La Campaña de Cuaresma Verde en Austria  señala el camino del futuro: ¡el ayuno de automóviles!

La Campaña de Cuaresma Verde en Austria señala el camino del futuro: ¡el ayuno de automóviles!

El Obispo de Klagenfurt Alois Schwarz y la pastora luterana Lydia Burchhardt, apoyados por asociaciones colaboradoras y escuelas anunciando el ayuno de vehículos.

TP

La renuncia, la reconciliación y la sanación son temas centrales en las semanas de preparación en el camino hacia la Pascua. Cada año, la Cuaresma nos invita a los cristianos a la conversión y nos llama a examinar los hábitos personales, incluso más arraigados en nosotros. La perspectiva de Pascua da una oportunidad para un nuevo discernimiento entre lo necesario y lo que es prescindible. Y por éste interés, la Cuaresma es también un desafío a la creatividad.

Las iglesias cristianas en Austria han propuesto su propia respuesta a esta llamada. Cada año, el Miércoles de Ceniza, numerosas parroquias alentarán “el ayuno de coches”, una campaña de Cuaresma ecuménica, que fue iniciada en el 2005 adaptando un modelo similar iniciado en Alemania.

En contraste con la situación en Alemania, sin embargo, la iniciativa en Austria logró en pocos años tener éxito. Cada año más de 6.000 personas aceptan la invitación a dejar sus automóviles, para reducir activamente las emisiones y reducir así el consumo de energía. Los números siguen aumentando. El “ayuno de automóvil” es un intento de utilizar el tiempo entre el Miércoles de Ceniza y Semana Santa para una evaluación de los hábitos de las personas en sus desplazamientos, y para descubrir alternativas disponibles, por ejemplo, el tren, el autobús, la bicicleta, caminar o el automóvil compartido.

Hemma Opis-Pieber, responsible de medioambiente en la diócesis Graz, iniciadora de Autofasten en 2005.

“La mayoría de nuestros seguidores sólo siguen su conciencia medioambiental cuando se decidan a participar”, dice Hemma Opis-Pieber, la delegada de medio ambiente de la Diócesis de Graz, en la región de Estiria. A pesar de su impresionante paisaje alpino, sus reservas naturales y su alto valor recreativo, Estiria se ve afectada por una contaminación del aire sorprendentemente alta. En muchas familias, los niños sufren asma. Cada vez más personas, quieren contribuir personalmente a la reducción de emisiones, la acumulación de polvo fino y los atascos de tráfico diarios. “Muchos están dispuestos a revisar y reformar sus hábitos, pero lo que necesitamos es una especie de comunidad que establece incentivos y coordina las distintas actividades. Y nuestra idea es muy simple”, resume la Sra. Opis-Pieber.

Iniciada por las iglesias, la campaña hace mucho tiempo que cruzó las fronteras institucionales: Autofasten, como se le llama en alemán, cuenta con el apoyo de las autoridades locales y regionales, las asociaciones de tráfico y los grupos ecologistas. “A veces la gente pregunta: yo no soy miembro de una iglesia, pero me gusta la idea. ¿Puedo participar de todos modos? “, Dice la Sra. Opis-Pieber, riendo.

Por supuesto que puede. Todos están invitados: Incluso aquellos que no poseen un automóvil, están llamados a unirse a la campaña y participar como voluntario, por ejemplo, mediante el apoyo a la publicidad, distribución de folletos o mediante el envío de peticiones a las autoridades locales y regionales, pidiendo un desarrollo urbano más favorable al medio ambiente y la mejora de los sistemas de transporte público. Los iniciadores de Autofasten insisten en que su iniciativa no es sólo el uso del automóvil esos días concretos, sino principalmente promover la toma de conciencia y buscar un enfoque holístico que redifina nuestra relación con la naturaleza.

Sorprendentemente son pocos los conflictos que surgen de Autofasten. Algunas personas que viven en el campo y se sienten dependientes de sus automóviles perciben la campaña como una amenaza para sus necesidades básicas. Otros rechazan cualquier vínculo entre su fe y su elección de los medios de transporte. “Pero en general, los debates son pacíficos y muy constructivos”, afirma la Sra. Opis-Pieber. “Después de 40 días de ayuno de automóviles, muchos de los participantes están dispuestos a renunciar, al menos en parte, al uso del automóvil incluso más allá de la Cuaresma e incluso a largo plazo. “En muchos casos, de hecho, Autofasten es la entrada en una vida menos emisora de CO2. Y la presión para mejorar el transporte público se ha intensificado: Un nuevo sistema de trenes de cercanías en la región de Graz es un resultado directo del aumento de usuarios del transporte público, debido a la participación en la Cuaresma sin automóviles.

¿Qué pasa con otros países y la cooperación transfronteriza? La Sra. Opis-Pieber es prudente: “han venido a informarse desde los EE.UU. y de Eslovenia, pero todavía están muy lejos de concretarse”. Austria está a la vanguardia.

¿Los Jesuitas han participado alguna vez en Autofasten? –”No que yo sepa. Todavía no”. Pero la Sra. Opis-Pieber ha aprendido a lo largo de estos años: que mucha gente participa en silencio, sin que se sepa…

Para más información visite la página web de la organización o contacte el equipo organizador en stmk (at) autofasten.at

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