Las voces al margen y las culturas por el reconocimiento y la reconciliación

Las voces al margen y las culturas por el reconocimiento y la reconciliación

En un reciente evento virtual paralelo a la vigésima sesión del Foro Permanente de las Naciones Unidas para las Cuestiones Indígenas, se le pidió a Jason Menaling, de la comunidad de Pulangiyēn en el norte de Mindanao en Filipinas, que debatiera sobre las iniciativas de acción y adaptación climática de los Pueblos Indígenas.

Como una voz al margen, compartió sus conocimientos adquiridos a partir de sus experiencias como líder forestal y juvenil indígena, en busca de apoyo y reconocimiento para defender los derechos indígenas al cuidado de la tierra, los bosques, el agua y la biodiversidad. En sus palabras, “nosotros (los Pueblos Indígenas) somos su mejor colaborador para salvaguardar el futuro de nuestro planeta y asegurar que haya equidad en el proceso.”

Acerca de la educación indígena

La educación indígena comienza con nuestros mayores, quienes enseñan a nuestros niños y jóvenes cómo vivir en relación con la tierra. El cuidado del medio ambiente se enfatiza como parte de nuestras responsabilidades.

A medida que buscábamos una mejor educación para nuestros hijos, comenzamos a indagar la posibilidad de establecer un centro de aprendizaje en nuestra comunidad que enseñara las costumbres y responsabilidades de nuestra gente. El Centro de Educación Cultural Apu Palamguwan (APC) lleva el nombre del anciano que soñó que sus hijos escribirían su historia.

Agradecemos al Ministerio de Educación por apoyar a las comunidades indígenas en el fortalecimiento de una educación basada en nuestra cultura y gaup, nuestra tierra ancestral, como contexto de aprendizaje. Hoy podemos reflexionar sobre los desafíos de nuestro entorno a un nivel más profundo.

Nos conectamos con otras comunidades del valle a través de la tradición de buntēla daw sayuda (visitando y compartiendo información). Ahora buscamos llegar a comunidades mucho más allá del aprendizaje del inglés para que podamos compartir nuestros conocimientos e historias juntos. Esto otorga a los jóvenes oportunidades para apreciar mejor nuestro papel en el cuidado de nuestro gaup, nuestro dominio ancestral.

Esta es una de las lecciones clave que aprendimos al participar en cursos profesionales enfocados en la paz, el liderazgo, la agrosilvicultura y la educación, con el programa Aprendizaje Mundial Jesuita (en ingles Jesuit Worldwide Learning). En estos cursos también valoramos el acompañamiento a nuestras comunidades vecinas, creando vínculos y relaciones significativas. Estos esfuerzos nos motivan a defender nuestro dominio ancestral porque nuestra tierra es nuestra vida y sustento.

Acerca de los extractivos

A medida que continuamos viendo grandes cambios en la sociedad, también sentimos sus impactos adversos en nuestra tierra y cultura. Hemos visto a muchas comunidades sufrir los impactos de la minería en el noreste de Mindanao y las amenazas al sur.

El mayor extractor en nuestra área son las corporaciones productoras de maíz amarillo y su red de comerciantes y financiadores que nos deterioran y nos dejan enfrentando todos los riesgos. Las grandes empresas solo se fijan en lo que pueden quitarnos; no piensan en acompañarnos para el sostenimiento del mundo vivo del que somos co-dependientes. Tienen una visión muy estrecha de la vida que ignora el bienestar de la próxima generación.

Desde la década de 1970 hasta la de 1980, nuestros mayores tuvieron problemas porque sus voces no fueron escuchadas y sus derechos no fueron defendidos por no contar con la llamada “educación” prescrita necesaria para administrar los recursos naturales.

En cambio, lo que tienen es el conocimiento cultural para vivir en equilibrio con la vida de la tierra. Nuestros mayores nos confían la responsabilidad de proteger nuestro gaup, y nosotros, los jóvenes, nos estamos equipando poco a poco con las habilidades y capacidades para cumplir este importante papel.

