preparados para eso?

Jean-Christian Ndoki, SJ estudia actualmente en el Boston College en la Escuela de Teología y Ministerios en Brighton, Massachusetts, Estados Unidos.

Print Friendly

Este artículo también está disponible en:: Inglés

Etiquetas: , , , , ,

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Una invitación a dialogar sobre la sostenibilidad de la vida

31 Julio 2016

2016_07_31_N&E_Photo1La Conferencia organizada en la Universidad Sanata Dharma en Yogyakarta, del 8 al 10 de agosto de 2016, bajo el título de Una invitación al diálogo sobre la sostenibilidad de la vida en el contexto de ASEAN será una oportunidad para reflexionar, discutir y explorar posibles acciones para responder a la sostenibilidad de la vida a través de los diferentes apostolados de la Conferencia Jesuita de Asia Pacífico.

Esta es la más importante colaboración intersectorial de la Conferencia en los últimos años, e incluye nueve sectores en los que están implicados los Jesuitas en Asia Pacífico: Diálogo con el budismo, Diálogo con el islam, Apostolado con Indígenas, Apostolado Social, Migraciones, Reconciliación con la Creación, Enseñanza Superior, Enseñanza Primaria y Secundaria y Formación.

El P. Jojo Fung SJ, miembro del equipo organizador, explica que la sostenibilidad es más que la devastación medioambiental.  “La sostenibilidad se refiere prácticamente a todo.  La terrible crisis de los refugiados en Europa nos muestra la magnitud de los retos que tenemos.”  Añadió que los numerosos retos son amargos recordatorios para ser custodios de la creación de Dios (Génesis 2,15), y para vivir una vida sostenible que haga de nuestro “planeta tierra y sus ecosistemas nuestra casa común.”  El Papa Francisco nos recuerda estos retos de la Carta de la Tierra, “Que el nuestro sea un tiempo que se recuerde por el despertar de una nueva reverencia ante la vida; por la firme resolución de alcanzar la sostenibilidad; por el aceleramiento en la lucha por la justicia y la paz y por la alegre celebración de la vida.” (Laudato si’ 207)

A través de la espiral pastoral, un modelo utilizado para dinamizar la acción pastoral, académica o comunitaria, el encuentro presentará experiencias de primera mano de prácticas de sostenibilidad para la vida en comunidades marginalizadas para hacer tanto un análisis crítico, como el discernimiento y la reflexión teológica que permitan mirar hacia el futuro.

Al final del encuentro se espera que los participantes desarrollarán un plan realista de estrategias para los próximos cinco años a partir de los resultados esperados de la Conferencia:

  • Que el concepto de sostenibilidad de la vida se traduzca en las líneas directrices, programas de estudio y actividades de las obras de la Compañía
  • Que los jesuitas, otros religiosos y seminaristas conozcan mejor las cosmologías místicas de las comunidades marginalizadas y que esto llegue a formar parte de su oración personal y comunitaria
  • Que cada participante experimente una conversión hacia un estilo de vida en el que “menos es más” (LS 222) y esté menos adicto a un consumo desmedido y más cimentado en una espiritualidad de la sostenibilidad en la que “en cada criatura habita su Espíritu” (LS 88) y en la que “el universo se desarrolla en Dios, que lo llena todo” (LS 233)
  • Que cada participante empiece a ejercitar una “ciudadanía ecológica” y a practicar una “responsabilidad ambiental” (LS 211).

El Papa Francisco nos recuerda en Laudato si’ (211) que las “pequeñas acciones cotidianas” pueden transformar el mundo.  En la Residencia Internacional Arrupe los residentes responden de una forma humilde, apagando la luz innecesaria, separando los residuos, imprimiendo las hojas por las dos caras, elaborando abono casero, etc.  El escolar Bernadus Christian Triyudo Prastowo SJ reconoce que son acciones muy pequeñas que si “podemos animar a otros a hacer lo mismo, el resultado será bueno” y que esto es precisamente lo que dice el Papa Francisco, vivir “un estilo de vida profético y contemplativo” de que “menos es más” (LS 222).

Para más información visitar JCAPeNews.

