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Por qué las opciones de consumo las clases medias van a ser decisivas para la ecología

17 Marzo 2011

Pedro Walpole, SJ

El consumo no es impulsado por el crecimiento de la población mundial, sino por la disponibilidad de energía. Disponibilidad y consumo de energía de una clase media creciente, que apenas existía hace 50 años, fenómeno que debería ser estudiado no sólo por los analistas de marketing, sino por los analistas sociales de todo el mundo para identificar posibles escenarios de nuestro futuro. En este momento nos gustaría sugerir cinco puntos para la acción.

En primer lugar, los mercados mundiales son capaces de ofrecer, a aquellos que pueden pagar por ello, lo último en tecnología, moda, la comida más fresca, y el más reciente libro. La mayor pobreza es la del nivel de ingresos más bajos, es decir, menos de 996 US dólares al año y que representan alrededor de mil millones de personas. National Geographic en su edición de marzo de 2011 presenta el grupo situado entre el límite inferior de renta, 996 US dólares y los que llegan a los 3.945 al año, unos cuatro mil millones de personas que serían ese no fácil grupo para describir de la clase media.

Estos cuatro mil millones de personas son el bloque principal de la población mundial en el tiempo del boom tecnológico y la acelerada urbanización. Los otros dos mil millones tienen ingresos anuales por debajo o alrededor a los 12.195 dólares. Y en el extremo está ese dos por ciento de la población mundial que poseen el 50 por ciento de la riqueza. El grupo de cuatro mil millones de ingresos-medios tiene que entender su impacto en el mercado y el mundo.

En segundo lugar, esto trae consigo una tasa de producción de dióxido de carbono de una tonelada para los más pobres, de tres a cinco toneladas per cápita en los ingresos de nivel medio, y de 13 toneladas por año para los de ingresos altos. Si queremos aumentar el poder adquisitivo del grupo de ingresos medios, tenemos que ser conscientes de este nivel de producción de dióxido de carbono, a menos que haya cambios.

En tercer lugar, con las manifestaciones y los conflictos armados en algunas partes de África y el mundo árabe, con las amenazas sobre las plantas nucleares en Japón por el terremoto y los tsunamis, debería haber un serio replanteamiento sobre el consumo de energía. Se espera que China comience a poner en marcha medidas de conservación de energía inmediatamente.

En las recientes crisis financieras, se habló mucho de la especulación bancaria no controlada y de la falta de regulación. Los excesos en la especulación inmobiliaria y el volumen desorbitante de quienes maneja esa riqueza virtual puso las economías de prósperas naciones en riesgo y puso fuera de juego al famoso “Tigre Celta” (así se denomina al rápido crecimiento económico de Irlanda desde 1995 hasta 2007). Esta inestabilidad vinculó al mundo financiero, por un lado, y el mundo físico en el otro provocando un nuevo sentido de conectividad y de la fragilidad que supone la nueva globalización que está emergiendo.

En cuarto lugar, los Objetivos de Desarrollo del Milenio no se están alcanzando. Las economías nacionales están mirando en distintas direcciones pero no hacía la sostenibilidad en sentido amplio, el alivio de la pobreza no es una prioridad. El modo habitual de gobernare, que es promover crecimiento económico para que luego “fluya” como por goteo al resto, es conocido por su ineficiencia, y el goteo por lo general se seca.

Los gobiernos tienen que atravesar crisis, elecciones, cambios legales, el desarrollo de políticas y programas antes de que puedan llegar incluso a su más ineficaz aplicación. La flexibilidad para el cambio está, en realidad, en las personas, los grupos, que tiene el poder sobre el gasto, ellos tienen el poder de decisión, de promover un cambio en la forma de gastar. La clase media sabe que debe mostrar una mayor consideración. Y así la idea de los objetivos para el consumo está emergiendo.

En quinto lugar, los Objetivos del Milenio para el Consumo promueven que los grupos de ingresos medios y altos alteren sus hábitos de consumo que son especialmente perjudiciales para el medio ambiento. El profesor Mohan Munasinghe no es un objetor descontento con el la globalización económica sino vicepresidente del Panel Intergubernamental del Cambio Climático, con sede en Ginebra, que recibió el Premio Nobel de la Paz en 2007 junto con el ex vicepresidente de Estados Unidos Al Gore. Él profesa la convicción del cambio en el poder adquisitivo de los ricos.

El mensaje está ahí, y los ricos, a pesar de que no tienen que hacer frente a las masas hambrientas y vulnerables del mundo, saben que están dañando el clima, lo que mantiene al mundo girando de un modo todavía más fundamental que la economía. La renta media de reciente aparición adoptando patrones exageradamente consumistas perjudicará todavía más la delicada salud mundial y la vulnerabilidad.

No tenemos que esperar a los Objetivos del Consumo para que estén mejor informados y activos. Hoy en día tenemos que utilizar todos los medios humanos para entender los sistemas ecológicos de la Tierra, el medio ambiente local, y su sostenibilidad. Tenemos el desafío de participar con mayor cuidado y promover sistemas de organización y procesos que se centren en los sistemas ecológicos. Estamos llamados a renovar nuestro sentido de identidad al transformar nuestras relaciones con el medio ambiente, ajustar la huella ecológica de nuestro consumo, aprender a escuchar a los demás, y dar un significado más profundo a la vida.

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Este artículo también está disponible en:: Inglés

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2 Responses to Por qué las opciones de consumo las clases medias van a ser decisivas para la ecología

  1. David Birchall SJ en 29 Marzo 2011 en 4:25 pm

    The Celtic tiger seems to be lasting longer than expected: 2997 in the English version and 20,077 en espanol!

  2. Michael Hainz SJ en 18 Marzo 2011 en 10:26 pm

    A very sober, thorough analysis. Let’s go on this way, deepen it and make it understandle for much more people in the North.

    Add please: What action should follow? Your private approach is one side, okay, but a real political one is missing. We need a new global deal on ecology & distribution of wealth.
    Our Munich social institute has made a project on this. The English volume will be published soon.
    Let us as Jesuits be more prophetical and radical – exactly in the line which you proposed.

    Thanks a lot

    Michael Hainz SJ, Munich/Cracow

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