Pero debido a las grandes empresas, estamos obligados a luchar para demostrar que podemos proteger y defender nuestra tierra. Este sistema comercial expansivo de agricultura solo se fija en lo que se podría ganar financieramente, sembrando maíz para alimentar a los animales y no para el consumo diario de las personas. Hoy no tenemos fe en la agricultura corporativa porque no hay justicia en el sistema.

Es difícil hablar de reconciliación por los errores pasados cuando vemos a nuestras comunidades manipuladas y divididas por intereses externos. Necesitamos fortalecer nuestra solidaridad como comunidad para que no seamos completamente atropellados por gigantes corporativos y comerciantes.

La seguridad de nuestra tierra, recursos naturales, alimentos y agua están en juego. Las variedades autóctonas de nuestras semillas están disminuyendo en cantidad a favor de semillas comerciales más utilizadas. Los cultivos se rocían con glifosato, que representa graves peligros para la salud tanto del medio ambiente como de nuestros agricultores.

Necesitamos resaltar estas situaciones como preocupaciones importantes porque estos problemas también afectan la biodiversidad y nuestro futuro depende de la subsistencia de esta biodiversidad. En septiembre tendrá lugar la Cumbre de Sistemas Alimentarios de la ONU. Esta debe ser una plataforma que permita a las voces del campo liderar las discusiones sobre el equilibrio de la ecología y la economía mientras nos esforzamos por lograr la calidad de los alimentos, la seguridad y la nutrición.

Jason Menaling compartió con el Papa Francisco una copia de Forest Faces en 2018, durante el tercer aniversario de Laudato Si’ en el Vaticano. Forest Faces: Hopes and Regrets in Philippine Forestry (Rostros del bosque: esperanzas y arrepentimientos den la silvicultura filipina) (https://essc.org.ph/content/archives/9988/) es una publicación conjunta de la FAO de las Naciones Unidas y Ciencias Ambientales para el Cambio Social (en ingles Environmental Science for Social Change) que presentó a las comunidades indígenas y sus historias sobre sus tierras y bosques.

Acerca del cambio climático

No sufrimos tantas inundaciones o tifones fuertes como las comunidades de las tierras bajas y costeras, pero sentimos los impactos del cambio climático en las tierras altas de diferentes maneras angustiantes. Estas experiencias hacen evidente para nosotros que todavía hay grandes vacíos en la respuesta climática y que hay mucho por hacer.

Ahora nos resulta difícil predecir el ciclo de siembra y planificar en concordancia nuestras actividades agrícolas. Experimentamos mucho daño y pérdida de cultivos; la infestación de plagas y las sequías han sido devastadoras. Estamos perdiendo la estabilidad en nuestra fuente de alimento.

También experimentamos el tifón Pablo (Bopha internacional) en 2012 (una tormenta de categoría 5 y el ciclón tropical más fuerte registrado en Mindanao) y no teníamos a nadie en quien apoyarnos en términos de respuesta y recuperación, excepto nosotros mismos. Sin embargo, nadie se vio afectado gravemente. Sabemos que no debemos vivir junto al río o en laderas empinadas que han sido taladas, pues son propensas a deslizamientos de tierra. Pudimos cosechar batatas al día siguiente, cuando todos los campos de arroz y maíz fueron arrasados. Nos dimos cuenta de que el sentido de unión como comunidad es más crítico en tiempos de desastre.

Esta misma solidaridad es la que sostiene nuestros bosques. Sabemos que los bosques juegan un papel importante en el mantenimiento de un clima estable, esto sin mencionar el microclima que genera para los ecosistemas locales. Sabemos que el agua que bebemos proviene del bosque y se alimenta de los océanos.

Los jóvenes aprenden habilidades en pagdumala sa lubas daw kagulangan, una práctica cultural de manejo forestal que aporta a la regeneración natural para la restauración de los ecosistemas. Estas habilidades provienen del conocimiento de prácticas de agricultura tradicional itinerante de 10 a 20 años y los jóvenes lo aprenden en el aula y en el bosque al ser guiados por la sabiduría de nuestros mayores.