Print Friendly

Este artículo también está disponible en:: Inglés

Etiquetas: , , , ,

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Reconstrucción y aumento de la capacidad de preparación en caso de desastres con la red Xavier

31 Julio 2016
Funcionarios del gobierno local de Hernani, Samar Oriental, revisan un mapa de peligro de mareas de tempestad y las ubicaciones de las casas con el personal de investigación ESSC Dallay Annawi y Jericó Espada (más a la derecha)

Funcionarios del gobierno local de Hernani, Samar Oriental, revisan un mapa de peligro de mareas de tempestad y las ubicaciones de las casas con el personal de investigación ESSC Dallay Annawi y Jericó Espada (más a la derecha)

La red Xavier presta asistencia esencial a los esfuerzos de los jesuitas en la respuesta posterior al desastre en Filipinas.  Simbahang Lingkod ng Bayan  y el Instituto de Ciencia Medioambiental para el Cambio Social (ESSC, en inglés)  son organizaciones jesuitas dentro de la Provincia de Filipinas de la Compañía de Jesús comprometidas con la reducción del riesgo de desastres (RRD) junto con las comunidades y los gobiernos locales.

Encuentro con la Red Xavier de Loyola para explicar más a fondo la necesidad de una mejor reconstrucción y preparación en caso de desastres como parte de la asistencia humanitaria internacional después de una catástrofe

Encuentro con la Red Xavier de Loyola para explicar más a fondo la necesidad de una mejor reconstrucción y preparación en caso de desastres como parte de la asistencia humanitaria internacional después de una catástrofe

Uno de los debates durante la reunión con Xavier Red de Loyola en noviembre de 2015 representaba la necesidad de comprender las cinco fases en la respuesta a un desastre en la que los pasos 5 y 1 son puntos de respuesta eficaz y sostenibletal como ha sido concebido en el protocolo de Conferencia Jesuítica de Asia Pacífico (JCAP, por sus siglas en inglés)  y que la Provincia de Filipinas está utilizando como marco de referencia en respuesta y preparación de desastres.

El protocolo fue también una referencia útil cuando 25 estudiantes jesuitas de Asia Pacífico discutieron los diferentes peligros y los contextos de desastres de sus países durante el taller de 2015 de escolásticos y hermanos de la JCAP en Tacloban.  Puede consultar un breve vídeo de la experiencia de los escolásticos en Tacloban aquí.

Durante una breve visita el mes pasado, la responsable de proyectos de la red Xavier Cristina Fernández-Durán visitó proyectos en Filipinas, y del 4 al 11 de julio fue con el personal SLB a Culion, en el norte de Palawan, donde los esfuerzos de rehabilitación continúan en áreas afectadas por el Haiyan y donde se ha construido una sala de evacuación multiusos en colaboración con las comunidades indígenas Tagbanua, la parroquia local y con profesionales de la arquitectura.  Anteriormente, SLB solicitó la asistencia de ESSC en el desarrollo de las consideraciones de reubicación en algunas zonas de Culion.

2016_07_31_P&P_Photo3En la Región 8, la Red Xavier está apoyando el fortalecimiento de las capacidades locales para la preparación frente desastres en la región de Visayas (zona oriental) y Cristina se unió a las actividades programadas del ESSC con los municipios de la provincia de Marabut, en Samar, y Hernani, en Samar del Este, y también con otros socios.

Se han obtenido informaciones actualizadas sobre la aplicación de la obra mientras personal del gobierno local termina la formación sobre el SIG utilizando el software de código abierto para mejorar sus capacidades de planificación en la reducción de riesgos de desastres (RRD).  También hubo visitas a las comunidades, donde se compartieron los planes de vivienda y preocupaciones actuales de evacuación.  ESSC expuso estos planes a funcionarios del gobierno local que aseguraron que los centros de vivienda de reubicación y evacuación ya están integrados en sus planes de RRD para su implementación.

Discusiones posteriores a la visita con Cristina (más a la izquierda) y el personal ESSC Mariel de Jesús y Dallay Annawi (no frente a la cámara)

Discusiones posteriores a la visita con Cristina (más a la izquierda) y el personal ESSC Mariel de Jesús y Dallay Annawi (no frente a la cámara)

La ayuda en el proceso de relocalización continúa en otras zonas tras el alcance de la destrucción del tifón Haiyan, mientras que el ESSC se prepara para un foro regional sobre una mejor reconstrucción para compartir los aprendizajes y recomendaciones y así seguir caminos con un grupo más amplio de organismos gubernamentales nacionales, regionales y locales, comunidades de donantes y organizaciones que prestan asistencia, socios de la comunidad, grupos profesionales de arquitectos e ingenieros, medios de comunicación y otras partes interesadas.

Print Friendly

Este artículo también está disponible en:: Inglés

Etiquetas: , , , , , , , , , ,

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

La colaboración a través de redes: El aprendizaje de apostolado social en Europa

15 Julio 2016