Jesuitas y colaboradores de Asia se reúnen en torno al medio ambiente

Jesuitas y colaboradores de Asia se reúnen en torno al medio ambiente

El transporte bambu materiales por a comunidades trampa.

Jesuitas y colaboradores de la región de Asia-Pacífico se reunieron en las orillas del Mekong en torno a dos cuestiones muy definidas. En primer lugar, reconocer la gratitud y el asombro ante el río Mekong y la impresionante vida que se desarrolla en él y a lo largo de sus orillas; y en segundo lugar, responder a una llamada a actuar. Normalmente asociamos a los franciscanos o a los redentoristas como espiritualidades relacionadas con la ecología, entonces ¿cómo han entrado los jesuitas en estas cuestiones? Desde la Congregación General 35 y la elección del P. Adolfo Nicolás como Superior General se ha comenzado un proceso de reflexión institucional para determinar cómo la creación es parte fundamental de nuestra fe y de nuestra realidad física y social.

A los jesuitas se les conoce por sus análisis críticos y por apostar decididamente en sus opciones. Podemos preguntarnos, entonces, por la significación de este encuentro. Para la Compañía de Jesús, comprometida en la excelencia académica y el cambio social,  se siente retada hoy para comprender y vivir la gracia de la creación y, de una manera integral, buscar el bien de la humanidad de una manera sostenible con el planeta en el que vivimos. Los jesuitas quieren colaborar con otros en la preocupación de la humanidad , y en la búsqueda científica, para reconciliarnos con la creación y construir relaciones sostenibles.

Bancos de la Mekong. Foto de: Pedro Walpole

¿Qué hicimos allí? El grupo fue capaz de compartir un mismo enfoque en nuestro modo de comprometernos para la reconciliación con la creación. El grupo descubrió, y reforzó su compromiso y empeño, en la reconciliación con la creación; y se comprometió a actuar de acuerdo con la estrategia en ecología, y los respectivos planes de acción, que se están elaborando a nivel de Conferencia Jesuita de Asia-Pacífico.

¿Qué trajeron los participantes al encuentro? Los participantes trajeron su vida personal, la reflexión elaborada por el apostolado intelectual, por  el apostolado social, y por los centros educativos o de investigación; pero especialmente la apertura a nuevos horizontes y retos con un fuerte sentido de misión. La presencia de colaboradores laicos durante este encuentro amplió la red y permitió crear nuevos lazos con otros grupos también interesados en la reconciliación con la creación.

¿Qué se llevaron los participantes? Un apoyo claro a las personas que están ya implicadas en las cuestiones ecológicas en cada Provincia o Región. Se mostró el apoyo a los programas que están funcionando actualmente y que vertebran algunas de las nuevas iniciativas de la Conferencia. Mediante las visitas y el contacto con las comunidades locales se mejoró la  comprensión de la complejidad ecológica, social y las opciones de desarrollo del Delta del Rio Mekong así como se buscaron formas para mantenerse vinculados con esta realidad. Experimentamos la vida que es capaz de generar el caudal vasto e impresionante del río así como su complejidad hidrológica y ecológica que se han convertido en un reto para su gestión sostenible.

Aprendizaje de la comunidad.

Necesitamos promover un estilo de vida adaptado y una cierta “incidencia” y conversión dentro de nuestras comunidades jesuitas e instituciones. Un grupo presentó un esquema básico que incluye elementos como (a) oración, (b) reflexión, (c) fuentes de información, y (d) posibles pasos para “influir” dentro de nuestras comunidades en esta orientación de vida más adaptada.

El vínculo con Asociación de Colegios y Universidades Jesuitas en Asia-Pacífico (AJCU) ofrece la estructura para el diálogo con las universidades sobre la gestión del campus “verde”. Mientras que las conexiones más estructuradas con las universidades se realizan a través de AJCU, se continuará trabajando especialmente con la Universidad Sanata Dharma, la Akademi Teknik Mesin Industri-Solo en Indonesia, y el Ateneo de Davao University, el Ateneo de Zamboanga University y el centro Ciencias Ambientales para el Cambio Social en la Filipinas. Se quiere promover el desarrollo de políticas ambientales y su racionalización a través de la formación de personal de “sostenibilidad”  con capacidad para,  por ejemplo, contabilizar y evaluar las emisiones y equivalencias  de carbono.

Se identificaron programas que están actualmente vigentes: formación de escolares jesuitas y colaboradores, cursos sobre cultura de sostenibilidad y ecología, modos de aprendizaje, estilos de vida sostenible, y el compromiso y la reflexión. Un grupo propuso un programa centrado en la formación de formadores e incluso comenzaron a identificar posibles participantes así como algunos de los elementos del contenido de esos cursos.

Jesuitas su preparacion bancas para visitar comunidad.

Como una acción a largo plazo el Mekong podría constituirse  en un centro de aprendizaje para participar, aprender y colaborar conjuntamente de manera activa. La experiencia puede ayudar a otros a ver el valor de establecer  un nivel de compromiso institucional para ir más allá de la mera observación  y desarrollar estrategias de participación. Se necesita dar un enfoque que promueva sinergias y compromisos, y del que se pueda aprender, como se hizo con los esfuerzos para prohibir las minas terrestres antipersonales; y tratar de integrar más las preocupaciones ambientales y la necesidad de medios de vida sostenibles.

“Our Environmental Way of Proceding” es el texto orientador de la Conferencia Jesuita de Asia-Pacífico sobre estos temas y fue utilizado como texto base durante la reunión. Se ha previsto que se use para la reflexión en distintos encuentros y también apoyar la reflexión en el interior de distintas instituciones.

Muchos Provinciales han nombrado un “encargado para ecología”. Ellos se encargarán de desarrollar programas que nos ayuden a adaptar nuestros estilos de vida en lo que concierne a la gestión de los residuos, la electricidad o el agua.

Fuerza rio. Foto de: Pedro Walpole

Es un reto para el que los jesuitas no estamos suficientemente preparados, y reconocemos claramente que debemos hacerlo con otros, y para ello debemos movilizar nuestros esfuerzos no sólo de manera local o nacional sino con referencia regional o internacional. El proceso ha comenzado y muchos están mostrando su interés para unir fuerzas. Y no nos debería sorprender que revisar nuestros estilos de vida comunitarios y nuestra actividad educativa, aprendiendo y enseñando, sean precisamente unos buenos lugares para comenzar.

Leave a Reply

Your email address will not be published.