moved here

Colaboración de la Iglesia para el cuidado y la reconciliación con la creación en la Amazonía

15 Abril 2015

2015_04_15_P&P_Photo1Paula Sendín

La Red Eclesial Pan-Amazónica (REPAM), creada en septiembre de 2014 como una “respuesta a la necesidad urgente de cuidad la vida en harmonía con la naturaleza, a partir de la presencia amplia y diversa de la Iglesia en la Amazonía,” se presentó el mes pasado al Vaticano y ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en Washington DC (Estados Unidos).

Al declarar la REPAM, la Pan-Amazonía es reconocida como la “fuente de la vida en el corazón de la Iglesia” y representantes de 11 países se reunieron “como la confluencia de muchos ríos” donde “la esperanza fluía” queriendo además “dar la vida y darla en abundancia.”

La selva amazónica es la más grande del mundo y el río Amazonas, el más caudoloso del mundo, con una longitud de unos 6,900 kilómetros, o aproximadamente el 40% de todo el continente sudamericano. Pero las zonas fuera de la cuenca también incluyen cuando la gente se refiere al Amazonas. Esta región amazónica oscila desde los 7,7 a 8,2 millones de kilómetros cuadrados, la más extensa del mundo, y abarca territorios de Brasil, Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela, Surinam y la Guayana Francesa. Pueblos indígenas que siguen viviendo en el Amazonas apenas se han cuantificado, pero alrededor de 20 millones de personas en ocho países han sido clasificados como indígenas. (Fuente: Mongabay)

Este vasto recurso natural y cultural de la Tierra está experimentando una devastación y está amenazada por concesiones realizadas por los estados nacionales a las corporaciones transnacionales. Es en este contexto que la Iglesia Católica latinoamericana ha venido a apoyar a los agricultores y pueblos indígenas que se ocupan de los abusos cometidos por el sector de las industrias extractivas en el Amazonas, que a su vez están dañando el medio ambiente.

Foto de: Mongabay

Foto de: Mongabay

El pasado 19 de marzo, el obispo peruano Pedro Barreto, el obispo guatemalteco Álvaro Ramazzini y el obispo Roque Paloschi de Brasil, expusieron ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos el impacto de la explotación de las prácticas de la minería y las industrias extractivas en las comunidades y el medioambiente en América Latina. El arzobispo Barreto, presidente del departamento de Justicia y Solidaridad del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), tradujo la “seria preocupación de la Iglesia ante las consecuencias del extrativismo formal e informal” con el propósito de testimoniar la angustia que sufren las con secuencias de la “devastadora y amenazante” actividad extractiva “sin rostro humano y sin ética.” También compartió casos emblemáticos de la de diversos países de América Latina donde la actividad extractiva vulnera los derechos de las personas y su entorno natural.

Los obispos latinoamericanos detallaron en términos fuertes y convincentes a sus homólogos estadounidenses y canadienses los derechos humanos, la salud pública y las consecuencias ambientales relacionados con operaciones en América Latina por parte de Estados Unidos y las compañías mineras canadienses. Instaron a que Estados Unidos y las empresas mineras canadienses deben rendir cuentas a las leyes y normas que protegen a las economías locales, el medio ambiente, las comunidades indígenas y los grupos vulnerables, incluso cuando operan fuera del país.

2015_04_15_P&P_Photo3Anteriormente, los obispos reafirmaron su compromiso con la Amazonía con una conferencia de prensa donde presentaron la REPAM en el Vaticano el 02 de marzo. El Cardenal Peter Kodwo Appiah Turkson, presidente del Pontificio Consejo de Justicia y la Paz, quien dio el discurso de apertura y describió las principales características de la red – que es transnacional, eclesial, y tiene un compromiso con la defensa de la vida.

El Cardenal Claudio Hummes, OFM, presidente de la Comisión para la Amazonia de la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil comparte a través de un mensaje de audio que la REPAM “representa un nuevo incentivo y re-lanzamiento de la obra de la Iglesia en la Amazonía, fuertemente deseado por el Santo Padre.” Es una Iglesia que quiere ser “una Iglesia misionera, misericordiosa, profética y cercana a todas las personas, especialmente los más pobres, los excluidos, los descartados, los olvidados y heridos.” Haciendo referencia a la reunión de Francisco con los obispos de Brasil en julio de 2013, “se trata de una Iglesia con rostro amazónico y un clero nativo.”

En una entrevista con Ecojesuit, Mauricio López, secretario general de la REPAM y director de Cáritas Ecuador, y que además se unió a la delegación en Washington, explicó que la red no es un elemento rígido, sino flexible, asegurando la acción efectiva a través de las fronteras en un solo Estado. Estas acciones entre las fronteras requiera una mayor sinergia entre sus miembros que operan en todos los países de la Pan-Amazonía.

Red fluvial detallada de la cuenca Amazonas. Foto de: Programa de la Ciencias para la Conservación de WWF

Red fluvial detallada de la cuenca Amazonas. Foto de: Programa de la Ciencias para la Conservación de WWF

López expresó además la visión pan-amazónica, en donde “hay afinidad para el intercambio” entre los diócesis y organizaciones eclesiales de toda la región. El objetivo es ubicar procesos donde hay temas urgentes y brindar las herramientas a actores territoriales para establecer criterios. Por ello, respaldar a más territorios en zonas conflictivas y garantizar un seguimiento más constante son algunas de las aspiraciones en las que se concreta la REPAM. “Hacía falta una plataforma con la que conectar,” aseveró Mauricio López.

Los pueblos indígenas están en lo alto de la agenda y la REPAM prepara para el próximo año un gran encuentro con las congregaciones y líderes de las comunidades indígenas y los grupos pertinentes, informó López, Ecojesuit.

De este modo, la REPAM se enfrenta al reto de participar activamente hasta su declaración de misión “para crear en las Américas una conciencia de la importancia de la Amazonia para toda la humanidad, para crear en todas las iglesias locales de la cuenca del Amazonas un enfoque pastoral integrada con las prioridades específicas con el fin de promover una modelo de desarrollo que defienda los privilegios de los pobres y sirva al bien común.” (Documento de Aparecida 475)

Print Friendly, PDF & Email

Este artículo también está disponible en:: Inglés

Etiquetas: , , , ,

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *




Follow by Email
Facebook