Los jóvenes no solo toman la iniciativa en la gestión de los recursos naturales, sino que también participan en el diálogo con diferentes sectores interesados para afirmar nuestra visión de nuestra comunidad. Apoyamos la acción global por la justicia climática. Expresamos el papel fundamental de las culturas indígenas para abordar la crisis climática y cómo los jóvenes están a la vanguardia del liderazgo en la protección forestal.

Acerca de los derechos humanos

Estamos agradecidos de que se nos hayan otorgado derechos legales para administrar nuestra tierra ancestral, pero detrás de esto todavía prevalece un sistema en el que aquellos en posición de poder aún tienen la última palabra en términos de cómo vivimos nuestra vida en nuestra tierra.

Si hablamos de proteger nuestras tierras, los Pueblos Indígenas en cualquier parte del mundo tienen su propia forma de administrar los recursos de manera que no dañen las diferentes formas de vida presentes en la zona, pero el gobierno también tiene políticas de manejo de tierras que a menudo se contradicen.

Esto desvirtúa nuestra voz porque, sí, nos otorgan derechos en papel, pero no nos sentimos empoderados en términos de la toma de decisiones. Podemos tener el Certificado de Título de Dominio Ancestral, pero luego viene la cuestión de las áreas protegidas controladas por el gobierno. Fíjense cómo esto se hace injustamente y cómo las instituciones más allá de nosotros todavía tienen el control. Podríamos quedarnos sin nada más que un pedazo de papel.

Como pueblo de Pulangiyēn, nos identificamos con el río Pulangi, pero nuestra identidad también se basa en cómo valoramos la paz. Nuestro camino a seguir es a través del pulang, que significa permanecer despierto. Nos sentamos con el líder tribal y escuchamos a todas las partes, permaneciendo despiertos hasta que resolvamos el conflicto, hasta que logremos la reconciliación.

“El Pulang sigue siendo nuestro principio rector mientras dialogamos sobre las prácticas de uso de la tierra en la parte superior del Pulangi y al dar la bienvenida a los jóvenes de diferentes comunidades a nuestra escuela cultural. Así es como honramos el pacto de paz hasta el día de hoy. No hay amenazas ni dominación en el proceso.”

La práctica de pulang también representa el pacto de paz que nuestros antepasados hicieron generaciones atrás, con la esperanza de que todas las tribus que viven a lo largo del río Pulangi trabajen juntas para garantizar que el río siga siendo el origen de la vida.

El Pulang sigue siendo nuestro principio rector mientras dialogamos sobre las prácticas de uso de la tierra en la parte superior del Pulangi y al dar la bienvenida a los jóvenes de diferentes comunidades a nuestra escuela cultural. Así es como honramos el pacto de paz hasta el día de hoy. No hay amenazas ni dominación en el proceso.

Últimas palabras

En nuestra cultura, buntēla daw sayuda nos permite visitar a nuestros vecinos en paz y compartir lo que podamos; a veces es para dialogar o para construir hogares juntos para conformar una familia. Ahora estamos regenerando nuestras relaciones con la tierra, los bosques y el agua. Este es nuestro sentido de estar juntos. Quiero hacer eco a este mensaje de estar juntos, especialmente en este momento de inmovilidad y distancia.

Espero que como sociedad global, como aldea global, escuchen las preocupaciones y contribuciones de los pueblos indígenas. Afirmar que las intervenciones deben comenzar escuchando a los pueblos indígenas y las comunidades locales de todo el mundo.

Si esto no se hace, se crearán más problemas porque los proyectos y políticas de arriba hacia abajo rara vez se ajustan al contexto y las necesidades locales y no hay garantía de que este tipo de respuestas sean sostenibles.

Hablando en el evento virtual paralelo de la ONU desde las tierras altas

En la próxima reunión de la COP26 esperamos ver una mayor integración de las contribuciones de los pueblos indígenas, porque son las soluciones basadas en la naturaleza que necesitamos ver completadas en el Reglamento del Acuerdo de París para que haya inclusión y acción.

Apóyenos en la defensa de nuestros derechos de cuidar la tierra. Somos su mejor colaborador para salvaguardar el futuro de nuestro planeta y asegurar que haya equidad en el proceso.

Mira la grabación del evento paralelo aquí.

Esta historia también está disponible en inglés.

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